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viernes, 12 de diciembre de 2008

Hallan restos de jefes de los Caballeros Teutónicos

Arqueólogos polacos suponen que los esqueletos amortajados en seda hallados en la cripta de una catedral corresponden a tres grandes maestros que hace más de 600 años lideraron los Caballeros Teutónicos, una orden que imponía la religión por la fuerza.
Un arqueólogo en la ciudad de Kwidzyn _la fortaleza teutónica de Marienwerder en la Edad Media_ dijo el viernes que exámenes de ADN indican que los restos pertenecen a Werner von Orseln, el líder de los caballeros en 1324-1330; Ludolf Koenig, que gobernó en 1342-1345, y Heinrich von Plauen, que reinó en 1410-1413.
"Tomando todo en cuenta, vemos que estamos frente a los grandes maestros de los Caballeros Teutónicos", dijo a la AP Bogumil Wisniewski, un arqueólogo que encabezó la búsqueda. "Estamos 95 a 96 por ciento seguros de que son ellos".
Agregó que los esqueletos, hallados en féretros de madera, estaban envueltos en sedas _algunas pintadas de oro_, una tela reservada en la Edad Media para los más poderosos.

Las pruebas de ADN equiparan sus edades a la edad que tenían al morir los tres grandes maestros. También revelaron una desnutrición temporal en uno de los esqueletos que podría corresponder a una prisión de diez años que padeció von Plauen.
Aunque Wisniewski admitió que sólo podrían estar completamente seguros de las identidades "si me encontrara a cada uno cara a cara y me dijera su nombre", agregó que muchos otros indicios refuerzan la presunción, incluyendo pinturas murales en la catedral que muestran a los tres grandes maestros y documentos históricos según los cuales von Orseln y Koenig fueron enterrados allí. La orden gobernó en el área hasta principios del siglo XVI.
Wojciech Weryk, coordinador de desarrollo y promoción de la ciudad, dijo que los restos serán devueltos a la cripta y exhibidos detrás de una vitrina.
"Se trata de un hallazgo histórico tan valioso que debemos mostrarlo", afirmó.
La Orden de los Caballeros Teutónicos fue fundada a fines del siglo XII para asistir a los peregrinos alemanes en Tierra Santa. Se convirtió en una orden militar que usó abrigos blancos con cruces negras y que obligaba a los prusianos paganos a convertirse al cristianismo. Tomó control de las costas del Báltico en lo que es hoy el norte de Polonia.
La orden fue aplastada por fuerzas polacas y lituanas en la Batalla de Grunwald en 1410.
Tomado de: http://www.univision.com/contentroot/wirefeeds/50noticias/7676861.html

Hallan restos de jefes de los Caballeros Teutónicos

Arqueólogos polacos suponen que los esqueletos amortajados en seda hallados en la cripta de una catedral corresponden a tres grandes maestros que hace más de 600 años lideraron los Caballeros Teutónicos, una orden que imponía la religión por la fuerza.
Un arqueólogo en la ciudad de Kwidzyn _la fortaleza teutónica de Marienwerder en la Edad Media_ dijo el viernes que exámenes de ADN indican que los restos pertenecen a Werner von Orseln, el líder de los caballeros en 1324-1330; Ludolf Koenig, que gobernó en 1342-1345, y Heinrich von Plauen, que reinó en 1410-1413.
"Tomando todo en cuenta, vemos que estamos frente a los grandes maestros de los Caballeros Teutónicos", dijo a la AP Bogumil Wisniewski, un arqueólogo que encabezó la búsqueda. "Estamos 95 a 96 por ciento seguros de que son ellos".
Agregó que los esqueletos, hallados en féretros de madera, estaban envueltos en sedas _algunas pintadas de oro_, una tela reservada en la Edad Media para los más poderosos.
Las pruebas de ADN equiparan sus edades a la edad que tenían al morir los tres grandes maestros. También revelaron una desnutrición temporal en uno de los esqueletos que podría corresponder a una prisión de diez años que padeció von Plauen.
Aunque Wisniewski admitió que sólo podrían estar completamente seguros de las identidades "si me encontrara a cada uno cara a cara y me dijera su nombre", agregó que muchos otros indicios refuerzan la presunción, incluyendo pinturas murales en la catedral que muestran a los tres grandes maestros y documentos históricos según los cuales von Orseln y Koenig fueron enterrados allí. La orden gobernó en el área hasta principios del siglo XVI.
Wojciech Weryk, coordinador de desarrollo y promoción de la ciudad, dijo que los restos serán devueltos a la cripta y exhibidos detrás de una vitrina.
"Se trata de un hallazgo histórico tan valioso que debemos mostrarlo", afirmó.
La Orden de los Caballeros Teutónicos fue fundada a fines del siglo XII para asistir a los peregrinos alemanes en Tierra Santa. Se convirtió en una orden militar que usó abrigos blancos con cruces negras y que obligaba a los prusianos paganos a convertirse al cristianismo. Tomó control de las costas del Báltico en lo que es hoy el norte de Polonia.
La orden fue aplastada por fuerzas polacas y lituanas en la Batalla de Grunwald en 1410.
Tomado de: http://www.univision.com/contentroot/wirefeeds/50noticias/7676861.html

