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domingo, 5 de octubre de 2008

Os técnicos do Concello de Cabana localizan un petroglifo nunha eira

Dous arqueólogos, un escultor e tres profesores quixeron ver as figuras
Autor de la imagen: A. L.


O gravado estivo exposto a numerosas agresións
Autor de la imagen: A. L.

No gravado poden verse tres círculos concéntricos nunha pedra procedente do valado dunha leira

O Concello de Cabana goza dunha gran riqueza arqueolóxica coñecida internacionalmente. O dolmen de Dombate e o castro A Cidade son as súas máis grandes mostras, ás que se vén engadir dende hai uns días unha mostra de arte rupestre. Os técnicos municipais de Cultura localizaron un petroglifo.
Esta manifestación cultural prehistórica non está nun monte nin nun lugar inhóspito. Está nunha eira da parroquia de Canduas, máis en concreto na denominada Casa de Pedro, a moi poucos metros da coñecida Fonte de Pedro, que daba auga a igrexa parroquial, por medio dunha canle de pedra, e máis aos veciños a través dun rego.
Jaime Gagino Nantón, que é o dono da vivenda e máis das construcións que a rodean, recorda que a pedra que contén o petroglifo foi colocada no lugar hai uns 14 ou 15 anos. Anteriormente formaba parte dun valado dunha leira da Chousa do Campo, dende onde foi traslada a remolque dun automóbil.
En plena eira da Casa de Pedro poden verse os tres círculos concéntricos gravados na roca, se ben o terceiro está erosionado en parte e vese incompleto. Incluso se percibe o comezo dun segundo conxunto de circunferencias, pero, segundo o arqueólogo Manuel Lestón, «non está moi claro».
Trátase dun conxunto de gravados que pode ser datado no segundo milenio antes de Cristo. Posiblemente fose collido perto do monte Castelo. Lestón sinala que era normal que coñecendo a presenza de gravados en Corme e noutras zonas próximas á costa o normal sería que tamén os houbese en Cabana. Neste sentido apuntou: «É probable que haxa máis e que non sexan estes os únicos».
Os motivos do diseño sobre a pedra da eira de Canduas, Lestón sinalou que son os normais e os máis comúns neste tipo de petroglifos.

Tomado de: http://www.lavozdegalicia.es/carballo/2008/10/05/0003_7198577.htm

É o segundo exemplar que aparece no municipio

Non é este o único petroglifo que existe no Concello de Cabana. O arqueólogo Manuel Lestón incluíu na catalogación dos xacementos do municipio outro exemplar, ubicado neste caso en A Piolla, na parroquia de Nantón. Está composto por un mínimo de oito cazoletas e presenta un bo estado de conservación.
No caso do localizado en Canduas, é posible que formase parte dunha roca na que houbese máis gravados. «Este tipo de manifestacións da arte son propias de lugares que están na transición entre o monte e a agra», sinala Lestón, quen o venres visitou o petroglifo de Canduas na compaña de Xosé María Varela, Anxo Eiroa, Anxo Cousillas, Xosé Luis Otero Cebral e Luis Guiadás, que se amosaron interesados por ver estas figuras que se conservaron de milagre, segundo comentaron estes profesionais do ensino, investigadores e divulgadores.

Tomado de: http://www.lavozdegalicia.es/carballo/2008/10/05/0003_7198578.htm

Más piezas para un puzzle interminable

Excavando entre Azkoitia y Azpeitia

Ya van trece campañas. /DAVID APREA

Otro trabajo a largo plazo. /UGARTE


Un hacha 'bifaz', el último descubrimiento. /EFE


La excavación de este verano en Anoeta. /MIKEL FRAILE


Las ocho campañas veraniegas desarrolladas en Gipuzkoa, esta vez con destacados descubrimientos, dan paso a otras excavaciones arqueológicas programadas a largo plazo
05.10.08 -
MIKEL G. GURPEGUI
SAN SEBASTIÁN.

