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martes, 1 de abril de 2008

El meteorito que arrasó Sodoma y Gomorra

La inscripción tallada en esta tablilla del año 700 antes de Cristo describe la caída del meteorito que pudo destruir Sodoma y Gomorra. (Foto: Universidad de Bristol)

EDUARDO SUÁREZ
LONDRES.- Es asunto recurrente de la ciencia hurgar en la trastienda de los mitos fundacionales de la religión, casi siempre preñados de una base histórica o geográfica. Esta vez le ha tocado a Sodoma y Gomorra, símbolos del pecado y la perversión destruidos según el Génesis por Yahvé con una tempestad de fuego y azufre.
Científicos de la Universidad de Bristol dicen ahora que, anduviera o no Dios de por medio, lo de Sodoma y Gomorra fue cosa de un meteorito y sitúan la fecha del impacto con insólita precisión en el 29 de junio del año 3123 antes de Cristo. En realidad, se trata de una deducción en cadena que parte de una tablilla de arcilla que se exhibe en una de las salas del Museo Británico.
El objeto, rescatado en el siglo XIX de las ruinas del palacio de Nínive por el arqueólogo victoriano Henry Layard, está fechado en el año 700 antes de Cristo. Tiene forma de escudo e incluye un texto escrito en caracteres cuneiformes. Hasta ahora nadie lo había podido descifrar.
En realidad, hubo un excéntrico historiador azerí que presumió hace unos años de haberlo hecho y proclamó que era la prueba de un encuentro extraterrestre. Esta vez, parece que la cosa va en serio y que los científicos han descifrado el enigma de la tablilla, que no es sino la reproducción asiria del texto de un astrónomo sumerio escrito del cuarto milenio antes de Cristo.
Los responsables del hallazgo son Alan Bond, director de una compañía espacial, y Mark Hempsell, profesor de aeronáutica de la Universidad de Bristol. «Los trabajos anteriores en torno a este asunto», decía ayer Hempsell, «no han arrojado ningún resultado. Esto es un gran avance y las piezas que hemos encontrado encajan tan bien que creo que tenemos la prueba definitiva».
Como mínimo, el nuevo análisis indica que un asteroide impactó contra la tierra en esa lejana fecha, aunque no necesariamente demuestra la destrucción o la existencia de Sodoma y Gomorra. En todo caso, lo que deja fuera de toda duda es la proliferación de leyendas apocalípticas en esa época en todas las culturas de la cuenca mediterránea. Al menos 20 historias diferentes, según Hempsell, que podrían nacer del impacto del meteorito.
Una columna de fuego
Un impacto que los investigadores sitúan en los Alpes austriacos, muy lejos de la cuenca mesopotámica y que podría explicar otro misterio que ha traído de cabeza a geólogos de todo el mundo: el gigantesco desplazamiento de tierras junto a la localidad alpina de Koefels.
Los investigadores –que han utilizado un potente programa informático para descifrar el aspecto del cielo en el día del cataclismo– aseguran que el meteorito generó una columna de fuego que cayó sobre el Mediterráneo y rebotó en algún lugar del Sinaí o de Oriente Próximo, lo que explicaría la recurrencia del mito apocalíptico en las culturas del Creciente Fértil.
Las conclusiones del estudio se han publicado en un libro –"A Summerian Observation of the Koefels Impact Event"– que acaba de salir a la venta en el Reino Unido tratando de explotar el gancho comercial que es inherente al mito.
La Biblia hace un prolijo recuento de los días que precedieron a la destrucción de las ciudades de Sodoma y Gomorra y del insólito regateo que mantiene Abraham con Yahvé para que éste no las destruya en atención a los justos que viven en ellas. Sodoma y Gomorra son, además, escenario de la mítica conversión en estatua de sal de la esposa de Lot, sobrino de Abraham, que osó mirar atrás mientras escapaba. Pero de todos estos detalles la ciencia no dice ni dirá nada.
Tomado de: http://www.elmundo.es/elmundo/2008/03/31/ciencia/1206991364.html

