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martes, 9 de septiembre de 2008

Descubierta en Afganistán una estatua de Buda de 19 metros

Por ahora sólo se ha desenterrado el cuello y un hombro.- Además han sido halladas 90 reliquias del siglo III

Un equipo de arqueólogos ha hallado la estatua de un Buda reclinado de 19 metros cerca de las ruinas de los célebres Budas gigantes de Bamiyan, destruidas en 2001 por el régimen talibán, informó hoy a Efe una fuente oficial. El monumento, que data del siglo III, fue descubierto en la provincia central de Bamiyan por un grupo de expertos liderados por el arqueólogo afgano Zamaryalai Tarzi, según un consejero del Ministerio de Información y Cultura, Mohamad Zia Afshar.
"Además de hallar la estatua, el equipo ha descubierto también unas 90 reliquias que incluyen varias monedas" del Reino griego de Bactria y la era islámica, explicó Afshar. El equipo de arqueólogos hizo el hallazgo mientras buscaba en Bamiyan una estatua de un Buda reclinado de 300 metros citada en un libro de un peregrino chino que visitó la región hace varios siglos, según la fuente.
"Hasta ahora, el cuello y el hombro derecho de la estatua han sido desenterrados", añadió Afshar. Desde que el régimen talibán dinamitó en 2001 las dos estatuas de Buda de 55 y 38 metros, que tenían una antigüedad de unos 1.500 años, los expertos han hecho importantes descubrimientos arqueológicos en Afganistán.
En abril de 2007, un grupo de científicos japoneses, estadounidenses y europeos descubrió que las primeras pinturas al óleo se encontraban en unas cuevas aledañas a las estatuas. Las cuevas estaban decoradas con pinturas que datan de los siglos V al IX y que representan a Budas vestidos con túnicas bermellón sentados entre hojas de palmera y criaturas míticas.
Y en 2006, un equipo de investigadores alemanes encontró un fragmento de una "sutra" o versículo en sánscrito que trataba sobre la mortalidad de todos los seres y que dio pistas sobre el misterio de la creación de las estatuas budistas que el régimen talibán destruyó.
Tomado de: http://www.elpais.com/articulo/cultura/Descubierta/Afganistan/estatua/Buda/metros/altura/elpepucul/20080909elpepucul_2/Tes

Descubren pasaje subterráneo en plaza de Chavín de Huántar

El arqueólogo estadounidense John Rick reveló que se ha descubierto en una plaza del complejo arqueológico de Chavín un pasaje subterráneo donde se realizaban ofrendas. Este anuncio lo hizo en la conferencia sobre el Museo Nacional de Chavín, en el Congreso de la República.

Otros ponentes de este evento fueron Christian Mesía, encargado del museo, y Cecilia Bákula, directora del Instituto Nacional de Cultura.Rick indicó que hace tres semanas se descubrió que la plaza circular de Chavín no tenía todo el suelo parejo. En uno de los lados se halló una abertura que comunicaba con un canal subterráneo. Ésta mide dos por tres metros y cuenta con una escalera de cinco peldaños de piedra que desciende a una profundidad de dos metros. El canal comunica con el río Mosna y mide alrededor de 400 metros de largo.
El arqueólogo sostiene que se ha encontrado una buena cantidad de cerámica rota de forma ceremonial. También se han hallado restos de animales y seres humanos, así como una pequeña muestra de metales.Esta plaza circular no es la plaza mayor del castillo de Chavín, sino una cercana cuyo diámetro es de 19 metros.
Los expositores hicieron referencia a lo importante que es el recientemente inaugurado museo para el desarrollo socioeconómico de la región.
DOP
Tomado de: http://www.andina.com.pe/Espanol/Noticia.aspx?id=VH9x3NoHuDI=

