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jueves, 4 de diciembre de 2008

Hallan ciudad perdida en selva de Perú

ANSALIMA.- Un equipo internacional de arqueólogos descubrió una "ciudad perdida" de más de 1.000 años de antigüedad tallada en las montañas de los Andes en Perú, que habría pertenecido a la misteriosa tribu Chachapoya, un hallazgo sin precedentes de gran importancia histórica.Según informó hoy el periódico inglés Daily Telegraph, la ciudad cubre unas 4,85 hectáreas y fue hallada en el remoto distrito de Jamalca, en la provincia norteña de Utcubamba. El lugar se encuentra en medio de la selva amazónica peruana.Los arqueólogos informaron que los edificios del cerro Pachallama están en muy buenas condiciones y tienen más de 1.000 años de antigüedad.La ciudad, compuesta por casas de piedra de forma ovalada, habría sido construida por los Chachapoya, también conocidos como los "Habitantes de la Selva de Nubes".El área estaba completamente cubierta con vegetación, pero los expertos lograron hallar una pared de edificio y pinturas en las rocas, como también cerámicas y objetos de arcilla en tumbas.Según los arqueólogos, la naturaleza remota del lugar protegió al sitio de saqueadores.Benedicto Pérez Goicochea, uno de los arqueólogos que participó del hallazgo, declaró que la "ciudad fue construida al borde del abismo"."Sospechamos que los antiguos habitantes del lugar utilizaron este sitio desde donde poder identificar a potenciales enemigos", agregó.La ciudad hallada en Utcubamba podría ser incluso de mayor importancia que el conjunto edilicio inca de Machu Picchu.Los expertos conocen muy poco sobre la tribu Chachapoya, excepto que fueron derrotados y doblegados por los incas en 1475.Cuando los españoles arribaron a Perú en 1535, hallaron en los Chachapoya importantes aliados contra los incas y los calificaron como "feroces guerreros que momificaban a sus muertos".Sin embargo, esa población aborigen fue eventualmente diezmada por la viruela y otras enfermedades traídas por los europeos.Según el conquistador, historiador y cronista español Pedro Cieza de León (1520-1554), las mujeres Chachapoya eran muy apreciadas por los incas "debido a que eran altas y de piel muy clara".
Tomado de: http://www.emol.com/noticias/magazine/detalle/detallenoticias.asp?idnoticia=333756

Descubren en Rusia esculturas del Paleolítico fabricadas con colmillos de mamut

Figura de mujer fabricada hace entre 16.000 y 20.000 años. (Foto: Hizri Amirjanov)


Bisonte tallado con colmillos de mamut en el Paleolítico hallado en Rusia. (Foto: Hizri Amirjanov)





