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sábado, 24 de mayo de 2008

Las catas en Alcazabilla destapan estructuras del romano tardío

Aspecto actual de la parte de Alcazabilla cercana al Teatro Romano.
© Joly Digital Málaga Hoy
Rocío Armas / Málaga

El perímetro que rodea al Rectorado de Málaga, la colina de la Alcazaba, el Museo Picasso y la Catedral tiene en calle Alcazabilla una parada obligada. El pasado febrero los arqueólogos conocían las primeras pistas de los moradores romanos con el hallazgo de un contenedor hidráulico a modo de fontana ornamental, relacionado con la producción de garum, la más afamada de las salazones malacitanas. Ahora las catas desvelan estructuras tardorromanas (del siglo V d.C.) "reutilizadas por los árabes", matiza el arqueólogo Manuel Corrales al frente del proyecto junto a Carmen Peral.La zona en cuestión lindaría con la acera de las cofradías (zona sur) y en su subsuelo se han hallado los muros de mampostería de dos habitaciones, además de pozos con restos de sigillatas claras, un material procedente del norte de África de color anaranjado y utilizado por los romanos para la creación de vajillas. "Debajo hemos localizado además la red actual de desagüe", añade el experto. Las excavaciones realizadas desde el pasado diciembre hasta ahora han llegado a los cuatro metros de profundidad con respecto a la calle. "Estamos llegando a niveles coetáneos con el teatro Romano", aclara Corrales.Aún quedan dos meses de excavación y los arqueólogos pretenden alcanzar "como mínimo" los niveles de la orquestra del Teatro Romano (a unos 8 metros con respecto al mar). Llegados a este punto, Corrales y su equipo esperan hallar el grueso del proyecto "toda la parte trasera del teatro, la que corresponde a las zonas ajardinadas, los espacios abiertos, toda la zona ornamental", sostiene. Para ello ahondarán hasta agotar toda la secuencia de ocupación "hasta llegar a los niveles púnicos, al siglo III a.C." , explica Corrales.Los primeros estudios de los expertos permiten concluir que en el sector sur de Alcazabilla no existen apenas niveles modernos y medievales, reducidos estos a varios pozos sépticos de mampostería rellenados por materiales almohades y que coincide con la expansión bizantina en el Mediterráneo. Con un presupuesto de más de 460.000 euros (financiados al 50 %) entre Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Málaga) y un plazo previsto de ejecución de ocho meses, se encuentra ya en la recta final, el proyecto sugerido desde 2001, con las excavaciones realizadas entonces en el Teatro Romano y los Jardines de Ibn Gabirol. Los trabajos sufrieron un parón de aproximadamente obligado por el paso de las procesiones de Semana Santa. Se cubrió entonces la calle con un asfalto provisional para levantar la solería a principios de este mes y recuperar así los niveles ya excavados.
Tomado de: http://www.malagahoy.es/article/ocio/137272/las/catas/alcazabilla/destapan/estructuras/romano/tardio.html


Los restos romanos tras el Museo Picasso quedarán sepultados
El yacimiento carece de relevancia, según Junta y Ayuntamiento
DIEGO NARVÁEZ
Finalmente no habrá integración de los yacimientos arqueológicos de las épocas fenicia y romana en el conjunto monumental que forman la Alcazaba, el Teatro Romano, el Museo Picasso y el futuro Bellas Artes de Málaga. Después de un año de excavaciones en la calle Alcazabilla, los arqueólogos y los arquitectos del Ayuntamiento y de la Junta coinciden en que los restos encontrados no tienen gran relevancia, y que lo que conviene es enterrarlos para habilitar una explanada y recuperar así el concepto urbanístico que este espacio tuvo en el siglo I antes de Cristo, una gran plaza pública en torno al Teatro Romano para realzar el valor que esta construcción si tuvo y merece.
La Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) aprobó el pasado jueves el proyecto de reurbanización de la zona, que costará 4,5 millones de euros, decisión que pone fin a un período de dudas sobre qué hacer desde que los trabajos de rehabilitación de los edificios que hoy albergan el Museo Picasso permitieran poner de manifiesto que la zona está llena de huellas de las civilizaciones que han poblado Málaga desde su fundación, hace 27 siglos. La decisión permitirá por fin completar las actuaciones de ordenación en el entorno del Museo Picasso, estancadas desde la apertura de la pinacoteca hace cinco años.
El Museo Picasso completa su atractivo con los restos arqueológicos conservados en su sótano de origen romano y un lienzo de la muralla fenicia y restos de factoría de la época. Tanto valor tuvo lo encontrado que permitió reinterpretar los orígenes de Málaga, que ahora se sitúan ya en esta zona en torno al siglo VII antes de Cristo, y no en la desembocadura del Guadalhorce un siglo después como se creía.
Los hallazgos romanos durante la rehabilitación del Museo Picasso unidos a los logrados en las excavaciones tras el derrumbe en 1994 de la Casa del la Cultura, construida a mediados del siglo XX sobre lo que fue el proscenio del teatro, hicieron concebir a los arqueólogos la ilusión de encontrar el pórtico del teatro Romano. Y ése era el objetivo del programa de excavaciones emprendido hace un año y que tuvo que ser interrumpido varios meses porque hubo que recubrir la calle para que pudieran pasar por ella las procesiones de Semana Santa.
A simple vista, llama la atención la profusión de restos arqueológicos bajo calle Alcazabilla, el eje viario que separa el Museo Picasso y el conjunto de lo que fue judería, del Teatro Romano y La Alcazaba. Otra cosa es el valor que le otorgan los arqueólogos y la oportunidad y conveniencia para el conjunto del entorno de dejarlos al aire, una vez descartado que exista el pórtico del teatro. "Se ha optado por recuperar la trasera del teatro como espacio público. Se ha considerado que es más interesante el espacio que anteponer la conservación de elementos puntuales descontextualizados que pueden además crear confusión", explica Manuel Corrales, arqueólogo de la Junta.
Y es que los restos tiene muy poco valor, sólo merece la pena una fontana en forma de isla pero que es cuatro siglos posterior al teatro. Antes de ser tapados, los restos serán tratados y protegidos porque ocultarlos no significa destrozarlos.
Tomado de: http://www.elpais.com/articulo/andalucia/restos/romanos/Museo/Picasso/quedaran/sepultados/elpepiespand/20081209elpand_18/Tes