Hallan en Xàtiva restos de los primeros asentamientos preibéricos

Paco Cerdà, XàtivaLa tercera campaña de excavación arqueológica en la ladera sur del castillo de Xàtiva ha puesto al descubierto los restos de dos viviendas preibéricas, las casas más antiguas halladas en la capital de la Costera. Por su planta ovalada y los materiales encontrados junto a ellos, estos dos habitáculos datan de la Edad del Bronce Final (siglos IX-VIII a. C.), según explicaron a Levante-EMV los codirectores de la excavación, Ángel Velasco (arqueólogo municipal) y José Pérez Ballester (profesor de la Universitat de València). Este hallazgo arqueológico es, sin duda, uno de los más importantes de la historia de Xàtiva. Además de haberse encontrado la estructura de dos casas con 2.800 años de antigüedad, en el mismo yacimiento ha sido hallada abundante cerámica fenicia posterior. "Son los restos arqueológicos más antiguos que se han encontrado en Xàtiva, salvo la Cova Negra", destacó el profesor Pérez Ballester.Los restos de las dos viviendas preibéricas aparecidas en la excavación -todavía en marcha-, se encuentran detrás de la muralla y la torre descubiertas el año pasado. En la campaña de este verano se ha comprobado que la muralla era más larga: ha pasado de unos diez metros de longitud a cerca de veinte. En la semana que resta de trabajo, intentará averiguarse si los habitáculos hallados se construyeron al mismo tiempo que la muralla que los resguarda o si fueron añadidos después a la estructura defensiva.El arqueólogo Ángel Velasco explicaba ayer que el descubrimiento explica que "la Saiti ibérica no fue fundada en la falda de la montaña del castillo por casualidad, sino porque allí existía un poblado del Bronce Final que fue evolucionando y se convirtió después en la Saiti ibérica". Abundante cerámica feniciaAdemás de las estructuras de dos viviendas preibéricas, la excavación arqueológica en la ladera sur del castillo de Xàtiva ha permitido encontrar abundante y variada cerámica fenicia de importación. El arqueólogo municipal de Xàtiva, Ángel Velasco, asegura que "esto induce a pensar que no se trataba de una aldea sin importancia porque la presencia de esta cerámica implica fuertes relaciones comerciales con el Mediterráneo y relaciones con la costa". "Esta cerámica fenicia no se conocía en toda la zona salvo en la costa", dice el profesor de la Universitat de València José Pérez Ballester. "Xàtiva fue una ciudad del rango de Sagunt o Ibi", agrega el investigador como deducción lógica de la aparición de la cerámica fenicia. Se han hallado ánforas, tizos, cerámica policromada o fragmentos de barniz rojo. "Ahora hay que lavar el material y luego analizarlo", explica Pérez Ballester.
Tomado de: http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2008090900_12_492512__Comarcas-Hallan-Xativa-restos-primeros-asentamientos-preibericos

La ruta de Obélix

El menhir de Piedra Alta, en San Pedro Samuel (Burgos), está rodeado por los molinos de un parque eólico. UBU/UVA