DANIEL UTRILLA (Corresponsal en Moscú)
MOSCÚ.- Si Dios creó a Eva de una costilla de Adán, los cazadores de la Rusia paleolítica creaban figuras femeninas a partir de colmillos de mamut. Hace 20.000 años Rusia occidental era un paraíso terrenal poblado por mamuts y bisontes que constituían la dieta principal de los cazadores de la llamada cultura Konstenki-Avdeevo del paleolítico superior.
En lo que va de década los arqueólogos rusos Hizri Amirjanov y Serguei Lev han encontrado en el yacimiento de Zaraysk, 155 kilómetros al sureste de Moscú, dos figuritas de mujer, un bisonte con las patas rotas y otros objetos cónicos tallados a partir de colmillos de mamut que conforman un raro y preciado tesoro para poder entender la dimensión artística y espiritual de nuestros antepasados.
La revista Antiquity acaba de publicar estos hallazgos realizados en los últimos años en el yacimiento de Zaraysk, una caja de sorpresas de la paleontología rusa destapada en 1980 donde se acumulan restos de una antigüedad de entre 22.000 y 16.000 años. El tallado de colmillos de mamut se halla en las encías mismas del arte prehistórico.
«El significado del hallazgo reside en su rareza. No se trata de herramientas, que los arqueólogos encuentran a menudo en yacimientos de este tipo, si no de la manifestación de una cultura espiritual. Se trata de una de las primeras manifestaciones de arte creativo en este territorio y de un ejemplo de la imagen estética de nuestros antepasados», explica a elmundo.es Hizri Amirjanov, jefe del departamento de Edad de Piedra del Instituto de Arqueología de la Academia de las Ciencias de Rusia.
La mayor parte de los objetos están tallados en marfil de colmillo de mamut, materia prima que obtenían de sus trofeos de caza o bien de restos de ejemplares muertos. Los investigadores llaman la atención sobre el hallazgo de numerosos huesos de crías de mamut, prueba de que la caza se centraba en las presas más vulnerables.
El hallazgo de las dos venus de Zaraysk (una de 17 centímetros y otra inacabada de mayor tamaño) reabre el debate sobre si estas figurillas rechonchas (que se hallan diseminadas desde Siberia hasta España) simbolizan el culto a la fertilidad o son objetos votivos, juguetes o adornos. En los años 30 fueron halladas varias venus muy expresivas en la región de Voronezh, que se unieron a la colección extendida desde Europa del sur hasta los Urales.
La omnipresencia de estas venus paleolíticas (que cuenta con raros ejemplares incluso en Siberia) es para Amirjanov una manifestación de la primigenia unidad europea. «Yo diría que estas figuritas son el marcador de la unidad cultural de Europa en tiempos remotos. De Gaulle marcaba las fronteras de Europa desde el Atlántico hasta los Urales, pero la vida ya marcó esta frontera mucho tiempo atrás, hace 20.000 años», asegura.
La joya del descubrimiento es un bisonte también de marfil de mamut cuyo uso como objeto religioso ha sido documentado por los arqueólogos. Amirjanov explica que la figura era utilizada como totem en rituales mágicos anticipatorios antes de la cacería: primero imitaban la caza de la estatuilla, le rompían las patas, le pintaban el pecho con alguna pintura y luego organizaban funerales.
«Excavaron una fosa de 60 centímetros de diametro y 80 de profundidad, en cuyo fondo construyeron un pequeño podio en el cual colocaron la estatua y después la cubrieron con tierra», explica el arqueólogo.
En la feria para millonarios que se celebró el pasado fin de semana en Moscú había curiosos ajedreces con piezas de marfil de mamut. Salvando las distancias y los milenios, quizá sea el mismo instinto primitivo de la propiedad lo que mueve hoy al oligarca ruso a pagar hasta 150.000 euros por estas joyas únicas que sus antepasados fabricaban hace 20.000 años.
Tomado de: http://www.elmundo.es/elmundo/2008/12/02/ciencia/1228248571.html

Arqueológos hallan restos del siglo XIII en una excavación en Fontanars dels Alforins

Los silos que han sido descubiertos en la excavación de Fontanars.

