Páginas vistas en total

martes, 21 de octubre de 2008

Tumbas del VII en el Mercado Central

sepulcros. Una de las tumbas monumentales, al principio de su excavación, halladas frente al Mercado Central. levante-emv

M. V., ValenciaLas excavaciones arqueológicas que se realizan en la plaza Ciudad de Brujas, frente al Mercado Central, con motivo de la construcción de la T-2 siguen deparando sorpresas. Primero sacaron a la luz los restos del Molí de Rovella y, ahora, varias tumbas monumentales que, al parecer, pertenecen a la época de la Valencia visigoda. Los sepulcros son de estructura cuadrada o rectangular y fueron erigidos con losas de caliza azul, también denominada piedra de Alcublas, al igual que las tumbas monumentales de losas, datadas en el siglo VII, que se descubrieron en la excavación de l'Almoina. Se trata de estructuras levantadas con grandes placas pétreas instaladas en vertical, en cuyo interior suele haber enterrados varios miembros de una misma familia que, normalmente, oscilan entre los siete y los 14 individuos. Por el momento se desconoce lo que hay en el interior de los sepulcros. Un antiguo lugar de cultoMás allá de la importancia que estos enterramientos tienen por sí mismos, su mayor interés radica en que señalan la existencia, en épocas pasadas, de un lugar de culto en los alrededores, puesto que estos panteones se alzaban en torno a capillas, basílicas o pequeñas iglesias, según revelan los arqueólogos. Así fue en las sepulturas de este tipo halladas en otros puntos de la ciudad, como en la plaza de l'Almoina o en la calle del Mar, donde las fosas monumentales estaban asociadas al entorno de la Cárcel de San Vicente.En el caso concreto de las tumbas halladas en Ciudad de Brujas, los arqueólogos aseguran que, por su ubicación, pueden "indicar la existencia de alguna basílica paleocristiana de la que ya no quedan trazas" y que en aquel momento se encontraba fuera de la muralla romana.No obstante, para Albert Ribera, responsable del Servicio de Investigación Arqueológica Municipal (SIAM), "era de esperar" que se encontrasen estas estructuras sepulcrales, puesto que "cerca de allí apareció, en los años 40 ó 50, una tumba de mosaico". Este tipo de enterramiento se realizaba en el interior de las iglesias o recintos de culto; por tanto, esa estructura, desaparecida cuando se urbanizó la avenida de Barón de Cárcer, "ya puso de manifiesto que en ese lugar hubo, a partir del siglo V, un lugar de culto que, posteriormente, han confirmado otros hallazgos arqueológicos realizados en la calle Calabazas y en Linterna, en torno al mismo lugar".
Tomado de: http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2008102100_16_509278__Valencia-Tumbas-Mercado-Central