Un alineamiento de menhires desconcierta a los científicos
MANUEL ANSEDE

En el frío páramo de Villaescobedo, enclavado en el Valle de Valdelucio (Burgos), yace una descomunal piedra partida y derribada que ha servido de refugio improvisado a varias generaciones de pastores. Un equipo de arqueólogos españoles acaba de publicar una investigación que revela que este bloque fracturado es mucho más que un paravientos. El pedrusco, conocido como el menhir de la Cuesta del Molino, forma parte de uno de los mayores enigmas del megalitismo español. Tras más de 20 años de trabajo, los autores han localizado medio centenar de menhires que, aparentemente, forman un alineamiento que conecta las vegas de la cuenca del río Duero con la montaña cántabra. Como los mojones de una autopista de la Edad del Cobre.
Para el arqueólogo Miguel Ángel Moreno, de la Universidad de Burgos, la fila de menhires, de 100 kilómetros de longitud, pudo marcar una ruta para los ganaderos trashumantes, hace unos 4.000 años. "La alineación atraviesa zonas de ocupación ganadera más que agrícola, y un caminante podía seguirla, cruzando valles y montañas, sin mojarse los pies", explica.
Piedras mudas
Moreno, acompañado del catedrático de Prehistoria de la Universidad de Valladolid, Germán Delibes, ha comenzado un largo y complejo proceso de datación de los menhires para corroborar su hipótesis. Estos monumentos son elementos mudos desde el punto de vista arqueológico, pero los arqueólogos necesitan comprobar que los 50 monolitos son coetáneos para confirmar su teoría de la alineación. "Una piedra puesta en medio del campo puede ser un mojón contemporáneo o, simplemente, una piedra que los mozos del pueblo han puesto en pie, porque al ser humano le gusta monumentalizarlo todo", apunta Moreno.
La primera datación absoluta, la del menhir de la Cuesta del Molino, publicada en la revista Zephyrvus de la Universidad de Salamanca, ha ofrecido resultados sorprendentes. Moreno y Delibes simplemente buscaban datar las piedras hincadas, pero se han topado con los huesos de dos individuos, de entre 17 y 25 años, enterrados bajo la piedra en época prehistórica y rodeados por un sencillo ajuar funerario compuesto por unas pocas piezas talladas en sílex y los restos de al menos dos vasijas de cerámica hechas a mano. "Los enterramientos asociados a menhires son una novedad absoluta en España y posiblemente en Europa; los primeros sorprendidos somos nosotros", asegura Moreno. Las dataciones de carbono-14 del yacimiento suponen, además, otro rompecabezas para los arqueólogos.
El monolito se izó hace unos 4.400 años, pero la cronología de los huesos refleja una antigüedad de unos 2.900 años, en un momento avanzado de la Edad de Bronce. Para los autores, "esto significaría que entre la hincadura del menhir y la construcción del túmulo medió la friolera de quince siglos". A su juicio, esta incongruencia temporal obligaría a pensar que la tumba heredó la carga simbólica del menhir pese al milenio y medio transcurrido. Un buen ejemplo de este tipo de legado místico es la iglesia de Santa Cruz, levantada sobre un dolmen neolítico en Cangas de Onís (Asturias).
