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miércoles, 31 de diciembre de 2008

Descubren restos de dinosaurio más grande del mundo en este de China












Un yacimiento de restos fósiles de dinosaurios descubierto este año en el este de China es considerado como el mayor del mundo, según informó el lunes a Xinhua un paleontólogo.

Hasta ahora, más de 7 mil 600 fósiles han sido descubiertos en la ciudad de Zhucheng, en la provincia oriental china de Shandong, y esta cifra está en aumento, confirmó Zhao Xijin, encargado del proyecto.

"Esperamos que estos descubrimientos contribuyan al estudio del misterio de la extinción de dinosaurios", dijo Zhao, y señaló que los fósiles datan principalmente de finales del periodo Cretácico (hace 145-65 millones de años), tercer y último periodo de la era Mesozoica (hace 248-65 millones de años), cuando los dinosaurios se extinguieron.
La ciudad tiene un importante campo de grandes fósiles de hidrosaurio, encontrado en los años 60 del siglo XX por una expedición petrolífera china. Desde entonces, más de 50 toneladas de fósiles han sido descubiertos.

El mayor fósil de hidrosaurio del mundo fue descubierto en el mismo lugar en los años 80 del siglo pasado, y expuesto en el museo local.

Un nuevo sitio de fósiles fue encontrado durante otra expedición minera en marzo pasado en los poblados de Longdu, Shunwang, Jiayue y Zhigou. Un yacimiento en Longdu mide 300 metros de longitud por 10 de ancho y 5 de profundidad. En el lugar han sido descubiertos más de 3 mil fósiles, entre los cuales podrían ser halladas nuevas especies, según Zhao.
Un cráneo de dos metros, perteneciente a un enorme ceratopsiano, fue encontrado en ese lugar, primer hallazgo de este tipo fuera de Norteamérica, informó Xu Xing, investigador del Instituto de Paleontología de Vertebrado y Paleoantropología.

En los 15 pozos, otras nuevas especies de anquilosaurio, tiranosaurio y ceolurus también fueron halladas, de acuerdo con Xu.
Zhao sostuvo que los fósiles tuvieron pocas posibilidades de sobrevivir por tantos años. Según la última investigación, dicha región habría sido un área acuosa con abuntantes hierbas, la cual constituiría un hábitat ideal para los dinosaurios con pico similar al de un pato.

Los geólogos dijeron que el estallido de una erupción volcánica provocó la muerte de los enormes animales, que, seguida más tarde por una inundación, causó su extinción.
La excavación ha sido suspendida debido al clima, pero Zhao afirmó que se reanudaría en la primavera, y añadió que la investigación de los descubrimientos sería publicada al final del próximo año.

Según fuentes de las autoridades locales, un parque de fósiles será construido en la región. (CIIC)

Los arqueólogos localizan dos nuevos enterramientos en Las Heras

Escrito por Tamara Crespo

La primera fase del seguimiento arqueológico de las obras que se desarrollan en el solar del antiguo cuartel de las Heras ha dado como resultado el hallazgo de indicios de dos nuevos enterramientos que aún no ha sido posible datar.
Tal como explicó José Suárez, responsable de la empresa encargada del trabajo, Arqueotectura, se desconoce si, como ha ocurrido en casos similares registrados en la zona de la Almina, los restos son de época medieval. Las tumbas están excavadas en un estrato en el que han aparecido materiales asociados de época bajomedieval (en torno al siglo XIV), pero sobre ellas aparecen también otros modernos y contemporáneos, lo que hace dudar a los arqueólogos del momento al que pertenecen los restos enterrados. Tal como señaló Suárez, se trata de los únicos indicios de interés arqueológico encontrados en la parcela, en una terraza inferior situada junto al edificio racionalista que se ha conservado a la entrada de lo que fue el viejo cuartel. El resto de los estratos en los que se han llevado a cabo las catas aparecen rellenos con materiales contemporáneos, indicó.Aunque el programa de la obra “puede desarrollarse sin interrupción alguna”, Arqueotectura ha recomendado a Segipsa, sociedad dependiente del Ministerio de Cultura que ha llevado a cabo la obra de demolición, la realización, en una segunda fase, de un estudio intensivo del sector de las inhumaciones con el fin de documentarlas.En cuanto a lo que apuntan las fuentes escritas respecto a la presencia de cementerios de época medieval en la Almina, Suárez recordó que en su descripción de la Ceuta del siglo XV, el historiador Al-Mandri relataba cómo la falda del Hacho se percibía en la época “casi como una gran necrópolis”. Esta percepción podría ser fruto, apunta el arqueólogo, de la unión de los cementerios de los distintos arrabales identificados en la ciudad en ese momento histórico entre el núcleo de la medina, que se correspondería con el istmo, y el Hacho. Al respecto se sabe que había al menos tres de estos suburbios, cada uno con su propio camposanto y mezquita. El último de los hallazgos que confirma la existencia de una de estas necrópolis, la del arrabal de Zaklu, es el localizado en la zona de Real 90-Molino, en el que ha trabajado el especialista en antropología física Alfonso Palomo, con quien Arqueotectura podría volver a contar a la hora de estudiar los restos encontrados en Las Heras.
Tomado de: http://www.elfaroceutamelilla.es/content/view/24040/60/

