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martes, 22 de abril de 2008

Localizada una antigua muralla islámica en Cullera

El arqueólogo Josep Pérez y el Servicio Arqueológico Municipal de Cullera han localizado la antigua muralla islámica que, presumiblemente en torno al siglo XII, protegía y cerraba la población de la antigua Qulayra y que se encuentra situada entre la calle del Mar.
Según fuentes municipales, la muralla, de unos 3,50 metros, ha aparecido completa y discurre en sentido este-oeste, paralelamente a la citada calle.
La muralla se une con el albacar del Castell, cerrando la antigua Qulayra; este cerramiento lateral se realizaría a la altura de la plaza de la Libertad por el oeste y sobre la desaparecida Torre de l'Aigua por el este.
Su anchura, desconocida hasta ahora, es de 1,68 metros y se corresponde con tres codos y medio del sistema de medición árabe basado en el "codo agrimensor" o "codo de al-Mamum", que posee una medida exacta de 0,48.25 metros.
A pesar de hallarse bastante arrasada, el tramo de muralla hallado en la calle del Mar ha permitido descubrir la costra de cal o calicostrado con el que se recubrían los paramentos exteriores, así como un canal de desagüe de las aguas pluviales que desembocaba en el Vall.
Otro datos, como la técnica constructiva, los referentes históricos sobre el poblamiento en la Cullera islámica y el hallazgo de cerámicas de esa época han permitido establecer una cronología aproximada del siglo XII.
Asimismo, la mismas fuentes han explicado que la técnica utilizada para la construcción de la muralla mezclaba cal, are y grava, a la que se sumaban piedras de tamaño medio y grande, para conferirle "una gran solidez y fortaleza".
Tomado de: http://www.lasprovincias.es/valencia/20080422/local/ribera/localizada-antigua-muralla-islamica-200804221629.html

Hallan cerca de Bogotá un inmenso cementerio con dos mil años de antigüedad

........................................... MAURICIO DUENAS

................................................JOHN VIZCAINO

............................................... MAURICIO DUENAS


Pueden verse esqueletos en perfecto estado de conservación que abarcan desde la civilizaciones Herrera, del siglo II después de Cristo, hasta la Muisca tardía, del siglo XVI..
Una empresa colombiana de construcción que removía tierras cerca de Bogotá para levantar viviendas populares se encontró con un cementerio en el que puede haber más de 1.500 tumbas del período prehispánico, algunas con 2.000 años de antigüedad.
«Tenemos un sitio arqueológico de grandes proporciones, que se extiende sobre varias hectáreas y nos cubre desde los primeros siglos de nuestra era hasta el siglo XVI, hasta la llegada de los españoles, en lo que toca a la parte principal», explicó a Efe el profesor y director del departamento de antropología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) José Virgilio Becerra.
Los trabajos de prospección se centran en un área de unas cinco hectáreas en las que se encontraba la antigua hacienda de El Carmen, aunque las labores de investigación se han centrado en un lugar del terreno por la densidad de vestigios localizados en el mismo.
Hasta el momento el equipo liderado por el profesor Becerra y compuesto por decenas de alumnos de la Universidad ha localizado 39 esqueletos de distintas épocas, acompañados de vasijas y útiles que ayudan a establecer su origen y antigüedad.
Unos junto a otros, pero a distintos niveles de profundidad, pueden verse esqueletos en perfecto estado de conservación que abarcan desde la civilizaciones Herrera, del siglo II después de Cristo, hasta la Muisca tardía, del siglo XVI.
Los restos en el yacimiento principal muestran tres periodos de ocupación diferenciados, pero más lejos hay hasta un cuarto y un quinto grupo de vestigios, por lo que Becerra cree que «en esta zona tenemos documentos que pueden hacer hablar la historia prehispánica de Colombia sobre un periodo de tiempo de más de 1000 años».
Además, el hallazgo demuestra que hubo una continuidad entre los asentamientos de los Herrera y de los Muisca en el altiplano en el que más adelante se erigió la ciudad de Santafé de Bogotá.
Para los antropólogos, las osamentas y vestigios que componen las tumbas ofrecen una información muy valiosa para describir las costumbres de las antiguas civilizaciones indígenas.
A partir de las incisiones en el maxilar de una mujer pueden concluir que los Herrera se perforaban la faz con palos de madera o hueso, y los restos de un huso de tejer algodón enterrado junto a un cuerpo femenino podrían indicar que esa mujer era hilandera.
Uno de los hallazgos más interesantes es el de un hombre corpulento cuyos fémures arqueados son síntoma de una enfermedad llamada osteomalacia, causada por una deficiencia de vitamina D y usualmente asociada a la falta de exposición al sol.
Por ese motivo, los investigadores piensan que se puede tratar de un «chamán» o sacerdote ya que éstos, en su labor de intercesión entre el mundo de los vivos y los dioses, pasaban largas épocas de encierro y meditación.
Otros cadáveres tienen las falanges de las manos crispadas y están dispuestos en posiciones que indican que pudieron ser enterrados vivos en un ceremonial.
A simple vista también puede observarse que muchos de los huesos de estos hombres, mujeres y niños están recubiertos de un poso blanco que corresponde a las fibras de las que se vestían, lo que ayudará a recrear aún más el aspecto de los antiguos pobladores de la región.
Este importante descubrimiento, que se produjo hace cuatro meses, ha puesto sobre la mesa de las instituciones implicadas un debate sobre el futuro del yacimiento, y ya hay voces que reclaman la creación de un museo arqueológico.
Becerra cree que «si hay voluntad política todo se podría hacer», pero los intereses económicos y urbanísticos pueden llevar a que las obras con las que comenzó este viaje al pasado terminen en una gigantesca urbanización.

