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domingo, 12 de octubre de 2008

La Alcazaba que fue necrópolis

Las excavaciones arqueológicas demuestran que fue lugar de enterramiento para los musulmanes en la cruenta batalla que acabó con la toma de la plaza por los cristianos
Lidia Muñoz

La Alcazaba de Loja fue cementerio de los soldados muertos en la toma cristiana. Lo prueba una necrópolis descubierta por los arqueólogos que demuestra que sigue el canon funerario musulmán: enterramientos de lado, sobre fosa o directamente sobre el terreno, mirando a la Meca y envueltos sin ajuar alguno en un sudario. Lo más interesante es que no se trata de una necrópolis habitual, dado que los enterramientos se hacían fuera de la ciudad y, además, los huesos hallados presentan evidentes signos de violencia. Este hallazgo, unido al de decenas de bolaños sobre el suelo del patio de armas, hacen más que evidente que aquello fue un cruento campo de batalla. "En el periodo de conquista, Loja es la puerta de Granada, el esfuerzo militar por su conquista es palpable en lo que estamos hallando. Hubo una resistencia encarnizada y un empeño notable por destruir y conquistar la fortificación". Lo dice el responsable de la intervención, Javier Álvarez. Dirige el proyecto más ambicioso de toda la provincia en un monumento defensivo, como él mismo reconoce, y en el que más fondos se han invertido para su completa restauración. "Existen castillos muy transformados, como el de Salobreña, pero donde no hay capacidad de investigación y en los que se ha anulado cualquier vestigio arqueológico, pero en Loja podemos recuperar toda la secuencia histórica de ocupación, desde la prehistoria hasta casi la Guerra Civil", señala.Además, la excavación de casi la totalidad de la Alcazaba no tiene parangón, más si se suman las "sorpresas" con las que se han encontrado, además de los cuerpos: suelos, compartimentos, restos cerámicos, bolaños... "Todo ello aporta interesantes datos a lo acontecido aquí durante la conquista cristiana", asegura. De hecho, los investigadores apuntan a que los enterramientos en la fortaleza se realizaron allí como emergencia tras un asedio de tropas cristianas. "Casi todos los cuerpos que hemos desenterrado tienen serios traumatismos, lo que nos hace pensar que podría tratarse de soldados que murieron en algunos de los asaltos cristianos o en la toma definitiva y que, por la urgencia del momento les dieron sepultura en el mismo campo de batalla, que en este caso era la Alcazaba", asegura la antropóloga y arqueóloga Ángela Pérez.La Medina Lauxa árabe fue asediada en varias ocasiones antes de la toma de Loja. El primer intento, fallido, fue en 1482, el segundo, que apenas fue un conato, en 1484 y el definitivo, en 1486. Lo acontecido en la Alcazaba de Loja pudo ser "el inicio del final del mundo árabe en la península ibérica", según apunta el alcalde, Miguel Castellano. "De ahí, señala, la relevancia de esta intervención y su investigación, que puede determinar una de las etapas más interesantes de la historia no ya de Loja, sino de Granada y Andalucía". De hecho, dicen los propios investigadores que conquistar Loja fue la antesala de la Toma de Granada como uno de los baluartes defensivos de la frontera nazarí, "y no por casualidad en 1486 se hizo prisionero en Loja a Boabdil, que encabezaba la defensa de la ciudad como rey de Granada, porque sabía que conquistar Loja suponía el final del reino", recuerda Castellano.El alcalde, arqueólogo, reconoce la "envidia" que le da comprobar los resultados tan espectaculares. Es consciente de no sólo la información que aporta a la historia y a la ciencia, sino del indudable atractivo turístico que supone. "Como bien cultural, la alcazaba es una propiedad pública que deben disfrutar todos, podemos decir que es el salón cultural de los lojeños, donde está nuestra historia", recalcó. La Alcazaba, prácticamente en ruinas antes de su adquisición pública en 1998, y el barrio que le da nombre, que ha cambiado totalmente su fisonomía para convertirse en uno de los lugares más turísticos de la ciudad, es una clara muestra de la fuerte apuesta municipal por la cultura y la historia como recurso turístico. Pero la recuperación de este monumento y su entorno todavía tiene años de trabajo. Un nuevo programa de rehabilitación de espacios públicos, con la colaboración de la consejería de Obras Públicas, permitirá adquirir nuevos terrenos en el barrio para convertir este lugar en "un gran parque cultural que tenga la Alcazaba como epicentro pero que lo conforme todo el barrio", según explica Castellano. Lo más interesante es la implicación de los vecinos, que han tenido iniciativas interesantes como la exposición pública de restos que aparecen en casas particulares.La rehabilitación de la Torre del Homenaje de Loja, por su parte, cuenta con fondos de la Consejería de Turismo y Ayuntamiento dentro del Plan de Ciudades Medias. En su cúpula se pueden apreciar los paños de sepca, decoración típica de los almohades, procedentes del norte de Africa, de una pureza religiosa mayor que la que aquí había y que importa su propia decoración. La Torre, que tiene un nuevo volumen con dos plantas, servirá de nuevo espacio museístico cuando finalice su restauración.
Tomado de: http://www.granadahoy.com/article/provincia/251802/la/alcazaba/fue/necropolis.html