En Gipuzkoa, los arqueólogos no paran. Aunque la transición del trabajo voluntario al profesional no esté resultando sencilla, los distintos equipos que trabajan en el ámbito de la arqueología desarrollan una intensa labor. Acaban de cerrar las campañas de verano y ya se dedican a excavaciones encargadas para más amplios períodos, quizás en lugares tan delicados como la cueva de Praileaitz.
Acostumbrados a los largos plazos y a cronologías que cuentan los años por miles, los arqueólogos no tienen la percepción de que la antugüedad esté más de actualidad que de costumbre. Aunque un repaso a la hemeroteca de los últimos meses arroje muchas primera páginas para el mundo del pasado. Por ejemplo, las idas y venidas con la protección de la cueva de Praileaitz I, la declaración de Ekain y Altxerri como Patrimonio Mundial, la inauguración de la réplica Ekainberri y el hallazgo en las minas de Arditurri del tejido más antiguo de Euskadi.
Trece veranos
Sin inmutarse, los grupos de arqueólogos continúan con su trabajo pausado y sin salirse en muchos casos de la estacionalidad. Aunque en otoño, invierno y primavera se mantengan los trabajos contratados por las instituciones y las intervenciones arqueológicas de urgencia motivadas por obras, en verano se aprovecha para realizar nuevas campañas en yacimientos en los que se trabaja desde hace años.
Por ejemplo, la pionera Sociedad de Ciencias Aranzadi acaba de cerrar las campañas de excavaciones número 13 en la cueva de Lezetxiki (Arrasate) y el poblado fortificado de Basagain (Anoeta). Por décima vez han estado en el yacimiento paleolítico de Irikaitz (Zestoa), por séptimo verano en Boluntxo (Oiartzun) y por tercero en el poblado fortificado de Munoaundi, entre Azpeitia y Azkoitia.
El buen tiempo y la disponibilidad de voluntarios hacen que se siga manteniendo la práctica de las campañas veraniegas, si bien Manu Ceberio, director del Departamento de Arqueología Prehistórica de Aranzadi, apunta que «en los últimos años se ha avanzado hacia una profesionalización, con equipos profesionales contratados por las instituciones en Santa María la Real de Zarautz o Praileaitz I. Y en verano, cuando trabajamos con voluntarios, cada vez cuesta más conseguir estudiantes y tenemos que recurrir a gente de fuera del País Vasco».
También José Antonio Mujika, profesor de Prehistoria en la UPV que este verano ha dirigido campañas en la sierra de Aralar, Artegieta (Idiazabal) y la cueva de Aizkoltxo (Mendaro), detecta que «cada año hay menos voluntarios. Igual ha cambiado el espíritu y los jóvenes de ahora son más prácticos y les cuesta más trabajar en una actividad no remunerada».
La edad oscura
La empresa Arkeolan de Irun no organiza campañas veraniegas de excavaciones sino que incluye distintas intervenciones a lo largo del año dentro de su proyecto marco titulado La edad oscura de Vasconia, que aborda la transición del mundo romano al medieval.
El descubrimiento en las minas de Arditurri de dos fragmentos de tela de época romana, los más antiguos hallados en Euskadi, ha sido el acontecimiento de este verano para Arkeolan. Su directora, Mertxe Urteaga, mantiene que «en Gipuzkoa la arqueología histórica apenas se había tocado. E, incluso en la prehistórica, estaban centrados en el Paleolítico y hasta hace poco faltaban investigaciones de otros períodos».
Los arqueólogos siguen completando piezas del inabarcable puzzle de nuestro pasado. E incluso del período más estudiado, y más antiguo, el Paleolítico, continúan apareciendo novedades. Este agosto, los técnicos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi han descubierto un hacha de mano bifaz tallada en vulcanita en el yacimiento de Irikaitz en Zestoa, que destaca porque sus materiales se encuentran en lo que los arqueólogos denominan «posición primaria», es decir, tal y como los dejaron los hombres en su momento.
Otro hallazgo del Paleolítico, también en una campaña de Aranzadi dirigida este verano por Alvaro Arrizabalaga, ha sido el esqueleto de un oso cavernario de unos 150.000 años de antigüedad en la cueva de Lezetxiki, en Arrasate.