Una nueva necrópolis romana, en Águilas

..........................Uno de los cadáveres descubiertos

Los restos encontrados en el solar datan de la segunda mitad del siglo I y II

Autoridades y medios de comunicación de la localidad aguileña se trasladaban esta mañana a los terrenos de las obras de construcción del futuro Auditorio, para conocer in situ los últimos trabajos del estudio arqueológico realizado en la zona, así como el descubrimiento de una nueva necrópolis romana en la localidad.
Se trata de la quinta necrópolis localizada en tierras aguileñas, ubicada en una zona de Protección Arqueológica C (de entorno arqueológico) según el PGOU. Se trata de un enterramiento compuesto por cinco tumbas, dispuestas en fosas sin cubrir, y muy dispersas entre sí.
En la visita, el arqueólogo municipal, Juan de Dios, ha dado más detalles de los hallazgos localizados en esta excavación científica. El arqueólogo presupone que se trata de una zona periférica de la necrópolis; un cementerio, pues, asociado a la zona de asentamiento del barrio de Colón. “En esta época se solían realizar los enterramientos en los aledaños de los caminos. También ocurrió así en las necrópolis de la época de alto imperial halladas en la calle Rey Carlos III”, indicaba el arqueólogo.
Por el momento, y hasta que no prosigan los estudios arqueológicos, se barajan pocos datos cronológicos. “Pensamos que puede ser del periodo romano, por el tipo de ritual que seguían, pero no podemos concretar mucho”, explicaba Juan de Dios.
Sin embargo, el hallazgo de ciertos materiales como monedas o vasijas de cerámica, permiten calcular una fecha bastante aproximada. Por un lado, el descubrimiento de una moneda sobre la barbilla de los cadáveres demuestra que se trata de un enterramiento pagano; y el hallazgo de tres vasijas de cerámica han permitido fechar el hallazgo entre la segunda mitad del siglo I y el II.
Lo más curioso del descubrimiento en sí, tal y como comentaba Juan de Dios, son los dos ritos que se realizaban en los enterramientos: el rito de inhumación e incineración.
Al término de la visita, el alcalde de Águilas, Juan Ramírez, señalaba a los periodistas que los hallazgos serán retirados del terreno a lo largo de esta semana y trasladados al Museo Arqueológico de Águilas. “Lo más importante es que estos restos pasen a formar parte de nuestro patrimonio municipal”, destacaba.
En las próximas semanas culminará el estudio arqueológico y científico de la zona y se remitirá un informe a la consejería de Cultura de la Comunidad Autónoma de Murcia. Ésta será la encargada de autorizar la reanudación de las obras, que proseguirán su curso con normalidad en la ejecución del futuro Auditorio y Palacio de Congresos.
Tomado de: http://www.la-actualidad.com/articulo/04222008/una-nueva-necropolis-romana-sale-a-la-luz-en-aguilas/

Hallan restos de la Edad de Bronce en Calatayud

Los vestigios encontrados llegan hasta el siglo XVI y rebaten el origen musulmán de la ciudad

Nuevos hallazgos arqueológicos en el mismo solar en el que la semana pasada se desveló la existencia de un gran cementerio islámico han permitido demostrar también que Calatayud ya existía como ciudad en la Edad de Bronce. La envergadura de los restos encontrados, distribuidos en varios estratos desde la Edad de Bronce hasta el siglo XVI, han llevado al Gobierno aragonés a ordenar una ampliación detallada de las excavaciones, confirmó ayer el director general de Patrimonio, Jaime Vicente.
Por su parte, el arqueólogo que dirige las investigaciones, José Luis Cebolla, declaró a Efe que los restos encontrados consisten fundamentalmente en fondos de chabolas y huecos excavados para hacer las veces de almacenes domésticos de grano.
Este solar ha acabado confirmándose como una auténtica guía arqueológica que, por medio de restos acumulados en diversos estratos, describe la evolución urbana de Calatayud desde el Bronce Medio, en torno al 1500 antes de Cristo.
Mientras que el arqueólogo explicó que los hallazgos de la Edad de Bronce son de tal interés que obligarán a "desmontar las estructuras de la Judería", los restos de casas que también han aparecido y que se corresponden con una expansión del barrio hebreo serán retiradas para investigar con detalle en los estratos más profundos. En esos niveles se han encontrado restos de una ciudad celtíbera y, bajo ellos, otro nivel con el asentamiento de la Edad de Bronce. De esa misma época, de hace unos 3.500 años, el propio José Luis Cebolla ha encontrado en los últimos años otros restos similares en otro solar de Calatayud.
Demuestra, por tanto, que hubo una asentamiento estable de población en la Edad de Bronce en dos puntos distantes de lo que es el Calatayud actual, lo que indicaría, según agregó, que se trató "de un poblado muy grande", lo que podría considerarse como una ciudad que tuvo continuidad en el tiempo "por todas las culturas". Una buena muestra son las termas romanas encontradas a finales del pasado año en el casco urbano, lo que demostraría que en esa época no sólo existió Bílbilis --a varios kilómetros-- sino que también hubo una ciudad de envergadura en el Calatayud actual.
Tomado de: http://www.redaragon.com/noticias/noticia.asp?pkid=403788