Arqueólogos descubren dos poblados prehispánicos en cerro de zona sur de Cusco

Por Fernando Zora-Carvajal, corresponsalCusco, oct. 11 (ANDINA).- Un equipo de arqueólogos del proyecto Capac Ñan del Instituto Nacional de Cultura (INC) de Cusco descubrió dos importantes poblados prehispánicos en inmediaciones del cerro Huanacaure, considerado como huaca o adoratorio principal de la cultura inca, en una accidentada zona rural al sur de la ciudad de Cusco.
Oscar Montufar La Torre, responsable del proyecto de investigación, explicó que los dos poblados permanecieron perdidos más de 400 años tras la conquista española, y solo se sabía de ellos por las crónicas españolas del siglo XVI y XVII, como la de Sarmiento de Gamboa. Se trata de los poblados de arquitectura Killke (cultura absorbida por los incas o inca inicial) conocidos como Matagua y Quirirmanta, la primera ubicada en la zona norte del cerro y la segunda en el sector sur. Las dos locaciones están bajo tierra en un 95 por ciento, debido al paso del tiempo y abandono, sin embargo recientes trabajos arqueológicos han evidenciado aspectos reveladores de cada una de ellas.
Según el arqueólogo Jhon Apasa, asistente de proyecto, Matagua fue una población de connotaciones religiosas por el amplio camino y escaleras que llevan al santuario de Huanacaure, atravesando una edificación con patio central rodeado de recintos, donde se presume que los peregrinos eran preparados física y espiritualmente. Por su parte, Quirirmanta fue hallada debajo de un pueblo contemporáneo, el anexo de Araycaya, de la comunidad campesina de Anyarate. El especialista refirió que cinco puntos de excavación arqueológica en diferentes lugares de Quirirmanta revelan la existencia de recintos y andenes en un área de aproximadamente cuatro hectáreas.
Hasta el momento las excavaciones arqueológicas han dado como resultado el hallazgo de cinco contextos funerarios, escalinatas y edificios semicirculares, además de gran cantidad de restos de cerámica y material lítico.
Rolando Zúñiga Carrasco, antropólogo del equipo de investigación del Proyecto Capac Ñan, sostuvo que estos hallazgos se realizaron durante los últimos 12 meses, mediante una prospección sistemática basada en las versiones orales de los lugareños y las crónicas españolas sobre los mitos del origen de los incas que mencionan a estos pueblos perdidos.
Según los encargados de la investigación, los trabajos de excavación y puesta en valor deben ser intensificados debido a que se corre el riesgo de que sean afectados por las lluvias de temporada o los huaqueros. Hasta el momento las excavaciones arqueológicas en Matagua tienen una extensión de 150 metros cuadrados y en Quirirmanta 100, sin embargo esto solo representaría el cinco por ciento de los restos arqueológicos por desenterrar. En Matagua las excavaciones se realizaron durante tres meses el año pasado y en Quirirmanta comenzaron hace un mes. De acuerdo con las crónicas relacionadas al mito de origen de los incas, las dos poblaciones forman parte de la ruta que recorrió el fundador del Tahuantinsuyo, Manco Capac o Ayar Manco, antes de ingresar al valle del Cusco. Cecilio Tambohuacso, presidente del anexo de la comunidad campesina ubicada sobre el asentamiento arqueológico de Quirirmanta refirió que han encontrado gran cantidad de piezas cerámicas y líticas prehispánicas de la cultura inca y Killke, luego de indicar que estas abundan en el subsuelo de sus casas y chacras de cultivo. Los dos poblados pertenecieron a la cultura Killke o inca inicial, antecesora inmediata de los incas que fue absorbida por su estado. Fueron habitados y utilizados por los mismos incas hasta la época de la conquista española.
Tomado de: http://www.andina.com.pe/Espanol/Noticia.aspx?Id=s0izS1LQcDE=