La Diputación encarga la excavación de áreas inéditas de Dombate

casal

Cristina Viu
1/4/2008

La Diputación realiza los trámites para solicitar a la Dirección Xeral de Patrimonio de la Consellería de Cultura una autorización para completar las excavaciones que entre 1987 y 1989 dirigió José María Bello en el dolmen de Dombate. La campaña, que podría durar varios meses, tendrá que realizarse antes de que comience la construcción del edificio que albergará el yacimiento.
A finales de los años 80, cuando se produjeron los mayores hallazgos en las inmediaciones de Dombate, la Diputación aún no era la propietaria de todos los terrenos que están afectados por el monumento. Por ello, la zona suroeste quedó sin tocar. El arqueólogo Manuel Lestón, que ha sido el responsable de las últimas catas y participó en las campañas del 87 al 89, explicó que el límite del túmulo todavía no está definido, puesto que falta delimitarlo en la parte suroeste.
Hasta hace unos dos años, estas parcelas permanecían en manos privadas, por lo que se desconoce qué tipo de restos se pueden encontrar allí. Ahora los trabajos abarcarán buena parte del recinto.
Permisos
La Diputación solicitará en las próximas semanas los permisos necesarios para acometer labores de excavación intensivas en un área de unos mil metros cuadrados, un tercio de los cuales son inéditos a nivel arqueológico.
Los técnicos prevén realizar hallazgos importantes, puesto que en las áreas más alejadas, donde se realizaron catas hace solo unos meses, se encontraron restos de cerámica, puntas de flecha y construcciones como zanjas e incluso una hoguera.
El túmulo tiene unos 24 metros de diámetro, pero el área que se revisará coincidirá con la superficie del edificio que contendrá el yacimiento y que amplia la zona en otros once metros de radio.
Por el momento no se ha definido el tiempo de realización de estas labores ni el presupuesto que se empleará. Las obras podrían comenzar en cuanto llegue la autorización de Patrimonio, ya que son previas a la construcción del edificio. La Diputación también gestiona estos días la contratación de un arquitecto que pueda adaptar el proyecto de ejecución a las reclamaciones de la Consellería de Cultura, sobre todo en lo relativo a la altura de la construcción.
Tomado de: http://www.lavozdegalicia.es/carballo/2008/04/01/0003_6696073.htm

Un arqueólogo vigilará el dolmen durante la instalación de la carpa

1-IV-2008
La Consellería de Cultura ha autorizado la realización de un control arqueológico de las labores de la instalación de una nueva carpa provisional en el dolmen de Dombate.
Los trabajos comenzarán a mediados de este mes y durarán aproximadamente tres días. Durante este tiempo el arqueólogo Manuel Lestón permanecerá en el recinto para vigilar la realización de los trabajos y controlar la aparición de restos.
La carpa que se colocará tiene 900 metros cuadrados de superficie y una altura de unos tres metros. Los trabajos se realizarán sin retirar la actual protección, con el fin de que no se dañe el monumento. Además, las labores se efectuarán desde el exterior del recinto, con la ayuda de una grúa. El objetivo es evitar la presencia de maquinaria y obreros en la zona más próxima al yacimiento.
Además se ha previsto la posibilidad de colocar espumas protectoras sobre el dolmen, aunque ello dependerá del modo en que se realicen los trabajos. En principio, Dombate tendrá una nueva cubierta a partir del día 21 de abril, aunque se tratará de algo provisional mientras no se construye el edificio, con lo que la instalación podría estar en pie durante un año.
Tomado de: http://www.lavozdegalicia.es/carballo/2008/04/01/0003_6696074.htm

Cultura autoriza a un arqueólogo a que estudie la puesta en valor de los restos de la muralla de Puerta Real

1-IV-2008
La Dirección Xeral de Patrimonio Cultural ha autorizado al arqueólogo Eduardo Ramil Rego a que realizar «un control de seguimento arqueolóxico da posta en valor dos restos da muralla de Porta Real da cidade de A Coruña, que se clasifica como actividade de conservación e revalorización do patrimonio». Para llevar a cabo esta tarea, en los próximos seis meses, Ramil Rego deberá depositar en la sede del Museo Arqueolóxico e Histórico coruñés todo el material arqueológico y la documentación complementaria que reúna.
Asimismo, este arqueólogo deberá informar a los responsables de este departamento de la Consellería de Cultura de la fecha de inicio y fin de su actividad; así como si encuentran algún resto arqueológico.
Memoria
Una vez finalizado este estudio, Eduardo Ramil Rego deberá remitir -en el plazo de diez días- un informe valorativo de la actuación realizada, y, posteriormente, también tendrá que elaborar una memoria técnica así como el acta de depósito extendida por el responsable legal del museo.
Tomado de: http://www.lavozdegalicia.es/coruna/2008/04/01/0003_6696244.htm

Hallan collares de oro de hace unos 4.000 años en un asentamiento andino

Una de las piezas halladas (Foto: PNAS)

Una de las cuentas del collar de oro. (Foto: PNAS)


ROSA M. TRISTÁN
MADRID.- Las joyas de oro han sido desde hace milenios objeto de prestigio social. Los últimos descubrimientos, en unas excavaciones en los Andes peruanos, sitúan su presencia, en forma de elaborados collares, hace unos 4.000 años, un momento en el que la sociedades americanas aún eran de cazadores y recolectores en los alrededores del lago Titicaca.
El hallazgo ha tenido lugar en el yacimiento de Jiskairumoko, al sur de Perú, por un equipo de arqueólogos norteamericanos, dirigidos por Mark Aldenderfer.
En este enclave había una pequeña aldea de cinco casas en la que sus antiguos habitantes, que empezaban la transición hacia una sociedad sedentaria, debían residir en la primavera y en la estación seca.
A escasos metros encontraron con un hoyo en el que había un enterramiento humano con algunos objetos de oro. Se trataba del fragmento de un cráneo infantil, que tendría entre cuatro y seis años de edad, y un cráneo adulto cuyo sexo no ha podido determinarse.