La Ciudad Perdida está en Medina de las Torres

Peones de arqueología dirigidos por el Instituto de Arqueología cuando comenzó la excavación este verano. Los muros de diversas estructuras de la ciudad empezaban a aparecer. / CEDIDA

CELIA HERRERA

Indiana Jones sobra en Extremadura. Para desvelar misterios y buscar ciudades perdidas ya está al Instituto de Arqueología, dependiente del CSIC, que ha empezado a dibujar un nuevo mapa del tesoro. Tras una campaña de excavación de varios meses acaba de confirmar con criterios científicos que los restos de la ciudad romana de Contributa Iulia Ugultuniacum, de la que sólo se tenían noticias por fuentes escritas, está en el pueblo extremeño de Medina de las Torres, de apenas 1.400 habitantes, y situado en la Vía de la Plata, cerca de Zafra.Contributa era hasta ahora «algo así como una ciudad perdida», explicó ayer Antonio Pizzo, el arqueólogo e investigador que dirige el proyecto científico de la excavación. El escritor latino Plinio El Viejo hablaba en el siglo I de esta urbe situándola en la provincia Baetica, entre los ríos Baetis (Guadalquivir) y Anas (Guadiana), en la zona de de la Beturia Céltica; estaba en el ámbito jurídico Hispalensis, y poco más se sabía de ella.Hasta el BOE Distintos estudiosos la habían situado en lugares varios, y hasta el mismo Boletín del Estado la ubicó en 1998 en Azuaga. El 10 de febrero de 1998 se declaró Bien de Interés Cultural al conjunto histórico de esta localidad extremeña, y en el texto de su declaración se especifica que esta población «se levanta en el confín sureste de la Baja Extremadura, centro romano bajo la denominación de Contributa-Iulia Ugultuniacum o Municipium-Iulium».Lo cierto es que hasta que no se ha completado la primera fase de la excavación de la ciudad romana descubierta en el cerro de Los Cercos, a dos kilómetros de Medina de las Torres, no se sabía con certeza cuál era su ubicación.Cómo era Contributa Los restos encontrados hasta ahora muestran una ciudad congelada en el siglo IV, ya que no se han encontrado estructuras de los siglos anteriores.Por el momento, esa imagen congelada muestra «una ciudad de tamaño medio, que conserva casi la misma estructura que debió tener en la época fundacional, y que conserva de forma global todas las actividades y estructuras de una ciudad típica romana, con su puesto de control en la puerta, una muralla en funcionamiento, calles muy bien organizadas, estructuras ordenadas y canónicas, con actividad comercial, y también con sus edificios públicos, o por lo menos con uno de ellos, en plena actividad, a pesar de que el siglo IV ya era un momento muy difícil para las ciudades romanas», describe Antonio Pizzo.El mayor inconveniente es que la ciudad encontrada hasta ahora está muy arrasada, con restos de estructuras que no superan el metro de altura, al igual que ha ocurrido en otras urbes romanas que se fueron vaciando después del siglo IV, permaneciendo después vacías y abandonadas durante cientos de años. Durante mucho tiempo, explicó Pizzo, Contributa fue como una cantera a cielo abierto de diversos y valiosos materiales. Prueba de ello es la iglesia del pueblo, que fue construida «íntegramente» con sillería de granito procedentes de la ciudad romana.En su interior también pueden encontrarse trozos de columnas e inscripciones de mármol empotradas en sus muros.Como aspecto positivo de los hallazgos, el director científico de la excavación destaca que una ventaja de las ciudades abandonadas es que todos los restos parciales que se encuentran están perfectamente contextualizados, y además la base y cimientos de sus estructuras urbanas están sin tocar, por lo que facilitan su interpretación.Cuando un arqueólogo se encuentra con la oportunidad de poder excavar en una ciudad recién descubierta, «siempre es una incógnita», describe Pizzo.