Exponen en EE UU el tesoro de Afganistán que los talibanes no encontraron

Foto: 20MINUTOS.ES
Afrodita de Bactria, una de las piezas de la exposición
CÉSAR MUÑOZ ACEBES / EFE

Son 22.000 objetos de oro que una veintena de funcionarios ocultaron en cajas fuertes cuando la Unión Soviética invadió Afganistán hace 20 años.
Cuando los talibanes tomaron el poder, buscaron los tesoros para destruirlos, pero los funcionarios mantuvieron el secreto.
Con la caída de los talibanes, las piezas fueron recuperadas.

Un tesoro de valor incalculable ha sobrevivido a dos décadas de guerras en Afganistán gracias a un pacto de silencio entre un puñado de personas que arriesgaron sus vidas para preservar 22.000 piezas de oro, algunas de las cuales se expondrán desde mañana en Washington.
Uno de ellos fue Omara Khan Massoudi, el actual director del Museo Nacional de Kabul, quien se desplazó a la capital de Estados Unidos para asistir a la inauguración de la exposición Afganistán: Tesoros Escondidos, que parará en varias ciudades del país durante más de un año.
"Lo más importante es que nadie dio información a los talibanes o a los periodistas", dijo Massoudi a Efe. "Todo el mundo preguntaba, ¿dónde está el tesoro? Dijimos, no sabemos. ¿Lo robaron? Nosotros simplemente decíamos no sabemos", explicó.
Massoudi y otros 20 funcionarios del museo empaquetaron los objetos de arte de más valor en 1988, ante el avance de los tanques rusos por Afganistán, y almacenaron parte de ellos en la cámara de seguridad del palacio presidencial.
Entre ellos estaba el llamado "tesoro bactriano", una colección de cadenas, anillos, armas y otros objetos de oro que suman 22.000 piezas y que se llevaron a la tumba seis nómadas de alcurnia. Su decisión fue providencial, pues el museo fue bombardeado en la década de los noventa durante la guerra civil.
En 2001, los talibanes entraron en las ruinas, cegados por su obsesión por destruir cualquier objeto considerado "no islámico", la cual les hizo también volar los gigantescos budas de Bamiyán. La gran mayoría de los objetos que se quedaron en el museo fueron destruidos, reconoció con pesar el arqueólogo Frerik Hiebert.
Miembros del Movimiento Talibán llegaron a ver las cajas fuertes que contenían las obras maestras en el palacio presidencial, pero los funcionarios del museo les dijeron que la llave se había perdido y había que pedirla a Alemania, relató Terry García, vicepresidente ejecutivo de la fundación National Geographic.
Con engaños como ése dieron largas a los radicales. "Lo que esta gente hizo no es sólo ocultar estos objetos, sino que pusieron su propia vida en peligro", dijo García.
Pero el régimen talibán cayó y en 2005 Hiebert se encontraba en la cámara del palacio presidencial mientras una cuchilla lanzaba su lluvia de chispas al cortar el acero de las viejas cajas fuertes. Dentro, en bolsas de plástico, estaba la memoria del pueblo afgano.
A la Galería Nacional de Arte, en Washington, han viajado unas 230 piezas de cuatro sitios arqueológicos que reflejan la fantástica mezcla de estilos surgida en Afganistán por su posición estratégica en el mundo antiguo.
Durante más de un milenio el país fue una encrucijada en la Ruta de la Seda. "No habría existido comercio entre China y Roma, de Europa al Este sin pasar por Afganistán. Era absolutamente esencial", dijo Hiebert.
Y con el comercio se movieron las ideas y los gustos artísticos. En la exposición se exhibe, por ejemplo, una figura regordeta de la diosa griega Afrodita con un bindi, el adorno que se ponen las indias en la frente, y con alas de un dios típico de Bactria, un reino del norte de Afganistán.
Se exhiben rostros de rasgos helénicos en escayola al lado de las curvas voluptuosas de tres figuras de marfil que representan a Ganges, la diosa india de los ríos. También hay una daga de oro con un oso siberiano en la empuñadura, hallada en la tumba de un nómada a miles de kilómetros de las estepas rusas.
Ese arma ritual pertenece a la sección más radiante de la exposición, compuesta por unos cien objetos de oro que datan de entre el primer siglo antes de Cristo y el primero después de Cristo. Muchos de ellos estuvieron cosidos a las ropas de los seis nómadas enterrados con sus alhajas, los cuales pertenecían al grupo que conquistó el reino de Bactria en el año 145 antes de Cristo.
También se encontró en la necrópolis una corona de oro y turquesas que se puede desmantelar en seis piezas para su transporte. Su dueña es ahora polvo en las montañas del Hindu Kush, pero el recuerdo de su existencia pervive gracias al valor de una veintena de sus descendientes.
Tomado de: http://www.20minutos.es/noticia/382169/0/tesoro/afganistan/talibanes/