Hallan un galeón en Puerto Madero

Foto: Julián Bongiovanni

Gabriel Di Nicola LA NACION
Seis meses atrás, cuando comenzó a trabajar en la zona, el arqueólogo Marcelo Weissel sabía que el lugar era propicio para descubrir algún objeto de un gran valor cultural e histórico. Y no se equivocó. Durante las excavaciones en una obra en construcción en Puerto Madero, fue hallado un galeón de origen español que sería de fines del siglo XVII o principios del siglo XVIII. La embarcación habría encallado en un sector de lo que durante esa época era una playa.
El ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, definió ante LA NACION el hallazgo como "uno de los descubrimientos más importantes" de la historia de Buenos Aires.
Todo comenzó anteayer a la tarde, mientras se realizaban excavaciones del proyecto inmobiliario de cuatro torres denominado Zencity, desarrollado por Vizora y Fernández Prieto, en Rosario Vera Peñaloza y Juana Manso, en Puerto Madero.
Los obreros trabajaban en forma paralela a Juana Manso, ocho metros por debajo del nivel de la calle, cuando Weissel, que es director del programa Historia bajo las Baldosas, del gobierno porteño, descubrió algo que le llamó la atención
"«Esto lo tengo que ver», dije. Era el esqueleto de la embarcación", recordó el arqueólogo, sin ocultar su emoción.
Minutos después comenzaban los trabajos para establecer las distintas características del galeón. "Hicimos un sondeo para descubrir otros elementos y hallamos cuatro cañones y artículos de mayólica", dijo Weissel.
Anoche, el ministro Lombardi dijo a LA NACION que los cañones hallados ya eran cinco, y agregó que también se encontró una bala de plomo.
Cambiar la vida
"Creo que la historia y la cultura son las mayores esperanzas para cambiar la vida", afirmó el ministro de Cultura.
Weissel explicó que el hallazgo permitirá determinar la tecnología naval de los siglos XVII y XVIII.
Hasta el cierre de esta edición se habían desenterrado cinco botijas (recipientes) de cerámica donde se guardaba aceite de oliva procedente de Talavera de la Reina, en Sevilla, contó el arqueólogo.
El aceite habría sido utilizado por los tripulantes para consumo y para evitar alguna enfermedad.
"Sabemos que es una embarcación española porque no encontramos ningún elemento inglés. La hipótesis de que se trata de un galeón de fines del siglo XVII o principios del XVIII es porque no hallamos recipientes de vidrio, que Holanda comenzó a comercializar en 1720", explicó Weissel.
Además de los cañones, que habrían sido utilizados como lastre, los especialistas encontraron sogas utilizadas por los tripulantes.
"Creemos que el galeón llegó a lo que en su momento era zona de playa y se hundió", pensó en voz alta el arqueólogo.
El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, estuvo en el lugar del hallazgo, habló de la importancia del descubrimiento y resaltó la labor de la empresa constructora, que, sin inconvenientes, dejó trabajar al arqueólogo Weissel.
"Fue muy importante lo que sucedió. Creo que desde hace un año logramos tomar conciencia de lo importante que es para la ciudad rescatar el patrimonio histórico. Esto fue un premio inesperado", sostuvo Macri.
Lombardi contó que se tomaron muestras, y mediante análisis con carbono 14 en 60 días se podrá saber con mayor exactitud de qué siglo es el galeón. "Esto no fue casualidad. Nosotros hacemos un seguimiento del patrimonio cultural e histórico de la ciudad", afirmó a LA NACION un feliz Weissel.
Tomado de: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1085959

