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sábado, 30 de agosto de 2008

Aparece una figura del Apóstol en las excavaciones de San Guillermo


Los arqueólogos muestran la pequeña talla, utilizada como colgante, probablemente, por un peregrino
Autor de la imagen: ANA GARCÍA

Un técnico del Museo das Peregrinacións, donde ya existen otros relieves, analizará el material
Realizada en azabache, data de la Edad Media y es una prueba más de la secular tradición xacobea a Fisterra

Las excavaciones arqueológicas que, desde hace casi un mes y por segundo año consecutivo (el primer fue solo de catas), se realizan en el entorno de las ruinas de la ermita de San Guillermo de Fisterra, no dejan de arrojar hallazgos de interés. Uno de los últimos, espectacular. No tanto por su tamaño, más bien pequeño, sino por lo que significa.
Esta semana se conoció la aparición en el yacimiento de una pequeña talla del Apóstol Santiago, representado como peregrino, y destinado a colgante de un posible caminante. Elaborada en azabache, se ha encontrado en un nivel medieval de las excavaciones, sellado, y junto a una moneda también de la época, cuya datación exacta está pendiente. Lorena Vidal Caeiro, arqueóloga de Zeta Arqueoloxía e Sistemas de Xestión Integral do Patrimonio, la empresa adjudicataria de los trabajos que financia la Consellería de Cultura, se muestra cauta, pendiente de los análisis, a la hora de datar esta estatuilla, pero señala que es bajomedieval, entre los siglos XIII y XV.
Un responsable del Museo das Peregrinacións de Santiago podrá arrojar más luz histórica, entre otros motivos porque en esa sala existen otras, y podrá comparar con tallas parecidas.
Y, si existen más, ¿qué hace especial a la de Fisterra? Para el alcalde, José Manuel Traba, que ha aprovechado ratos libres para ayudar en las obras, será una prueba más de la peregrinación secular hasta Fisterra. Además de los documentos escritos, hallazgos de este tipo «veñen a probar que as peregrinacións non acababan precisamente en Santiago, e está claro que Fisterra é un punto importante na ruta xacobea». La talla presenta a Santiago con iconografía medieval, con túnica, gorro, vieira, bastón y perforaciones de posible engarce.
En las excavaciones del año pasado, el equipo arqueológico encontró una representación de lo que podría ser el relieve de un San Guillermo. Dado también su escaso tamaño, algunos lo apodaron como San Guillermiño .
Pero Lorena Vidal se muestra escéptica, y con muchas dudas, sobre su importancia o su datación exacta.
Tomado de: http://www.lavozdegalicia.es/carballo/2008/08/30/0003_7098737.htm








Aparecen una cruz y una vaina de bronce en la excavación de Fisterra
Quince metales y otros tantos clavos, además de cientos de trozos de cerámica completan las investigaciones
La intervención arqueológica en San Guillermo, a punto de acabar con resultados excepcionales

La cruz mide unos ocho centímetros de largo y la vaina sería para llevar un puñal colgado al cinto
Autor de la imagen: FOTO LOLAS

