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martes, 15 de abril de 2008

Marina d´Or dice que un poblado ibero afectará al PAI Torre la Sal de Cabanes

Marina d´Or, urbanizadora del PAI Torre la Sal, en Cabanes, señaló este martes que la existencia de un poblado ibero en el entorno de esta zona afectará a tres de sus 38 manzanas y era conocida desde principios del siglo pasado. Según explicó, con la aprobación del PAI de la zona en diciembre de 2005 "se dibujó un área de vigilancia y se programó una investigación arqueológica sistemática para sacar a la luz los restos del poblado".

De este modo, el pasado mes de mayo dieron sus primeros resultados los trabajos investigadores desarrollados por los arqueólogos de la Fundación Marina d´Or, dirigidos por Enric Flors y financiados por el PAI, bajo supervisión de la Conselleria de Cultura y asesoramiento técnico de la Universitat de València. Marina d´Or indicó que durante 2007 se han realizado las excavaciones precisas para delimitar el perímetro exacto del poblado y proponer su entorno definitivo de protección. A raíz de ello, la urbanizadora ha propuesto a la Conselleria de Cultura un perímetro de protección de unos 60.000 metros cuadrados, 40.000 metros de los cuales están dentro del PAI y el resto, en zona marítima (se han excavado más de 100.000 metros cuadrados alrededor). Así, el PAI se verá afectado en tres de sus 38 manzanas, incide el comunicado, que precisa que ya de origen había previsto un gran parque público coincidiendo con la zona arqueológica para no interferir en otros usos, como calles o viviendas, mientras que los hallazgos han permitido redelimitar el parque con exactitud y ampliarlo unos 4.000 metros cuadrados. Marina d´Or propuso el mes pasado una modificación puntual del PAI a la Conselleria y ayuntamiento con el fin de integrar la reserva arqueológica, según manifestó la urbanizadora, la cual afirmó que el hallazgo, por sus características y localización, "no precisa reducir el número de viviendas previstas para integrarlo adecuadamente en el futuro entorno urbano, aunque sí se ha propuesto una redistribución de volúmenes de la futura edificación para realzarlo estética y arquitectónicamente". Respecto a noticias sobre que todo el PAI pudiera estar sobre una ciudad ibera o formar un conjunto con una necrópolis islámica, Marina d´Or manifestó que "carecen de base científica", y agregó que "no es verosímil un poblado ibero de semejante tamaño y las investigaciones del último año se han encaminado a delimitar el perímetro exacto que es el comentado. Los enterramientos descubiertos en 2006 de periodo islámico están en otra parte y no tienen elementos inmuebles que se puedan conservar en el terreno". Desde el punto de vista turístico, el Poblado Ibero de Torre la Sal tiene características que lo hacen "muy interesante", manifestó la empresa, pues "está compuesto por ruinas de gran interés de los siglos II y I a de C., las más importantes descubiertas entre Tarragona y Sagunto que, tras las operaciones arqueológicas adecuadas y si la Conselleria lo autoriza, se podrían integrar en un gran parque arqueológico perfectamente visitable por el público al aire libre, junto la histórica Torre de la Sal del siglo XV". Esta semana, el Ayuntamiento ha iniciado los trámites de modificación del plan que finalmente habrá de autorizar la Conselleria de Cultura, la cual lleva semanas estudiando el expediente y ha ido tutelando las sucesivas etapas del proyecto, apuntaron desde la empresa.
Tomado de: http://www.panorama-actual.es/noticias/not256162.htm

Ballenas en el desierto

Imagen de maglares o arbustos acuáticos fosilizados

Pamorámica de Wadi al Hitan o Valle de las Ballenas, a 200 kilómetros al suroeste de El Cairo, donde se han encontrado esqueletos fosilizados de ballenas y otro animales marinos de hasta 40 millones de años.
EFE/Javier Otazu