Descubren una ´pista de baile´ para dinosaurios con miles de huellas fósiles

Una 'pista de baile' para dinosaurios. Éste ha sido el último descubrimiento de un grupo de geólogos de la Universidad de Utah (EE.UU.), que han identificado una sorprendente concentración de huellas de cuatro especies de estos prehistóricos animales. El descubrimiento se ha llevado a cabo en el desierto de Arizona, en un lugar donde hace 190 millones de años había un oasis.
OTR/PRESS Ubicada dentro del Monumento Nacional Vermilion Cliffs, la 'superficie pisoteada' tiene probablemente miles de pisadas de dinosaurios. A los geólogos, estas huellas les recuerdan al popular juego en el que los participantes tienen que ir colocando sus pies en círculos de colores. "Por la cantidad y variedad de huellas, al descubrirlo me recordó a una especie de salón de baile para dinosaurios", explica Marjorie Chan, profesora de geología y geofísica de la Universidad de Utah en declaraciones a la revista de paleontología 'Palaios' recogidas por otr/press. "Aquí tuvo que haber más de una especie. Está claro que era un lugar que atraía a grandes masas". A partir del análisis de la gama de formas y tamaños de las huellas fosilizadas, los investigadores determinaron que, al menos, cuatro especies distintas de dinosaurios (Eubrontes, Grallators, Sauropodomorphs y Anchisauripus) de todas las edades se reunieron en el lugar. "Los diferentes tamaños, que van desde los dos a los 50 centímetros de largo, pueden decirnos que aquí caminaron las madres junto con sus bebés", explican. Como parte del estudio, el equipo analizó 10 parcelas al azar de 4 metros cuadrados cada una, en las que puderon contabilizar 473 huellas, con un promedio de 12 marcas por metro cuadrado. Estos datos permiten estimar que existen más de mil huellas en el lugar aunque Chan cree que pueden llegar a varios miles. RASTROS DE COLAS EN UN ANTIGUO OASIS Los investigadores se sorprendieron al encontrar también, entre las más de mil huellas, rastros de la cola de los dinosaurios. Las marcas, que van desde los seis centímetros de largo hasta los siete metros, indican un movimiento de arrastre y son una verdadera rareza ya que en el mundo sólo hay una docena de estas marcas. En las parcelas analizadas se encontraron cuatro de estas curiosas huellas. Entre sus conclusiones, los geólogos determinaron que los animales prehistóricos habían ido allí durante el Jurásico para hacer algo tan necesario como beber. Y es que la zona, declarada ahora Monumento Nacional de Vermilion Cliffs, era un oasis en medio de un enome desierto. El geólogo Wintson Seiler asegura que los dinosaurios "estaban contentos de llegar a un lugar como este. Llegaban agotados por el calor después de vagar por el desierto y se encontraban aliviados de llegar a un lugar donde había agua". NO FUE LA EROSIÓN En anteriores investigaciones, se pensó que estas huellas eran producto de la erosión. Pero en su primera visita al lugar en 2005, Chan supo que la alta concentración de estas marcas, que no se repetía en ningún lugar cercano, tenía que ser algo más. Así, para quienes no se muestran convencidos de que las huellas pertenezcan a dinosaurios, el estudio señala varias razones para demostrarlo. El tamaño de las 'pozas', que coincide con el de las patas de dinosaurios, y las marcas muy parecidas a las partes de las patas de los animales como las garras o el talón son algunas de las razones. Además, muchas de las huellas están superpuestas, lo que podría indicar que los dinosaurios caminaron sobre ellas en repetidas ocasiones.
Tomado de: http://www.laopinion.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008102000_18_177108__Ciencia-y-Tecnologia-Descubren-pista-baile-para-dinosaurios-miles-huellas-fosiles



¿Huellas de dinosaurio o marmitas de gigante?


Una "pista de baile de dinosaurios". Así lo calificaron los geólogos W. M. Seiler y M. A. Chan*, y así apareció hace un mes en los medios de comunicación el aparente descubrimiento de más de mil huellas de al menos cuatro especies en Arizona (EEUU).

Las huellas, del Jurásico temprano, incluían interesantes rastros de la cola, muy poco frecuentes. Dedos y uñas pueden verse, según los autores, que las identificaron como pertenecientes a dinosaurios sauropodomorfos. Lo más sorprendente era su densidad: unas doce pisadas por metro cuadrado.
Reconozco que no me llaman mucho la atención las icnitas, pero ha ocurrido algo interesante: un grupo de cuatro paleontólogos interesados en el hallazgo han visitado la zona para examinar las huellas y... no han visto ninguna. Lo que hay ahí, dicen, son hoyos debidos a la erosión llamados "marmitas de gigante" (potholes en inglés).
O sea, unos geólogos se tiran dos años estudiando lo que consideran huellas de dinosaurio, publican sus conclusiones en una buena revista de paleontología, y luego llegan unos paleontólogos (en principio, más expertos en estas cosas) y les basta una visita al yacimiento para aguar toda la fiesta.
Hay que decir que la posibilidad de que las pisadas sean en realidad agujeros erosionados ya había sido examinada en el trabajo publicado, y rechazada tras considerar todos los indicios. También hay que señalar que los paleontólogos aún no han producido una "destrucción" de la hipótesis de las pisadas en forma de publicación científica; solo han declarado su postura a los medios ya que, a causa de toda la publicidad que se dio a la "pista de baile de dinosaurios" se han "sentido obligados a informar al público de la diferencia de opinión".
¿Huellas de dinosaurio? Imagen de W. M. Seiler