Las excavaciones en el entorno de la ermita de San Guillermo no dejan de sorprender día tras día. Salvo que llueva mucho, como ocurrió ayer, los hallazgos se suceden sin parar desde que la intervención comenzó hace casi un mes.
Si la semana pasada lo más espectacular fue una pequeña reproducción de una figura del Apóstol realizada en azabache y datada en la Edad Media (período bajo, entre los siglos XIII y XV), lo que refuerza aún más la secular vinculación xacobea de Fisterra, en los últimos días se han producido (entre otros) dos hallazgos que colocan al monte de Fisterra como uno de los puntos más interesantes de Galicia desde el punto de vista de las excavaciones que se llevan a cabo en la actualidad.
Por una parte, el equipo arqueológico ha encontrado una cruz de bronce de unos ocho centímetros de largo, tres de brazo corto y 1,5 de grosor. Se encuentra en buen estado de conservación, e incluso se aprecia decoración en los brazos. Al final de cada uno se ven unas terminaciones como rematadas en bola. Según la arqueóloga Lorena Vidal, necesita un «tratamiento urgente» para evitar su deterioro, debido a una especie de cloruros que degradan de dentro hacia fuera. Cuando se quite ese óxido (técnicamente no lo es) la pieza ya quedará a la vista y podrá indagarse sobre su tipología. En todo caso, como el resto, se situaría entre los siglos XIII y XV.
El equipo de excavación también ha hallado una vaina, igualmente de bronce, y creen que su función era guardar un puñal por las dimensiones que tiene. Parece que falta un trozo, pero no debía de ser mucho más grande. También presenta una cierta decoración, con calados con forma de media luna. En su parte posterior se aprecian dos perforaciones circulares que servirían para engancharla al cinturón. Como la cruz, precisa una limpieza.
El Apóstol, la cruz o la vaina son hallazgos importantes, pero no los únicos. Al contrario, el material es abundante. Hay (de momento) centenares de trozos de cerámica, 14 monedas, ocho lascas de sílex, 15 piezas diversas de metal y otros tantos clavos, además de plaquitas de bronce y un alfiler del mismo material, con la cabeza circular decorada.

http://www.lavozdegalicia.es/carballo/2008/09/04/0003_7111814.htm

Los muros hallados en Viladonga se protegerán como los del resto del castro

Operarios, trabajando ayer en el castro dentro de la campaña de conservación de este verano
Autor de la imagen: LAGO

La conservación incluirá también la entrada principal, en donde se intentará combatir la humedad
Autor:
Xosé María Palacios

Las estructuras aparecidas en los trabajos de excavación realizados este verano en el castro de Viladonga quedarán protegidos para los próximos meses. Así lo explicó ayer el arqueólogo Emilio Ramil, director de las excavaciones, que acabaron en días pasados.
Restos de una estancia que debió de pertenecer a la misma vivienda que se descubrió el año pasado, de otra que formó parte de una vivienda independiente y de otra que debió de ser anterior a esas constituyen los principales hallazgos del período de investigación. Y consolidar los muros para garantizar que «non pase nada» será el trabajo que, afirmó Ramil, se ejecutará en próximas semanas.
El proceso formará parte de los trabajos que se lleven a cabo dentro de la consolidación de otras estructuras. Como ya informó este periódico el pasado día 10, un total de 17 espacios están recibiendo un tratamiento que corrige deterioros causados por factores como la humedad o los rigores del clima de la comarca chairega.
Dado que cada uno de los muros recibe un tratamiento específico -como explicó, hace varias semanas, Gonzalo Buceta, técnico en restauración-, las operaciones siempre se empiezan por el análisis del proceso que se seguirá y por la búsqueda de un mortero más resistente que el actual.
Contra la humedad
Lo que se busca, precisó Ramil ayer, es que el material encontrado no quede desprotegido. El proceso se desarrollará también en la entrada al recinto, en donde se intentará que el acceso pueda ser utilizado por los visitantes en las debidas condiciones. Esa parte del trabajo, que se efectuará una vez acabadas las labores de consolidación de los muros, consistirá en la instalación de una capa de geotextil sobre el empedrado y en la colocación de piedra sobre la capa de ese material.
En ese sentido, tanto lo que se coloque en la entrada como lo que se instale en otros lugares del yacimiento está encaminado a la reducción del deterioro por humedad, que será absorbida por el material geotextil.
La realización de los trabajos de conservación de este verano supone un avance con las labores de otros años, en los que se realizaron investigaciones pero sin centrarse en la consolidación de las estructuras.
Tomado de: http://www.lavozdegalicia.es/lugo/2008/08/28/0003_7093833.htm

Las excavaciones de Formigueiros descubren nuevas construcciones

Las excavaciones sacaron a la luz un trozo de la muralla original del recinto central del castro
Autor de la imagen: FOTOS: ROI FERNÁNDEZ