Una empresa andaluza haya dos tumbas en Ceuta pertenecientes al siglo XIV

RESTOS ÓSEOS DE REPTILES EN UNA VASIJA

BUENOS AIRES Cuando Débora Kligmann, investigadora del Instituto de Arqueología de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, tamizó y observó detenidamente los sedimentos que ocupaban el interior de la vasija de cerámica recuperada durante las últimas excavaciones realizadas en el yacimiento de Tolombón, en Salta, no pudo salir de su asombro: mezclados entre las partículas minerales, había miles de lo que parecían ser pequeñísimos restos óseos.
Intrigada, Kligmann decidió enviarle fotos de los extraños huesitos a la doctora Adriana Albino, herpetóloga de la Universidad Nacional de Mar del Plata e investigadora independiente del Conicet.
"Mi sorpresa fue muy grande porque los restos óseos no sólo correspondían a reptiles, sino a anfisbenas, unos animalitos ápodos parecidos a las serpientes, pero que viven bajo tierra. Son las vulgarmente llamadas «víboras de dos cabezas» -cuenta Albino-. Como son muy raras [no son serpientes ni lagartos] y como una de las urnas tenía el esqueleto de un niño, además de los diminutos huesos de las anfisbenas, el hallazgo es una novedad muy interesante. Significa que los indígenas les atribuían algún significado mágico o ritual, pues la inclusión dentro de las vasijas fue intencional."
El descubrimiento, motivo de un trabajo firmado por Albino y Kligmann cuya publicación fue aceptada en la Revista Española de Herpetología , es una verdadera primicia. "Nunca antes se habían reportado hallazgos de reptiles dentro de objetos manufacturados por las culturas aborígenes", cuenta Albino.
Aunque conocido desde la década del 40, el yacimiento de Tolombón fue reexcavado con la dirección de la doctora Verónica Williams entre 2000 y 2005.
Dentro de una de las urnas recuperadas había alrededor de 7000 restos óseos bien preservados de por lo menos 21 individuos de la misma especie, Amphisbaena heterozonata . La cantidad y variedad de los fragmentos en relación con el tamaño de la vasija indican, para las especialistas, que se trata de una acumulación intencional
Las anfisbenas son pequeños reptiles de forma alargada, de unos 15 cm de largo, que suelen vivir en el interior de hormigueros y termiteros, y se alimentan de larvas, hormigas y termitas. Tienen una cabeza fuerte y compacta, con la que cavan galerías, que es similar al extremo de la cola, cuya punta también es redondeada, de allí el nombre con que se las conoce popularmente.
"De hecho, «anfisbenas» significa «animal que se mueve en dos direcciones opuestas» -explica Albino-. El mismo término también fue reiteradamente utilizado por arqueólogos y antropólogos para designar en forma general las representaciones iconográficas de serpientes bicéfalas."
Un enigma ancestral
Estos reptiles emergen de la tierra en pocas oportunidades, particularmente después de fuertes lluvias, si se les inundan las galerías subterráneas. En esas ocasiones se las puede observar en los jardines, y a veces se las confunde con lombrices.
Precisamente por esta asociación con los días de lluvia, al parecer, las culturas indígenas del noroeste del país les atribuían un valor ritual.
Según las investigadoras, distintas mitologías en culturas de todo el mundo asignan a estos animales toda una variedad de significados.
"En general, hay una gran vinculación de animales serpentiformes con la lluvia en los pueblos precolombinos de esa región -detalla Albino-. Tal vez las relacionaban por el movimiento serpenteante con los rayos, aunque las anfisbenas no se mueven como las serpientes y debían verlas muchísimo menos, porque viven bajo tierra. Probablemente esta creencia surge de su particular comportamiento derivado de su modo de vida. También, en algunas culturas de la Argentina se las creía venenosas [tienden a morder cuando se las atrapa y sus dientes son muy agudos], pero no lo son. Incluso se las utilizaba en la medicina indígena. Y, si no recuerdo mal, hay un libro de Borges sobre seres mitológicos que incluye la descripción de las anfisbenas."
Una búsqueda bibliográfica indicó que sólo había un registro previo de hallazgo de restos óseos de anfisbénidos. "Fue en el yacimiento arqueológico Mesada de Carrizal, pero sin un estudio riguroso ni hipótesis alguna de por qué se encontraban allí -cuenta Albino-. En todo el mundo, lo único que se encontró que puede tener algún parecido son restos de serpientes que estaban intencionalmente ubicados en un templo de Medio Oriente."
Para Albino y Kligmann, la explicación de por qué los indígenas las incluyeron en las vasijas de cerámica es todavía un enigma, pero, además de su posible vinculación con un ritual para pedido de lluvias o buenas cosechas, no puede descartarse que les hayan conferido un papel protector contra las profanaciones, contra la vejez y la muerte o, incluso, aunque menos probable, que hayan tenido alguna simbología asociada con la reproducción (como símbolo fálico).
"Entre los sedimentos de la urna que fueron tamizados había también algunos caracoles, partes de artrópodos y restos vegetales -concluye Albino-. Esto muestra la importancia de revisarlos con lupa, porque se pueden encontrar restos mucho más pequeñitos que nos dan una idea acabada de la relación del ser humano con su medio ambiente."
(Publicado en Diario La Nación).
Tomado de: http://www.radiosalta.com/noticia.php?idn=216642