«Lo más importante que uno espera encontrar, más que lo que se consideran piezas o estructuras bonitas, son restos que permitan restituir una porción válida de la zona para poder reconstruir la historia de la ciudad», señala el investigador.Tecnología punta Antes de comenzar a excavar, el Instituto de Arqueología quiso asegurarse bien de cuál era el terreno que pisaba y para eso no dudó en echar mano de la tecnología más puntera que se ha utilizado hasta ahora en Extremadura en yacimientos arqueológicos: la magnetometría, que registra las diferencias de densidad magnética de los cuerpos del subsuelo.Los datos obtenidos se interpretan con la ayuda de unos programas informáticos que indican las estructuras que se encuentran en los niveles más bajos del subsuelo.El aparato y la especialista que sabía utilizarlo (Laura Cerri) se desplazaron a Medina de las Torres desde la Universidad de Siena (Italia), que ya tiene una larga experiencia en su utilización arqueológica y es un referente internacional en este campo.También se realizó otra planimetría del subsuelo con otro instrumento tecnológico utilizado en otros casos por el Instituto de Arqueología de Extremadura, el georadar, que fue facilitado por el Instituto Tecnológico de la Roca Ornamental y Materiales de la Construcción (INTROMAC).Cuando terminó todo el proceso de prospección tecnológica, los investigadores cruzaron las planimetrías obtenidas, y se dieron cuenta de que el primer problema al que se enfrentaban era decidir por dónde empezar.Dada la limitación de recursos y de tiempo disponibles en una campaña de excavaciones, había que elegir bien los lugares en los que se iba a trabajar para obtener el mayor número de datos posible.Teniendo en cuenta las densidades de las estructuras detectadas con la tecnología, al final se decidió intervenir en dos puntos: en la parte más alta del cerro, donde se habían documentado «restos muy potentes, de gran envergadura», y en otra zona más alejada, colina abajo.Restos del ¿Foro? Al parecer, la decisión fue acertada porque, entre otras cosas, se han encontrado los restos del que sería un gran edificio público vinculado a alguna actividad pública, rodeado de una zona pavimentada con restos de mármol. Dado que la excavación se terminó antes de que pudiera acabarse la prospección de toda la zona por la que continúa la estructura, Antonio Pizzo aún no se atreve a ponerle nombre a este edificio, aunque otros investigadores del Instituto ya casi lo dan por hecho, y barajan la hipótesis de que podría tratarse de los restos del Foro de la ciudad.Más clara está la interpretación de otros restos descubiertos en esta primera campaña, como una de las puertas de la ciudad, con dos torres rectangulares al lado, y en cuyo umbral de mármol todavía son visibles las huellas que dejó el paso de los carros, o los huecos en los que iban montados los engranajes de hierro que permitían mover la puerta.La entrada da a una calzada pavimentada con cantos rodados y guijarros que sigue hacia el centro de la antigua