Un muro de trazado irregular ofrece un especial interés arqueológico

Los arqueólogos hallaron restos de la fortificación del castro y una edificación de orígenes poco claros
Autor:
Francisco Albo

La nueva campaña de excavaciones iniciada a primeros de este mes en el castro de Formigueiros, en Samos, ha puesto al descubierto diversas costrucciones que incrementan considerablemente el interés arqueológico de este yacimiento. Por una parte, los trabajos han sacado a la luz una parte bien conservada de la muralla del recinto central de castro, que forma parte de un imponente sistema defensivo. Por otro lado, se han descubierto vestigios de una construcción que parece corresponder a una ocupación tardía del castro, muy posterior a la época castreña y romana.
La muralla que rodea el recinto central se mantiene en gran parte de su perímetro, pero cubierta de tierra y parcialmente desplomada. Los trabajos recién realizados consistieron en desenterrar la estructura original de la fortificación en uno de los tramos que mejor se conservan, dejando ver un amplio fragmento de muro de piedra de entre 2,30 y 2,50 metros de altura. «Hay que tener en cuenta que cuando estaba completa, la muralla debía de tener entre dos y metros más altura que la que tiene ahora», señala Gonzalo Meijide, director del proyecto.
Las exavaciones, asimismo, han descubierto un muro de unos ocho metros de longitud que se superpone a otros restos de construcciones que han ido siendo desenterradas en la actual campaña arqueológica y en las precedentes. Esta pared, de la que sólo se conserva la parte inferior, ofrece una calidad constructiva inferior a las demás edificaciones halladas hasta ahora en el castro, pero presenta un especial interés arqueológico. Según explica Meijide, «la hipótesis que manejamos ahora es que el castro fue abandonado a partir de la segunda mitad del siglo I y que permaneció desocupado dos o tres siglos. Más tarde volvió a ser habitado y entonces se levantaron nuevas construcciones en el interior del recinto, pero con una técnica mucho más pobre, a base de simples piedras sin argamasa», añade. Esta segunda ocupación podría corresponder a la época final del imperio romano y a las invasiones germánicas, un período de violencia e inseguridad en el que seguramente volvieron a utilizarse algunas de las antiguas fortificaciones heredadas de la cultura castreña. «El muro que acabamos de descubrir podría corresponder a esa etapa histórica, pero todavía no encontramos ninguna prueba definitiva de ello», puntualiza el arqueólogo. De corroborarse esta teoría, Formigueiros encerraría un importante testimonio arqueológico de una época de la que en Galicia apenas se conocen vestigios materiales.
Por el momento, los investigadores tratan de averiguar a qué tipo de construcción pudo pertenecer el misterioso muro, que sigue un trazado muy irregular. «No sabemos aún en qué consistía este edificio, pero parece estar claro que tenía un buen tamaño y una forma bastante curiosa», apunta Gonzalo Meijide. Lo que sí se sabe es que para construirlo se utilizaron piedras extraídas de las murallas del castro, que en esa época ya se encontraban parcialmente desmoronadas.

Tomado de: http://www.lavozdegalicia.es/lugo/2008/08/27/0003_7090697.htm

Hallan en Morella restos de un dinosaurio de hace 120 millones de años


Restos de un dinosaurio saurópodo que vivió hace más de 120 millones de años, en la época del Cretácico Inferior, han sido encontrados en el yacimiento arqueológico de Morella (Castellón).
Según han informado hoy fuentes de la Conselleria de Cultura, del hallazgo destaca asimismo la posición anatómica del animal, lo que hace presagiar a los paleontólogos que se puede encontrar gran parte de la estructura ósea del dinosaurio, «convirtiéndose en uno de los hallazgos más importantes de Europa».
El yacimiento está situado en el término municipal de Morella, muy cerca de la localidad de Cinctorres, donde en el año 2005 se iniciaron los trabajos arqueológicos y ya se descubrieron restos de una especie de dinosaurio denominada saurópodo.
El pasado 11 de agosto comenzó la segunda fase de las excavaciones, lo que ha permitido encontrar «unos importantes restos óseos» de dinosaurio saurópodo, que podrían constituir «uno de los hallazgos más importantes de Europa», según las mismas fuentes.