Justo en la base de este último localizaron nueve cuentas de oro de forma cilíndrica y alargada, más o menos del mismo diámetro y longitud, por lo que concluyen que debía tratarse de un collar.
Tras analizar su composición, los investigadores aseguran que son homogéneas, con más de un 95% de oro y pequeñas cantidades de plata y cobre. No se sabe con qué instrumento se realizaron, pero especulan, por las marcas, que debieron utilizarse martillos hechos con piedra.
"Este hallazgo apoya la hipótesis de que hubo una artesanía muy temprana del metal en los Andes y que ya trabajaban con oro. Estas cuentas son 600 años más antiguas que las encontradas en otros yacimientos andinos, como el de Mina Perdida", indican los arqueólogos en el artículo que publican esta semana en la revista 'Proceedings of National Academy of Science' (PNAS).
Los expertos explican que el oro de Jiskairumoko apoya la hipótesis de una aparición muy antigua de los trabajos con materiales como el oro entre las culturas andinas, pero con tecnologías independientes y complejas.
"Desde tiempos muy remotos, el oro se utilizaba en contextos ceremoniales, rituales y mortuorios. Además, el collar nos permite documentar que ya tenía un rol social y decorativo, ya que llevarlo puesto era una señal de prestigio", añaden.
Durante el tercer milenio, el metal precioso seguiría manteniendo este papel, si bien comenzó se fue restringiendo a los miembros de las élites sociales.

MURCIA / Hallan 6 hornos industriales en la parcela que faltaba por excavar en Joven Futura

METALÚRGICO. Uno de los hornos industriales hallados. / AVSGO

Los romanos siguen dando dolor de cabeza a los socios cooperativistas de Joven Futura muchos siglos después de marcharse de la Región. Y muchos meses después de salir a la luz los primeros restos de una pequeña y vetusta villa en los terrenos de Senda de Granada donde Joven Futura construye más de 1.000 viviendas para jóvenes de Murcia.
En el último informe que Arqueotec envió al Ayuntamiento de Murcia sobre la finalización de la excavación arqueológica en la parcela G de los terrenos de la urbanización, en febrero de este año, se detallan los hallazgos -«asombrosos» según la Asociación de Vecinos Senda de Granada Oeste- que han tenido lugar en esta parcela, la más fructífera de todas. La superficie excavada, de unos 6.000 metros cuadrados, ha arrojado la aparición de seis hornos metalúrgicos, algunos de ellos conservando incluso la estructura interna formada por pasillo central con toberas de aire a cada lado. Asociadas a estos hornos hay siete piletas unidas con conducciones hidráulicas para la decantación de mineral, y asociados a esta zona se han encontrado escorias de metal, que forman parte de los restos de la actividad industrial que aquí se desarrollaba, según la asociación. Además de los seis hornos, una prensa, probablemente para la elaboración de vino y múltiples estancias y habitaciones, algunas con muros «de muy buena factura» y con suelos de mosaico romano tipo opus signinum son los restos arqueológicos de más valor que se habrían hallado en la última parcela en la que aún persisten los trabajos arqueológicos por parte de Arqueotec.

Disciplina urbanística
Por parte del Servicio de Disciplina Urbanística del Ayuntamiento de Murcia se emitió otro informe en el que se especificaba que la intervención en la parcela G «ha puesto al descubierto una ocupación de la parcela durante los siglos IV-VI con presencia de restos de posibles instalaciones de carácter industrial», y añade que «no se estima necesario tomar medidas de cara a su conservación in situ, ya que éstos se corresponden con base de cimentaciones bajo niveles de circulación antiguos totalmente perdidos». Asimismo, el documento, firmado por la arqueóloga municipal y por el jefe del Servicio, añade que los elementos hallados, «como expone el director arqueólogo de los trabajos en su informe, tienen un carácter muy residual, estando marcadamente desarticulados y sin conexión en planta». Pese a todo, el documento, basado en el de Arqueotec, asegura que «los movimientos de tierra que aún quedan para alcanzar las cotas de cimentación bajo seguimiento de un técnico arqueólogo».
La Asociación de Vecinos Senda de Granada Oeste, considera una «grave decisión la tomada por esta técnico municipal y más aún cuando se está a la espera de la decisión de la Audiencia Provincial sobre el archivo irregular y continuar la investigación criminal sobre las decisiones públicas en torno al yacimiento. Esta Asociación ha acudido a los Tribunales pidiendo la suspensión de las obras por carecer de Evaluación de Impacto Ambiental y quiere seguir confiando en la Justicia», según informa en un comunicado. Por su parte, la cooperativa Joven Futura, que desde hace tiempo declina referirse a acusaciones procedentes de la Asociación, ha reclamado a la Administración una cantidad superior a los nueve millones de euros por «responsabilidad patrimonial en solicitud de una indemnización por los daños y perjuicios causados por la intervención arqueológica ordenada por la Dirección General de Cultura en los terrenos de la cooperativa».
Tomado de: http://www.laverdad.es/murcia/20080401/comarcas/murcia-hallan-hornos-industriales-20080401.html