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miércoles, 12 de noviembre de 2008

Los baños andalusíes de la Puerta de Santa Ana

Bañera de la sala caliente, con restos de pavimento de losas de mármol. (Foto: Cedida)

Dolores Luna-Rafael Carmona (Arqueólogos)
El pasado mes de octubre dieron comienzo las excavaciones arqueológicas que están permitiendo documentar el hamman (baños medievales andalusíes) que se encontraba en las proximidades de la Puerta de Santa Ana, localizada en la calle del mismo nombre.
Ya en 1992 se obtuvieron indicios de que en este lugar se ubicaban unos baños públicos, que se hallaban entre la puerta principal de acceso a la ciudad islámica de Priego (madinat Baguh) y la que sería mezquita aljama, localizada en lo que hoy es la iglesia parroquial de la Asunción. Los baños tienen una gran importancia en el islam al ser obligatoria la higiene diaria antes de la oración preceptiva que ha de realizarse cinco veces al día.
Los trabajos ya efectuados hasta la fecha y el relativo buen estado de conservación de las estructuras, no sólo han confirmado su existencia, sino que también permiten interpretar correctamente lo excavado. Se han identificado parte de tres de los espacios más importantes de estas instalaciones: la sala caliente, la sala templada y el horno-leñera. La cronología exacta del edificio está por determinar (¿siglos XII-XIV?), aunque sí se ha constatado su larga perduración, tras las oportunas reformas que cambiaron el uso primitivo del complejo.
Los pavimentos son de mármol blanco, con losas cuadrangulares de tamaño diverso, superándose en un caso los 80 cm de longitud. También se han identificado dos bañeras de obra, con revestimiento hidráulico y fondo pavimentado con losetas de piedra, una perteneciente a la sala caliente y otra a la templada. Asociadas a ellas se han documentado las correspondientes conducciones de agua, con atanores y tejas cubiertas.
La sala caliente estaba calefactada por un sistema de hipocausto, es decir, un pequeño subterráneo hueco situado bajo el pavimento, por el que circulaba el aire caliente procedente de un horno de leña, que también ha sido localidado, así como uno de los pilares y parte de los arcos de ladrillo que sustentaban el suelo.
La sala peor conservada, y de mayores dimensiones en origen, es la templada, de donde procede un deteriorado capitel decorado asociado a alteraciones postmedievales y que debió formar parte del sistema de sustentación columnado de ésta.
Los resultados de la excavación arqueológica han sido por tanto, muy satisfactorios, ya que han aportado una información histórica de gran valor sobre unos de los edificios más característicos de las ciudades medievales islámicas y cuyo estado de conservación posibilitará su no destrucción y, si así se acuerda por parte de las partes implicadas y la administración competente, su puesta en valor.
El Priego medieval andalusí, madinat Baguh, que alcanzó las 36 ha de extensión a principios del siglo XIII, es cada vez mejor conocido gracias a actuaciones como ésta, lo que contribuye a que sea una de las ciudades medianas de al-Andalus de referencia para los investigadores, tal como ha quedado de manifiesto durante la participación reciente del Servicio Municipal de Arqueología [Museo Histórico Municipal], en octubre de este año, en el 6º Encontro de Arqueologia do Algarve (Portugal) en el que se trató el tema de las ciudades de al-Andalus y donde la arqueología urbana andalusí de Priego estuvo presente con la ponencia correspondiente, solicitada por la misma organización del encuentro.
Tomado de: http://www.priegodigital.com/ver.php?categoria=117&id_noticia=594