Ceuta pudo ser ciudad romana


La empresa Nerea halla restos de esa cultura al realizar la carta arqueológica de la zona.
Santiago Mata
Madrid. Ceuta fue sin lugar a dudas un asentamiento romano, aunque no se ha sabido con seguridad hasta que la empresa Nerea Arqueología ha realizado unas catas en su puerto para trazar la carta arqueológica submarina de la Ciudad Autónoma. Daniel Florido Esteban, técnico arqueológico de Nerea, afirmaba con cautela para LA GACETA que, de momento, no puede asegurarse que hubiera un puerto romano en Ceuta, pero sí al menos un "punto de atraque". En buena lógica, podría concluirse que Ceuta fue una ciudad romana, pero para probarlo habría que hacer excavaciones en yacimientos terrestres, cosa que hasta ahora no se ha realizado.La elaboración de la carta arqueológica submarina de Ceuta es un primer paso, modesto pero que como se ve ha dado algún sorprendente resultado, del Plan de Protección de Patrimonio Subacuático aprobado por el Gobierno el 30 de noviembre. Según el Ministerio de Cultura, el plan tiene un presupuesto anual de 390.000 euros, poca cosa si se compara con los 600.000 gastados en más de un año de pleitos con la empresa norteamericana Odyssey, presuntamente responsable del expolio del yacimiento submarino (pecio) de la fragata Mercedes.Los cazatesoros valoran en 500 millones de dólares el medio millón de monedas que dicen haber extraído de ese pecio, aunque en la licencia que firmaron para exportarlo desde Gibraltar decían que valía menos de cuatro millones. España no ha demandado al Reino Unido ni a Odyssey por falsedad en documento oficial, y se conforma de momento con reclamar la propiedad de lo expoliado. La iniciativa privada, sin embargo, ha promovido un juicio en la Línea contra Odyssey por expolio. Nerea es una de las partes demandantes. Un mundo por explorarCon 45.000 euros de presupuesto, la carta arqueológica de Ceuta es un primer paso en la protección del patrimonio submarino de la ciudad. A partir de documentación preexistente, de testimonios de marinos y buceadores, y de algunas catas realizadas en los lugares más importantes donde se sabe o sospecha la existencia de pecios, el documento entregado en cuatro tomos al arqueólogo de la ciudad, Fernando Villada, señala las zonas de peligro para la navegación, las zonas de interés arqueológico que se proponen para su protección y particularmente aquéllas que están amenazadas por alguna construcción.La empresa dirigida por el arqueólogo malagueño Javier Noriega registra en la carta ocho nuevos pecios de importancia arqueológica. Dos de ellos son romanos, el yacimiento de San Amaro, que es el más importante porque continúa hasta la época moderna, y el de la dársena del puerto.Además han encontrado dos pecios del siglo XVI: el de un barco portugués en la Piedra del Clavo y otro en la dársena del puerto, que en principio corresponde a otro barco luso. Del siglo XVIII son los pecios franceses en Isleros de Santa Catalina; del XIX son los vapores Melita y María Antonieta, hundidos en los bajos de Susan, y por último en la aguja del Campo se halla el pecio de un carbonero del siglo XIX o XX. Aparte de ellos, se consignan pecios como el Santa Teresa (embarcación militar de transporte del ejército en el siglo XX) y una cantidad notable de hundimientos en la zona de los isleros de Santa Catalina.El hallazgo de "numerosos restos de época romana y musulmana que aparecieron alrededor de la dársena del puerto" sugiere la existencia de "dos posible pecios que se encuentran en el subsuelo del lecho marino".Ahora Nerea prevé proponer a Ceuta estudios más exhaustivos que permitan evaluar la importancia que tuvo la ciudad como puerto, o al menos "punto de atraque" en época romana. Los ceutíes ya saben que tienen dos mil años de historia, y quizá eso ayude en la defensa del patrimonio.