Este verano, los investigadores han encontrado fragmentos cerámicos y piezas de sílex de origen prehistórico en el menhir de Las Atalayas, en Avellanosa del Páramo (Burgos); como antes hicieron en el menhir de Cantohito, en Revilla de Pomar (Palencia), y en el menhir de Piedra Alta, en San Pedro Samuel (Burgos).
Estos resultados parecen confirmar la hipótesis de la alineación intencionada: los eslabones de este collar de piedras son sincrónicos. La mayor parte de estas cuentas ha perdido todo su simbolismo, como demuestra el menhir de Piedra Alta, acorralado por los aerogeneradores de un parque eólico. No es el único.
El propio Moreno ha presentado decenas de alegaciones a otros tantos proyectos de plantas eólicas que amenazan a los megalitos españoles. Según sus cálculos, 40 yacimientos inventariados oficialmente están afectados por parques construidos o proyectados. "Dólmenes y menhires son patrimonio arqueológico, pero la industria nos puede; estamos en un grito permanente", lamenta. Algunos dólmenes, como el de La Serna, cerca de Burgos; o el sepulcro megalítico de Longar, en Viana (Navarra), se han salvado "de milagro".
Uno de los obstáculos para resolver el enigma de la Cuesta del Molino es la escasa investigación del megalitismo español. De los 500 menhires que se conocen en España, sólo se han excavado unos 10, y de forma somera. Según Moreno, su trabajo es el primero que lleva a cabo un estudio concienzudo de los menhires. Además, los pueblos que levantaron estos monolitos hace 4.000 años constituyen lo que los arqueólogos denominan una civilización de muertos. "Sabemos cómo se enterraban, pero hay un gran vacío sobre cómo vivían, aunque se supone que lo hacían de manera itinerante, como los indios de las películas", razona el profesor de la Universidad de Burgos.
Conexión con las estrellasEl astrofísico del CSIC Rodrigo Gil-Merino, del Instituto de Física de Cantabria, está colaborando con Moreno y Delibes para estudiar una posible vinculación entre los menhires y la astronomía. De momento, todo son hipótesis. "En el neolítico, en algunos dólmenes de corredor [en los que la cámara mortuoria está precedida por un pasillo], ese corredor apunta a una misma dirección, que se corresponde con la salida del sol en mitad del invierno, pero en el caso de los menhires no podemos establecer todavía ninguna relación con la astronomía", aclara Gil-Merino.
En el conjunto de Carnac, compuesto por unos 3.000 menhires colocados de manera organizada en el Neolítico, en la Bretaña francesa, algunos investigadores han visto una correspondencia con las constelaciones, pero el astrofísico recela de estas conclusiones. "¿Siempre que aparezcan tres megalitos lo debemos interpretar como un reflejo del Cinturón de Orión?", se pregunta. Sin embargo, deja la puerta abierta a cualquier hipótesis: "Somos mucho más escépticos con los menhires que con los dólmenes, porque es muy difícil medir una sola piedra, pero estas excavaciones ya nos han ofrecido sorpresas, como los enterramientos asociados, a lo mejor nos sorprenden también en este campo".
Tomado de: http://www.publico.es/ciencias/149471/ruta/obelix