ciudad. Al principio de la calzada, a la derecha, se han encontrado los restos de otra calle donde hay una fuente pequeña y un puesto de control de la puerta.Las dos calles encontradas definen toda una manzana edificada, situada a la derecha, de índole industrial, «quizás unos almacenes para productos agrícolas». El edificio se distribuye alrededor de un gran patio central.También ha aparecido un lienzo de la muralla que rodeaba la ciudad, y que se constata que sigue las curvas del nivel del terreno, por lo que se puede hacer una estimación de por dónde continúa.Empeño de los vecinos Quizás la ciudad perdida (hasta ahora) hubiera permanecido enterrada para siempre si no hubiera sido por el empeño del Ayuntamiento de Medina y de sus vecinos, que llevan años llamando a varias puertas hasta conseguir que se excavara el yacimiento en el que aparecieron en el siglo XIX varias esculturas togadas monumentales que adornan ahora el patio del Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, destacó Pizzo.Todo empezó en 1845, cuando tras constatar la presencia en la superficie de restos arqueológicos, en el Ayuntamiento de Medina se decidió crear una Comisión de Monumentos que lideró la primera excavación que se realizó en la zona, dirigida por el estudioso local José Antonio Barrientos. En esta prospección aparecieron varios restos de época romana, que no se localizaron con exactitud, y que además se vincularon entonces con la mítica Perceiana, el lugar en el que, según la leyenda, el padre de Santa Eulalia habría refugiado a la Santa para evitar su martirio, explicó el alcalde de Medina, Marcos Chamizo, que se confiesa totalmente entusiasmado con los nuevos descubrimientos por lo que ello puede representar para el pueblo.Estos mismos vecinos podrán participar mañana en la primera visita guiada al yacimiento, a partir de las 12 horas.El futuro de Medina de las Torres empieza a escribirse con palabras esperanzadas y el entusiasmo de futuros proyectos, todos relacionados con los trabajos de excavación, investigación y conservación de los restos, y con el desarrollo turístico de la zona. La historia se convierte en este caso en sinónimo de puestos de trabajo, y los hallazgos arqueológicos, en simientes de prosperidad.Proyectos de futuro Entre otras cosas, el Ayuntamiento confía en que la Junta les conceda subvenciones para organizar sucesivos talleres de empleo en el que formar profesionalmente a personal para realizar las excavaciones, a la vez que trabajan en las futuras campañas, y también quiere presentar otros proyectos para el desarrollo de la comarca con temas turísticos.El Instituto de Arqueología también presentará proyectos de investigación para realizar más prospecciones en la zona.El municipio aspira a la construcción de un centro de interpretación en el que poder colocar las estatuas que se encontraron en el siglo XIX. «El problema es que cuando se encuentran restos importantes en Mérida, se quedan allí, pero cuando se encuentran en otro sitio, se los llevan», criticó el edil.Marcos Chamizo quiere que la suerte no se limite a pasar cerca del pueblo, sino que se instale en la localidad dando una continuidad al proyecto de investigación. «Espero que esto no sea sólo el boom de un día, que termine olvidándose si no se hace más. Para eso necesitamos mucho apoyo», recordó el alcalde.
Tomado de: http://www.hoy.es/20081212/regional/ciudad-perdida-esta-medina-20081212.html