Aparecen en el cementerio de Vedra restos de época castreña

Inventario de los restos hallados en el cementerio parroquial vedrés y contemplados en el informeFOTO: Formoso
Se hallaron vestigios de menaje cerámico en las inmediaciones de la iglesia parroquial
S.FORMOSO• VEDRA

Un equipo de arqueólogos ha hallado en las inmediaciones del cementerio parroquial de Santa Eulalia de Vedra restos de la época castreña. Las catas arqueológicas se realizaron en el lugar a raíz del proyecto para construir un centro de interpretación parroquial. El objetivo era, según destaca el informe valorativo de la intervención, "avaliar o impacto arqueolóxico que puideran ocasionar os labores de desterre convenientes e precisos na adecuación da parcela que ocupa hoxe en día o contorno do cemiterio e a antiga casa da fábrica".
El equipo realizó un total de ocho unidades de sondaje y fue precisamente en la octava donde se denotó "a presenza dun horizonte de ocupación castrexa". Tras una pequeña excavación en los terrenos se consiguió "a exhumación dun importante enxoval cerámico, así como unha conta ou doa oculada".
Es decir, se hallaron, principalmente, vestigios de "recipientes realizados en pastas micáceas, con evidencias de estar expostos ao lume, con motivos decorativos espatulados ou reticulados e lineais", así como restos que denotan "tipos característicos como olas e cuncos, de bordos esvasados de beizo superior plano". Los restos fueron calificados como de "clara adscrición crono-cultural romana".
Además, destacan los arqueólogos en su informe que dichos restos fueron hallados "soamente naquelas unidades máis afastadas da igrexa parroquial e da casa da fábrica, e situadas cara ó Leste. Isto pode suxerir que o lugar de ocupación durante a etapa castrexa debeu situarse na zona oriental do coto", explican.
El informe arqueológico finaliza con la petición de que las obras de habilitación del centro de interpretación parroquial de Vedra se realicen con "un control e seguimento arqueolóxico". Los restos, por su parte, fueron trasladados al museo arqueológico de la provincia de A Coruña.
Tomado de: http://www.elcorreogallego.es/index.php?option=com_content&task=blogsection&id=8&Itemid=11&idMenu=4&idNoticia=304136

Restos del Palacio de Constantinopla

Los hallaron en Estambul, y según los arqueólogos, pertenecen a lo que era el sauna.
Luego de estar enterrado durante cientos de años, un equipo de arqueólogos encontró en Estambúl, Turquía, parte de lo que fue el sauna del Gran Palacio de Constantinopla, también conocido como el "Sagrado Palacio". Este hallazgo no fue para nada fácil: los expertos excavaron cuidadosamente por la fragilidad que representan estos restos e investigaron durante más de once años, que es lo que duró la campaña. Así, pudieron encontrar partes de las pocas ruinas consistentes que quedan de la antigua construcción.El Palacio era el lugar de residencia de los emperadores bizantinos desde el siglo IX hasta el XII y estaba ubicado al sudeste de la península de Constantinopla, ahora Estambul. Además, era el centro administrativo imperial y ceremonial y ocupaba un enorme predio de unos 400.000 metros cuadrados. En su interior había patios, jardines, talleres, cuarteles, iglesias y, tan grandes eran sus dimensiones, que se decía que esta construcción, restaurada varias veces por distintos emperadores de la época, era una ciudad dentro de Constantinopla.
Tomado de: http://www.larazon.com.ar/notas/2008/05/23/01678470.html