FOTOGRAFÍA - Sociedad - Fósiles de ballenas en el desierto de Egipto
EFE - Al Fayum (Egipto) - 15/04/2008
Es un lugar común oír que casi toda la Tierra estuvo cubierta por los océanos, pero pocos saben que en lugares tan áridos como el desierto del Sáhara nadaron un día hasta las ballenas.
Sus esqueletos, fosilizados, son la prueba palpable. Tienen nada menos que 40 millones de años. Estos esqueletos se encuentran a 200 kilómetros al suroeste de El Cairo, en la depresión de Wadi Rayan (provincia de Al Fayum), que es uno de los conjuntos más ricos del mundo en fósiles marinos: todo tipo de conchas, caracolas, erizos y estrellas de mar, cangrejos, tortugas y dientes de tiburón.
Los fósiles han sobrevivido casi intactos gracias al extraordinario poder conservador de la arena, la misma que ha permitido también la recuperación de numerosos templos faraónicos sencillamente sepultados entre las dunas durante siglos.
El llamado Valle de las Ballenas, o Wadi al Hitan en árabe, es sólo una esquina de los 1.759 kilómetros cuadrados que ocupa Wadi Rayan, pero la existencia de estos esqueletos fósiles y su paisaje único hicieron que en 2005 la UNESCO lo declarase Patrimonio Natural de la Humanidad.
Hace solo cuatro años, recorrer el valle con todoterrenos era diversión frecuente en los fines de semana entre la comunidad de expatriados en Egipto, y en más de una ocasión ha habido quien se ha llevado cual trofeo de caza una vértebra fósil de ballena para decorar su salón.
Pero desde la inclusión del valle en el listado de la UNESCO, las autoridades egipcias cerraron todos los accesos con hileras de piedras, impusieron una tarifa de acceso y crearon una unidad de 28 guardias equipados con "jeeps" encargados de recorrer sus confines en busca de infractores.
Atracción turística
Junto a esto, construyeron una pista de arena a la que se accede desde el asfalto y que es transitable para cualquier tipo de vehículo, para poder entrar en el valle sólo desde un trazado bien delimitado. Los egipcios, generalmente temerosos del desierto, pueden acercarse ahora a hacer pic-nic en una sencilla excursión de un día.
El desierto y los fósiles, conservados durante milenios en el secreto que garantiza la arena, se han convertido en una atracción turística más de Egipto, si bien dista mucho de tener la popularidad
de las ruinas faraónicas o de los corales del Mar Rojo.
Y eso que el paisaje del Valle de las Ballenas es sobrecogedor: surgidos como hongos de entre la arena, montículos de formas caprichosas se elevan contra un cielo libre de nubes. El viento, que ha modelado el desierto y creado las dunas, ha dibujado extrañas cavidades en las rocas del valle.
Los esqueletos de las ballenas no son el único vestigio del Eoceno, también pueden verse manglares fosilizados, que fueron los que permitieron que hubiera una fauna tan rica en las orillas del Mar de Tethis, el enorme océano que cubría gran parte de lo que hoy es desierto.
Tenían patas
Las ballenas del Wadi al Hitan fueron descubiertas a principios del siglo XX y bautizadas como "Zeugledon", aunque más tarde se establecieron en realidad cuatro especies distintas de estos cetáceos, la mayor de ellas de hasta 21 metros de longitud.
Lo más curioso desde el punto de vista científico es que a través de sus esqueletos se ha confirmado que estas ballenas poseían pequeñas patas que sobresalían apenas del vientre y que demuestran que estos mamíferos descendían en realidad de antepasados terrestres.
Cuando la tierra fue cubierta por las aguas, las ballenas sencillamente adaptaron su cuerpo y perdieron poco a poco unas patas que ya no tenían ninguna función.
Luego, cuando las aguas se retiraron hasta el Mediterráneo y su hábitat se transformó en desierto, ya era demasiado tarde: las ballenas quedaron varadas entre las arenas del Sáhara y esta vez sólo pudieron convertirse en fósiles.
Tomado de: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Ballenas/desierto/elpepusoc/20080415elpepusoc_9/Tes

Novos achados do Paleolítico corroboran a riqueza arquoleóxica da área norte da depresión monfortina

Francisco Albo
15/4/2008
Unha nova prospección arqueolóxica realizada a fin de semana na parroquia de Valverde descubriu na superficie do terreo arredor dun centenar de útiles paleolíticos de pequeno tamaño, na mesma zona onde a semana pasada xa se localizara unha cantidade similar de artefactos. O achado, segundo os investigadores, corrobora o singular interese científico da zona norte da depresión monfortina, que xa se puxera de manifesto nas campañas levadas a cabo nos dous últimos anos.
O novo achado de Valverde rexistrouse nun punto situado a uns cincocentos metros en liña recta doutro xacemento que foi descuberto a pasada semana, este último ubicado na parroquia de Ribas de Altas, cerca do núcleo de Outeiriño. A uns douscentos metros deste punto están outros dous xacementos encontrados con anterioridade no lugar do Regueiral, na parroquia de Chao do Fabeiro. Outros importantes conxuntos de artefactos xa foran achados nos anos precedentes nas proximidades, en diversos puntos do Chao do Fabeiro e na parroquia de Ribas Pequenas, en Bóveda.
Unha concentración tan elevada de industrias paleolíticas nunha área de reducida extensión xa é un feito notable en si mesmo, pero o que outorga un carácter excepcional a esta zona -como xa indicaron os arqueólogos o pasado ano- é a circunstancia de que entre estes xacementos hai mostras das tres grandes etapas cronolóxicas en que se divide o Paleolítico.
Períodos diferentes
Segundo as estimacións feitas polos especialistas, os xacementos de Valverde e de Ribas Pequenas corresponden ao último período do Paleolítico superior e quizá poidan encadrarse xa nunha etapa de transición ao Neolítico, época que comezou hai uns 10.000 anos. Os xacementos do Regueiral parecen pertencer a unha época moi anterior a esta, o Paleolítico medio, que transcorreu hai entre 30.000 e 300.000 anos. Son, ademais, unha das escasísimas mostras deste período que se coñecen en Galicia. Os artefactos achados noutros puntos do Chao do Fabeiro e en Ribas Altas son aínda máis antigos, xa que corresponden ao período achelense, unha etapa do Paleolítico inferior que se desenvolveu hai entre 300.000 e 500.000 anos.
A enorme distancia cronolóxica que pode separar estes xacementos xeograficamente tan próximos entre si percíbese ao comparar os artefactos achados en Ribas Altas e Valverde. No primeiro caso, trátase de pezas formato grande, do tipo que os especialistas denominan grandes configurados, moi abundantes nas etapas máis antigas do Paleolítico. As industrias de Valverde, polo contrario, pertencen a unha época moito máis evolucionada e consisten sobre todo en pezas pequenas -ás veces minúsculas-que foron talladas finamente mediante unha sofisticada técnica.
O feito de que esta zona albergue unha concentración tan importante de xacementos de períodos moi diversos da prehistoria, segundo opinan os científicos, se debe seguramente á súa situación estratéxica entre as depresións de Monforte e da Somoza Maior. Este pequeno territorio repartido entre as parroquias de Ribas Pequenas, Valverde, Chao do Fabeiro e Ribas Altas foi seguramente un lugar habitual de paso de animais entre ambas zonas xeográficas e por tanto debeu de resultar especialmente atractivo para os asentamentos humanos.
Tomado de: http://www.lavozdegalicia.es/lugo/2008/04/15/0003_6734000.htm