Palacio de Mama Anaguarque en realidad habría sido un templo

Arqueólogos indican que allí se habrían realizado cultos al agua y al sol. Hay muros incas de fina calidad, dos entierros y vasijas ceremoniales.

Cuando se iniciaron las excavaciones en Pumamarca, en San Sebastián, los arqueólogos sólo pensaban consolidar los cimientos de la casa hacienda, construida sobre lo que fue una edificación inca.
Conforme se iban removiendo las capas de tierra, se fue descubriendo uno de los misterios que estuvo escondido por muchos años: las paredes del que habría sido uno de los templos ceremoniales incas más importantes del sur del Cusco, dedicado al culto del agua y del sol.
Este descubrimiento, según los arqueólogos y arquitectos que tienen a su cargo los trabajos de excavación, es de particular importancia porque estaría a punto de cambiar una parte de la historia de esta casona colonial de propiedad de la comunidad campesina de Pumamarca y del distrito de San Sebastián.
Y es que los historiadores aseguraban que esta casona fue el palacio de la coya Mama Anaguarque, la esposa principal del inca Pachacútec, a quien, además, se dice que le correspondían varias propiedades de este distrito ubicado al sur del Cusco.
LOS HALLAZGOS
Las excavaciones realizadas en conjunto por el Instituto Nacional de Cultura (INC) y la Municipalidad de San Sebastián han puesto al descubierto en la parte exterior de la casona un fino muro en forma circular de aproximadamente 10 metros de largo por dos de altura. La calidad de este muro es tal que se asemeja a los finos muros del templo de Qoricancha, construido por el inca Pachacútec.
En los que fueron los corrales de la casa hacienda y en los patios laterales, además, se hallaron cimientos de lo que podrían ser los asientos de este templo, asociado al culto a una huaca que se encuentra en la parte posterior de la vivienda.
La enorme piedra tiene una cavidad en la parte inferior por donde emana un torrente de agua.
Hacia la parte alta se asciende por una pequeña escalera que habría sido empleada incluso por el propio inca para las ceremonias rituales.
En los alrededores de este lugar sagrado se han hallaron también 12 ojos de agua, lo que hace suponer a la arqueóloga Nancy Olazábal, encargada de los trabajos, que este era un templo dedicado al culto del agua y del sol.
En las habitaciones de la hacienda, además, se encontraron dos contextos funerarios correspondientes a la época inca, uno de ellos corresponde a una mujer de aproximadamente 35 años con un ajuar funerario pequeño: un tupo (prendedor) y vasijas de cerámica.
Se ha descartado que estos restos correspondan a Mama Anaguarque, la esposa principal del gobernante más importante del imperio de los incas.
¿ERA UNA VIVIENDA?
Tanto Nancy Olazábal como Henry Olarte, arquitecto especialista en el periodo inca y responsable de los trabajos, indican que si bien siempre se pensó que este era el palacio de Mama Anaguarque, los recientes hallazgos estarían apuntando a que en realidad fue una construcción que tenía una función ceremonial y mas no de vivienda.
"El tipo de mampostería fina (técnica por la cual las piedras encajan perfectamente como un rompecabezas) de los muros corresponde a un santuario ceremonial, la doble jamba (puerta en forma trapezoidal que caracterizó las construcciones incas) que observamos en la casa hacienda, además, se usaba solo en construcciones de uso ceremonial", dice Olazábal.
TAMBIÉN LA CERÁMICA
Otra de las evidencias que refuerzan su hipótesis es que en las excavaciones realizadas hasta el momento se encontraron restos de cerámica de uso ceremonial y no de uso doméstico.
La misma hipótesis comparte Nancy Olazábal. La arqueóloga dice que en las zonas cercanas a la huaca no se halló ningún tipo de cerámica, lo que "evidencia que era un lugar tan sagrado que no se permitía dejar ni siquiera objetos".
"Si fue el palacio de Mama Anaguarque o no, ya no es relevante, lo que estamos encontrando cambiará la historia, lo más probable es que este habría sido un lugar mucho más importante, un lugar ceremonial, eso es lo importante", refiere Henry Olarte.
La arqueóloga Nancy Olazábal recordó que la historiadora María Rostworowski y el cronista Bernabé Cobo aseguraron que en este lugar se habrían guardado los restos momificados de Mama Anaguarque.
Y es que en la época de los incas era una costumbre momificar los restos de sus gobernantes y de algunas de sus principales esposas. Las momias eran guardadas en templos y participaban en las ceremonias importantes. Así pues, este sería un lugar mucho más importante, un centro ceremonial.
La coya Mama Anaguarque
La coya Mama Anaguarque fue la esposa principal del inca Pachacútec, el gobernante más importante del imperio de los incas pues durante su mandato en el Incanato se hicieron grandes reformas y su territorio se extendió hasta Ecuador por el norte y Chile por el sur.
Pero no solo era su esposa, fue también gobernante del Cusco en algunos momentos. Durante las ausencias de Pachacútec, ocupado en la conquista de nuevos territorios, Mama Anaguarque se quedaba a cargo del Cusco en reemplazo del inca.
La historiadora María Rostworowski, tomando como fuente a varios cronistas, señala que la coya era natural del pueblo de Chocco, era valerosa, belicosa, inteligente y decidida.
Rostworowski, en su libro Pachacútec Inca Yupanqui, cuenta que las nupcias entre Mama Anaguarque y Pachacútec se celebraron el mismo día en que este soberano fue coronado como inca.
Según la tradición, tenía que escoger como esposa a su hermana. El camino que siguió el inca hacia la casa de la ñusta para buscarla "estaba cubierto de espigas de oro y plata y adornado con finas telas y plumas". Tras la unión, Pachacútec le regaló 100 mamaconas para su servicio.
Algunas versiones míticas le atribuyen a coya Anaguarque haber sido también una mujer guerrera. Dicen que participó en la batalla de los incas contra los poderosos chancas que asediaban Cusco. Anaguarque, con su honda, logró convertir a las piedras en guerreros "los puri runas" (hombres que caminan) lo cual intimidó a los chancas y fue decisivo para el triunfo de los incas.
Tomado de: http://www.larepublica.com.pe/index.php?option=com_content&task=view&id=242377&Itemid=0