Hallan dos enterramientos medievales en una excavación en Real 90

Escrito por Juanjo Oliva
Dos estructuras óseas completas, los restos de un tercer esqueleto y un apilamiento de huesos largos, aún por confirmar que se trate de un cuarto individuo o bien se corresponda con alguno de los anteriores, fueron desenterradas ayer en su totalidad en el terraplén o ladera situada entre Real 90 y calle Molino. Alfonso Palomo, arqueólogo y especialista en antropología física confirmó que se trata de personas de confesión musulmana debido a la orientación de los cuerpos, hacia la Meca, además de por su posición, de cúbito lateral derecho, es decir, apoyados hacia ese lado, colocación que aún se practica en los enterramiento de esta confesión.
La datación del hallazgo es una incógnita para Palomo ya que no se han detectado otros materiales asociados que permitan identificar las estructuras óseas con algún periodo histórico. José Manuel Pérez, presidente de Septem Nostra y arqueólogo, estima que dataría del siglo XIII y XIV en función de descubrimientos anteriores de similares características.Un primer análisis de las estructuras óseas arroja que se encuentran “muy deterioradas” tanto por su fragmentación como por la humedad. Incluso alguno de los fragmentos, a la intemperie durante un tiempo indeterminado, se han visto afectados por la erosión de los elementos, comentó el especialista en antropología física encargado de la excavación en Real 90.En cuanto a la posibilidad de practicar analíticas a los huesos para determinar posibles patologías sufridas por estos individuos y así trazar tanto hábitos de vida como alimenticios, entre otros aspectos, es descartado por el arqueólogo encargado de la excavación, que dio sus primeros resultados el viernes pasado, ya que se encuentran en mal estado de conservación. El Área de Patrimonio de la Consejería de Fomento, a través de Palomo y Francisco Rosa, auxiliar de arqueología de la empresa algecireña Arqueotectura, procedieron ayer al dibujo y demarcación mediante cintas métricas del yacimiento en el que se han encontrado estos restos humanos. Durante la jornada de hoy, el equipo procederá a la extracción de los huesos y a su traslado al museo de la ciudad para evitar expolios.Los esqueletos serán sometidos a pruebas de osiometría para desvelar las características físicas, tanto de edad como sexuales, de los inviduos enterrados en el terraplén entre Real 90 y calle Molino, además de para concretar si el apilamiento de huesos corresponde a un cuarto individuo o bien es una acumulación de huesos desplazados de las tumbas más definidas que, incluso, “parece que existiera un hueco en este nivel de la excavación en terraza”, añadió Palomo mientras estaba desmpolvando los huesos.La ladera en la que se encontraba el hallazgo se encuentra en una zona en la que existen fragmentos de cerámica de los siglos XVII y XVIII, restos que ya han sido confirmados como posteriores a los enterramientos.
Necrópolis medieval árabe y presencia de conchas rituales
En los últimos 20 años se han sucedido en la ciudad descubrimientos similares a los que trascendieron en la jornada de ayer. José Manuel Pérez, presidente de Septem Nostra y arqueólogo, estimó ayer que los restos óseos localizados en Real 90 pueden corrresponder a la necrópolis medieval de los siglos XIII y XIV, como los hallazgos en los que él mismo ha participado desde hace cinco o seis años en distintos puntos del Monte Hacho. “En un momento de expansión de la ciudad, la vertiente sur fue aprovechada como necrópolis, desde Huerta Rufino, pasando por Punta Almina, el Instituto Camoens e incluso donde se construyen las torres del Sarchal en la actualidad”, explicó Pérez. El presidente de Septem Nostra indicó que las necrópolis musulmanas en el Medievo se sitúan fuera de la zona ocupada, sin embargo, la expansión de la ciudad hizo que se fuera quedando en el interior de la misma, expuso Pérez. “Una peculiaridad muy curiosa es la presencia de restos de conchas rodadas, muy característico de la necrópolis y de carácter ritual.
Confirma que uno de ellos es una mujer
Los restos óseos identificables corresponden a dos personas. Una de ellas, el más pegado a la pared del yacimiento, es de una mujer, adelantó Alfono Palomo, arqueólogo y especialista en antropología física encargado de la excavación. “La forma de la pelvis confirma que se trata de una mujer”, indicó Palomo. La otra estructura ósea, debido a la dimensión de las piezas, también apunta a que se trataría de una mujer.

Hallados en Líbano restos fenicios de hace 2.900 años

Hallados en Líbano restos fenicios de hace 2.900 años (Reuters)
Arqueólogos libaneses y españoles han descubierto vasijas de barro de 2.900 años de antigüedad que los antiguos fenicios usaron para guardar los restos de sus fallecidos tras incinerar los cadáveres.
El grupo de arqueólogos informó del hallazgo de más de 100 recipientes en un yacimiento en la localidad de Tiro, en la costa del sur de Líbano. Los fenicios prosperaron entre el año 1500 a.C. y el 300 a.C. y también se asentaron en la zona costera de lo que hoy es Siria.
"Los grandes recipientes son tumbas individuales. Los más pequeños se dejaban vacíos, pero simbólicamente albergan un alma", dijo Ali Badawi, arqueólogo a cargo de Tiro, a Reuters el miércoles.
Badawi y un equipo español de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona llevan años excavando en el yacimiento, descubierto en 1997 pero del que sólo se han explorado unos 50 metros cuadrados por año.
"Estos hallazgos ayudan a los investigadores que trabajan en las colonias fenicias en España, Italia y Túnez, a estudiar sus hábitos y tradiciones", dijo María Eugenia Aubet, que encabeza el equipo español.
"Especialmente porque hay pocos estudios sobre los fenicios en la cuna de los fenicios, 'Líbano'", añadió Aubet, que dijo que los restos demostraban que los fenicios eran un pueblo que tenía una visión de que había vida después de la muerte.
La última excavación fue en 2005. La guerra en 2006 entre Israel y las guerrillas de Hezbolá en el sur del Líbano y la difícil situación política y de seguridad en 2007 impidieron llevar a cabo trabajos en el yacimiento hasta este año.
Civilización marinera, entre las primeras ciudades de los fenicios figuran Biblos, Tiro y Sidón en la costa libanesa. Desde Tiro, se cree que se expandieron a otras colonias en la costa del Mediterráneo.