Hallazgo de restos óseos y de cerámica en Colcapirhua

Funcionarios de la empresa que construye las nuevas instalaciones de la Unidad Educativa San Lorenzo, ubicada en pleno centro de la vecina localidad de Colcapirhua, encontraron restos óseos y de cerámica que, se presume, pertenecen a antiguas culturas asentadas en la zona.El hallazgo se produjo casi de manera accidental, la mañana de ayer, cuando los obreros realizaban sus trabajos rutinarios de excavación, situación de la que tomaron noticia profesionales del Museo Arqueológico de la Universidad Mayor de San Simón, quienes se constituyeron en el lugar para inicialmente verificar las características de lo encontrado.La arqueóloga María de los Ángeles Muñoz, del citado Museo Arqueológico, señaló que los restos óseos y de cerámica, aún no cuantificados en su totalidad, pertenecerían a culturas del periodo formativo y del periodo Tiwanaku, por lo que tendrían más de mil años de antigüedad.Indicó que el lugar del hallazgo, a unas pocas cuadras de la Plaza Principal de Colcapirhua, es un montículo arqueológico que forma parte de una cadena de montículos similares, que son representativos de la estratigrafía de la zona.Recordó que, hace cerca de dos décadas, cuando se amplió la unidad educativa, ya se encontraron restos similares y se destruyó parte del morro arqueológico.En este marco, a fin de evitar el daño a los restos y buscando que la empresa constructora, como el municipio y el Museo salgan beneficiados con el hallazgo, adelantó que se gestiona un convenio de todas las partes, que permitirá a los arqueólogos el estudio detallado de los huesos y antiguos materiales.Para tal efecto, sostuvo que asimismo se prepara un informe a la Unidad Nacional de Arqueología (UNAR).
Tomado de: http://www.opinion.com.bo/Portal.html?CodNot=48105&CodSec=19

Desentierran frascos de perfume de la época de Cristo en Israel

Un equipo de arqueólogos franciscanos que realiza excavaciones en la bíblica ciudad de Magdala, ubicada en lo que ahora es Israel, dijeron haber desenterrado frascos de un perfume similar al que habría utilizado la mujer que lavó los pies de Jesús. Las pomadas perfumadas fueron halladas intactas en el fondo de una piscina llena de barro, junto con pelo y objetos de maquillaje, dijo al sitio Web Terrasanta.net el director de la excavación dirigida por el grupo Studium Biblicum Franciscanum. "Si los análisis químicos lo confirman, estos podrían ser perfumes y cremas similares a los que María Magdalena o la pecadora usaron para ungir los pies de Jesús, según sale en el Evangelio", dijo el principal arqueólogo, padre Stefano de Luca al portal de Internet. María Magdalena es citada en el Nuevo Testamento como una inquebrantable discípula de Cristo, de quien expulsaron a siete demonios. Muchas veces es considerada la pecadora que untó los pies de Jesús, informó Reuters. "El descubrimiento de las pomadas en Magdala es, de todos modos, de gran importancia. Incluso si María Magdalena no fue la mujer que lavó los pies de Cristo, tenemos en nuestras manos 'productos cosméticos' del tiempo de Cristo", agregó De Luca. Magdala fue el nombre de una antigua ciudad cerca de las costas del Mar de Galilea, en lo que actualmente es el norte de Israel. Un pueblo árabe palestino estuvo cerca del lugar hasta la guerra por el establecimiento de Israel en 1948 y actualmente una ciudad llamada Migdal ocupa el área. "Es muy probable que una mujer que ungió los pies de Cristo utilizara estos ungüentos o productos similares en composición y calidad", explicó De Luca. Studium Biblicum Franciscanum patrocina investigaciones en estudios bíblicos, pero se enfoca en excavaciones arqueológicas de sitios vinculados al Nuevo Testamento y a los primeros años del cristianismo en Oriente Medio.
Tomado de: http://internacional.eluniversal.com/2008/12/11/cyt_ava_desentierran-frascos_11A2164731.shtml