A. C.
ONTINYENT

Los Arqueólogos del Museu Arqueològic d'Ontinyent i La Vall d'Albaida (Maova) han hallado restos pertenecientes al siglo XXII en una excavación situada junto al núcleo urbano de Fontanars dels Alforins.Entre los vestigios descubiertos, destaca además la aparición de una pequeña necrópolis o cementerio, que a pesar de encontrarse en avanzado estado de deterioro por las transformaciones sufridas en el terreno, conservaba restos de siete tumbas. Asimismo, los trabajos han mostrado un total de 49 estructuras, de la que 20 eran silos, depósitos donde en la antigüedad se almacenaban los granos procedentes de las cosechas. Éstos, una vez dejaban de utilizarse se rellenaban con desperdicios, por lo que en su interior han aparecido numerosos fragmentos cerámicos, huesos, carbones y otros elementos metálicos.Entre los objetos de cerámica, se encontraban también vasos prácticamente íntegros, destacando algunas muestras en colores como el verde y manganesio, de tipo califal, aunque la cronología, a falta de más estudios, apunta a que pertenecen a un periodo comprendido entre finales del siglo X y mitades del siglo XII.La realización de estas excavaciones, en el camí dels Bordellets y de l'Almàssera de Fontanars dels Alforins, estuvo motivada en su día por las obras de canalización de aguas pluviales y la renovación de la red de agua potable en las calles Església y País Valencià de la localidad, que se estaban efectuando dentro del Plan de Obras y Servicios de la Diputación de Valencia, y ejecutada por la empresa ontinyentina Construcciones Francés.Los citados trabajos afectaban de forma parcial a un yacimiento inventariado, de época medieval andalusí hispano árabe, razón por la cual desde que Maova tuvo conocimiento de esta situación, procedió a su comunicación el pasado enero de 2008 al Ayuntamiento de la Fontanars dels Alforins y a la Conselleria de Cultura, con el objetivo de que se tomaran las medidas oportunas para salvar los restos arqueológos del yacimiento y evitar así su destrucción.Cabe recordar que, junto a la zona, el yacimiento fue descubierto en 1990, en unas obras para rebajar el terreno y nivelar la prolongación de la Ronda Nord de Fontanars. Entonces, aparecieron dos silos que fueron destruidos por aquellos trabajos.En su interior, se descubrieron además un jarrón y otros fragmentos cerámicos que fueron recorridos por el aguacil Julio Gandia y donados al Maova. Posteriormente, en el año 1991, con motivo de unas obras que se iban a efectuar en el camino, y a petición del alcalde, el Servei Arqueològic d'Ontinyent limpió de forma superficial el área afectada en la que aparecieron diferentes materiales, y donde además se documentaron otros cuatro silos seccionados en el terraplén del camión, que quedaron sin excavar en el mismo lugar al no verse afectados en su día por las obras.En la actualidad, cuando se paralizaron las obras, iban a ser destruida estas cuatro estructuras y todas las que podrían existir en la zona, al rebajarse el terreno para dar continuidad a los trabajos en la calle Església y la Ronda Nord de Fontanars que se entrecruzan en este sector, así como por la adecuación en una zona verde prevista en el sector sur.Las excavaciones, que han tenido que esperar un largo periodo a la autorización de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Conselleria, han sido financiadas por el Ayuntamiento de Fontanars dels Alforins, contando además con la colaboración de la empresa adjudicataria. Así, los trabajos han estado co dirigidos por el director del Maova, Agustín Ribera y los arqueólogos José Pascual y María Barberà.
Tomado de: http://www.lasprovincias.es/valencia/20081203/costera/arqueologos-hallan-restos-siglo-20081203.html

Descubren científicos chinos origen de caparazón de tortuga

Un grupo de científicos chinos descubrió el fósil de caparazón de tortuga más antiguo y reveló el origen de esta parte del animal. El descubrimiento fue presentado en la última edición de la revista Nature.
De acuerdo con Nature, este descubrimiento abre un nuevo camino en la investigación de la evolución de los reptiles, y hará que los científicos se replanteen el origen de la tortuga.
Los fósiles fueron encontrados en sedimentos rocosos del condado autónomo de Guanling Buyi-Miao, de la provincia de Guizhou, y datan de más de 220 millones de años. Debido al tipo de dentadura que presenta el especímen y a su primitiva coraza embriónica, los científicos le denominaron odontochelys semitestacea.
De acuerdo con Li Chun, del Instituto de Paleontología Vertebral y Paleoantropología de la Academia de Ciencias Sociales, este tipo de especímenes fósiles son extremadamente raros. Anteriormente, sólo tres muestras habían sido encontradas (Alemania, Tailandia y Argentina) pero las estructuras de los cuerpos son muy similares a las de las tortugas modernas, lo que no da muchas pistas sobre el origen de las tortugas.
Sorprendentemente, la muestra china presenta una concha ventral totalmente formada y una concha dorsal que parecía estar aún evolucionando. Más interesante aún, fue el descubrimiento de que el caparazón creció a partir de las vertebras, lo que contradice las versiones anteriores de que la concha se había formado a partir de la fusión de depositos óseos.
El origen de las tortugas resulta mucho más complejo de lo que habíamos imaginado. Muchos científicos creen que las tortugas evolucionaron sobre la tierra, pero la estructura ósea del especímen presentado por Nature, así como el medio geológico y la ubicación del descubrimiento, hacen pensar que las tortugas pudieron haber evolucionado en el agua.
Esta investigación fue auspiciada por la Academia China de Ciencias Sociales, la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China, y el programa 973 del Ministerio de Ciencia y Tecnología. El profesor Wang Liting del Instituto de Investigación Geológica de Guizhou; y Zhao Lijun, del Museo de Historia Natural de Zhejiang, aportaron a los resultados de la investigación. Expertos de Canadá y Estados Unidos también participaron en el proceso del descubrimiento.
Tomado de: http://spanish.china.org.cn/science/txt/2008-12/01/content_16879318.htm