Hallan restos arqueológicos en el aeropuerto de Corvera

Se trata de una villa romana y una explotación agropecuaria del siglo I y la Comunidad dice que el retraso de las obras será mínimo
MANUEL G. TALLÓNArqueólogos de la empresa Arqueotec, que están realizando los trabajos de prospección previos a la construcción del Aeropuerto de la Región de Murcia entre Valladolises y Corvera, han hallado en los terrenos donde se levantará esta gran infraestructura restos de lo que parece ser una villa romana y una explotación agropecuaria de la época. Este hallazgo podría suponer algún retraso -"mínimo", según la Comunidad- en unas obras cuya conclusión se anunció para el verano de 2010.La labor de Arqueotec, que se desarrolla por encargo de la consejería de Obras Públicas y Ordenación del Territorio de la Comunidad Autónoma, ha determinado la existencia de un yacimiento del siglo I, aunque, según apuntaron fuentes de la propia Consejería, los restos encontrados son "superficiales", por lo que se ha encargado un estudio más pormenorizado, el cual está en fase inicial."Son restos diseminados en el ámbito de construcción del Aeropuerto, que pueden ocupar como máximo el 1% de la extensión de este territorio, y, si fueran de valor patrimonial y de interés se conservarían", comentaron las mismas fuentes consultadas, que descartado que este yacimiento sea similar al encontrado en la Senda de Granada de Espinardo, donde la aparición de una villa romana ha retrasado considerablemente la construcción de la urbanización Joven Futura, además de generar una serie de gastos a los que, en principio, deberán hacer frente los propietarios de las 1.329 viviendas que allí se están edificando en régimen de cooperativa.Los trabajos arqueológicos en la superficie que ocupará el Aeropuerto están siendo ejecutados por los arqueólogos Luis García Blázquez y Consuelo Martínez Sánchez, quienes en el 'Estudio de evaluación de impacto del patrimonio histórico del Aeropuerto de la Región', incluido en el plan director de la instalación, indican que se han localizado tres zonas arqueológicas de distinta importancia, que incluyen un grupo de estructuras hidráulicas y un conjunto de bienes inmuebles etnológicos.Los yacimientos, según los arqueólogos, corresponden a una villa romana, datada en época altoimperial -mediados del siglo I-inicios del siglo III- y ocupan una extensión aproximada de una hectárea -10.000 metros cuadrados-.Además, se han encontrado materiales cerámicos dispersos por toda el área, que son vasijas de mesa y vasijas de almacenaje como ánforas, cerámicas comunes pulimentadas y cerámicas de cocina.El patrimonio etnográfico corresponde a un hábitat rural diseminado con tres núcleos principales -Casas Lo Manresa, Casas de los Sotos y Casas de La Torrica-, una almazara completa y un conjunto de viviendas de carácter más modesto.Además se han documentado dos sistemas hidráulicos de captación y distribución de aguas turbias -avenidas- en la rambla del Ciprés y en la de Corvera, con diques, presas, muros de contención y una red de acequias.Igualmente hay una red de aljibes, formada por más de 20."El patrimonio está por encima". El profesor Javier García del Toro, decano de los arqueólogos de la Universidad de Murcia, aseguró al conocer la existencia del yacimiento en los terrenos destinados a la construcción del Aeropuerto de la Región que "deberán hacerse las pertinentes catas y valorar lo que se encuentre para ver si es oportuna su conservación, algo que en última instancia será una decisión política. Estos trabajos motivarán que en la zona donde se realicen se paralicen las obras durante un mes, dos o el tiempo que haga falta, pues el patrimonio está por encima de toda construcción posterior".García del Toro no se sorprendió por el hallazgo "porque hay varias villas romanas en el área que abarca toda esta zona rural que va desde Cartagena hasta la sierra de Carrascoy y la prueba es que desde los años 70 se han detectado en ella una docena de asentamientos de este tipo, lo que demuestra que estamos en una de las regiones más romanizadas de lo que fue Hispania".
Tomado de: http://www.laopiniondemurcia.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008111200_3_135237__Murcia-Hallan-restos-arqueologicos-aeropuerto-Corvera