Un coleccionista descubre un códice azteca oculto en una estatua de un obispo

Un oftalmólogo aficionado a las antigüedades halló por casualidad un códice azteca oculto en una estatua del siglo XVI de un obispo, explicó en México el coleccionista.
Manuel García Sánchez contó que a él y a su esposa les gusta pasear por el mercado de antigüedades de la Plaza El Ángel de la Zona Rosa de Ciudad de México, y recuerda que una tarde su mujer se encaprichó de la imagen de un santo, tirada en el suelo de una tienda. La figura estaba cubierta de lodo, con la cabeza separada del cuerpo, y a él no le resultó especialmente atractiva, por lo que regateo el precio inicial de mil pesos (unos setenta dólares), hasta reducirlo. Tras limpiarla y pegar la cabeza, la situaron en el salón de su casa, en Toluca (centro de México), junto a la chimenea que encienden por tradición cada fin de año y, como vieron que se resecaba mucho la madera, trasladaron la estatua tres años después a la biblioteca. Una noche, mientras García leía unos documentos junto a la ventana por la que entraba brisa, oyó el sonido de un papel al ser arrugado, buscó la procedencia del ruido y descubrió un papel desprendiéndose de la figura. Al examinarlo halló glifos en náhuatl (una de las lenguas indígenas habladas en México). "El códice para mí es una cápsula del tiempo", sostuvo el oftalmólogo, quien opinó que la escultura-códice, como él la llama, llegó a sus manos porque quería mandar un mensaje desde la época de la colonia. "El coleccionista no busca la pieza, la pieza lo busca a uno", es la filosofía que mantiene García, quien recuerda cómo en otra ocasión cayó en un pozo de agua y al agarrarse para no ahogarse encontró entre sus manos una vasija azteca con una cabeza de jaguar tallada. En su opinión, "este códice es anterior a la conquista (1521) y ellos (los aztecas) lo adosaron al santo para evitar su destrucción". "Eso es muy importante porque si lo adosaron, ellos mandaron ese mensaje porque sabían que iban a dejar de existir como nación y como raza, y aunque eso ocurrió, su escrito nos llegó y a mí me hace feliz haberlo encontrado y poder transmitirlo", dijo. García Sánchez ha remitido la escultura al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para su restauración y para que descifren el mensaje azteca, aunque ya se puede adelantar que su contenido es de tipo económico porque contiene glifos numerales y de territorios, como era costumbre en los registros tributarios de la época. "Va a ser una cosa muy importante porque va a unir dos naciones, los conquistadores y los conquistados, y el sincretismo de dos religiones, la nahúatl y la católica", indicó. El arqueólogo José Ignacio Sánchez explicó que la figura policromada de madera del siglo XVI, probablemente de 1550 o 1560, está muy deteriorada y comida por la polilla y mide 82 centímetros de alto por 22 de ancho. La estatua está cubierta en parte por el códice de 22 centímetros de longitud hecho en papel mate del centro de México, con la escritura hacia adentro para ocultarla. En pocas ocasiones se han hallado códices en estatuas católicas, apenas hay tres antecedentes, aunque esta es la primera vez que no es una estatua de Cristo de caña. El arqueólogo consideró la posibilidad de que los aztecas ocultaran estos documentos en estatuas sagradas para recordar que las tierras son de los dioses y no de los hombres. Aunque García cedió los derechos de la escultura y del códice al INAH, estos se lo van a devolver en comodato, para que lo expongan de forma itinerante en museos por todo el país y para que participe en 2010 de los actos de celebración del bicentenario de la independencia de México y el centenario de la Revolución.
Tomado de: http://www.lavanguardia.es/cultura/noticias/20081211/53596724575/un-coleccionista-descubre-un-codice-azteca-oculto-en-una-estatua-de-un-obispo.html

Descubren la tumba de un hombre noble del periodo Sicán Medio en Perú


Los arqueólogos han desenterrado en la zona de la pirámide de Huaca del Oro, la tumba de forma rectangular y muy bien conservada de un hombre noble de la cultura Sicán. Un personaje con un peculiar tocado de cobre, un pectoral, vasos dorados y otros ornamentos y muerto hace unos mil años en el ahora santuario histórico Bosque de Pomac, en la provincia de Ferreñafe

Los arqueólogos descubren la quinta ara dedicada al dios Reve en As Burgas

Réplica de aras romanas colocadas en la Burga de Arriba. Iñaki Osorio

X.M. DEL CAÑO / OURENSE El equipo de arqueología que dirige Celso Rodríguez Cao descubre la quinta ara dedicada al dios Reve Anabaraeco en las traseras de As Burgas, por lo que el yacimiento se consolida como la zona de mayor culto a la deidad indoeuropea de la Gallaecia romana. Rodríguez Cao confía en lograr nuevos hallazgos antes de que finalicen las excavaciones a finales del actual mes de diciembre. Sin embargo, explica que de momento no ha encontrado restos de ningún templo, por lo que se inclina a interpretar que existía un balneario minero-medicinal, que contaba con un lugar de culto, al que la gente iba a curarse, debido a las propiedades del manantial, y ofrecía ex votos por la recuperación de la salud al dios de las aguas.Los beneficiarios del manantial también realizaban otros ofrecimientos, como monedas y utensilios de ornamentación, como el camafeo encontrado durante las excavaciones.El equipo de Celso Rodríguez Cao descubrió una piscina romana del siglo I después de Cristo, de seis metros de lado, con un pórtico con columnas, de las que logró recuperar varias unidades. En la actualidad se encuentra "delimitando el plano".El arqueólogo continúa buscando el templo, al entender que las aras "se debían colocar en un sitio adecuado." Y reconoce: "Ese sitio adecuado es lo que nos falta, por lo que no se puede confirmar que existiera un templo. Además, esa zona está muy removida, porque pasó por ahí una cloaca", perteneciente a épocas posteriores. Las obras "pudieron arruinar restos de edificaciones anteriores".Celso Rodríguez Cao explica que el yacimiento que está excavando presenta dos momentos diferenciados: el primero, del siglo I después de Cristo, se corresponde con el balneario minero medicinal -en el que se rendía culto al dios Reve-, la piscina y otras estructuras que aparecieron en los años noventa en las catas arqueológicas que se hicieron detrás de la fachada principal de las Burgas; en el segundo, de mediados del siglo II y principios del III, se abandona la piscina, reutilizando incluso los muros y los ladrillos de la misma para hacer otro tipo de instalaciones, entre las que se encuentra el hipocausto o habitación calefactada.La búsqueda de estructuras pertenecientes a la primera ciudad romana originaria se encuentra con el inconveniente de que As Burgas es un espacio que "se viene reaprovechando de forma continua hasta la actualidad", con lo que el nivel de destrucción de las mismas ha sido muy alto. De todas formas, Celso Rodríguez Cao espera poder descubrir el asentamiento o anclaje de las paredes del santuario en la roca de la parte más baja del terreno, si es que existió.Cuatro de las aras dedicadas al dios Reve Anabaraeco estaban colocadas al lado de la piscina romana del siglo I, mientras que la primera apareció encajada en una ventana de la Casa dos Fornos. Previamente habían encontrado el ara que dedicó Calpurnia Abana Aeboso- considerada la primera mujer que vivió en la ciudad de Ourense- a las Ninfas de As Burgas.La dirección Xeral de Patrimonio se apresuró a recoger la quinta ara que apareció en As Burgas dedicada al dios Reve, por lo que no pudo ni verla el arqueólogo municipal, José María Eguileta, después de que el anterior regidor, Manuel Cabezas, retuviera la totalidad de los hallazgos de las catas hasta el final del mandato.El equipo arqueológico que dirige Celso Rodríguez Cao permanece a la espera de un permiso de la Dirección Xeral de Patrimonio para excavar la zona que se encuentra debajo de los hornos, después de que se proceda a desmontarlos. El subsuelo tiene gran interés arqueológico. Puede ocultar parte de estructuras y materiales pertenecientes al siglo I. El arquitecto César Portela tomará la decisión de prescindir de los hornos -construidos en hierro y piedra entre 1910 y 1940- o integrarlos en el Centro de Interpretación Histórico.Rodríguez Cao considera necesario abordar en otra fase la demolición del muro que hay sobre la Burga de Arriba, para excavar el lugar de paso a la Casa dos Fornos, por el alto interés arqueológico que tiene
Tomado de: http://www.farodevigo.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008120900_16_279957__Ourense-arqueologos-descubren-quinta-dedicada-dios-Reve-Burgas