Poblados fortificados
En el marco de un proyecto general de investigación sobre el final de la Edad de Bronce y la Edad de Hierro en Gipuzkoa desarrollado por Xabier Peñalver y Sonia San José, de Aranzadi, en la época vacacional se han desarrollado excavaciones arqueológicas en los poblados fortificados de Basagain (Anoeta) y Munoaundi (Azkoitia-Azpeitia), así como en Boluntxo (Oiartzun), en entorno de los crómlech.
Según explica Manu Ceberio, «en Boluntxo intentamos descubrir el habitat al aire libre donde vivían las personas que construían los crómlechs». De momento, están dando resultados más espectaculares las excavaciones en los poblados fortificados de la Edad de Hierro. En Basagain ha aparecido, como informábamos esta misma semana, una singular lápida con rayas en sentido horizontal y vertical. En Munoaundi, en la trasera de la basílica de Loiola, se ha localizado la entrada al recinto amurallado.
Vacas en Aralar
El estudio del pasado puede modificar la imagen que tenemos de las cosas. Por ejemplo, las prospecciones arqueológicas que en los últimos diez años está desarrollando el Departamento de Prehistoria de la UPV en colaboración con Alfredo Moraza en la sierra de Aralar está descubriendo, según nos cuenta José Antonio Mujika, «una imagen distinta de Aralar. El ganado más abundante en los siglos VII y VIII no era el ovino, sino el vacuno. Y hemos encontrado un abundante arbolado donde ahora sólo hay pasto». Este verano, han excavado allí una pequeña cabaña datada en la época romana.
Mujika y su equipo de la Universidad del País Vasco también han excavado en la mendaroarra cueva de Aizkoltxo y en Artegieta (Idiazabal), en un asentamiento de hace 8.000 años donde vivirían temporalmente los últimos cazadores recolectores. «Es el primer asentamiento de estas características en Gipuzkoa», afirma Mujika.
Las excavaciones de verano son posibles gracias al empeño de los equipos de arqueólogos, a las subvenciones, de la Diputación fundamentalmente o de los Ayuntamientos en algunos casos, y al apoyo logístico de los municipios y particulares, que en algunos casos ceden alojamientos e incluso cocinan para los investigadores.
El resto del año, los equipos aprovechan para realizar prospecciones y trabajos puntuales, además de los encargos profesionales que reciben, bien las intervenciones arqueológicas de urgencia motivadas por obras, bien las actuaciones programadas por encargo de las instituciones.
En este campo entraría la nueva campaña en Praileaitz I, una intervención encomendada por la Diputación que está dando que hablar más en relación con la cantera de Sasiola que en el ámbito estrictamente arqueológico. O el estudio del rico yacimiento zarauztarra de Santa María la Real, donde Nerea Sarasola y Alex Ibáñez, del Departamento de Arqueología Histórica de Aranzadi, siguen estudiando sus distintos niveles de ocupación, que abarcan desde la Edad de Hierro hasta la Edad Media. mgurpegui
Tomado de: http://www.diariovasco.com/20081005/cultura/piezas-para-puzzle-interminable-20081005.html

Descubren el orígen preibérico del poblado del Molí d’Espígol

Josep Bertrán

Los orígenes y características del poblado del Molí d’Espigol, en Tornabous, son contemporáneos y parecidos a los de la fortaleza de Els Vilars de Arbeca, según se ha puesto al descubierto en la campaña de excavaciones arqueológicas realizadas durante el mes de setiembre por parte del Museu d’ Arqueología de Catalunya

Según el arqueólogo Jordi Principal, responsable de las investigaciones, “se trataría de dos fortificaciones parecidas de una antigüedad de 2.800 años de característica similares. La de Els Vilars se abandonó en un momento determinado mientras que la del Molí d’Espígol fue evolucionado a través de los siglos como un centro político y económico de la cultura ibérica que llegó a ser la capital de la Catalunya interior”.Según el arqueólogo del Museu d’Arqueología de Catalunya, “ambas fortificaciones convivieron en el tiempo hasta que, por causas aún desconocidas, parece ser que la población de toda la actual Plana de Lleida se trasladó al Molí d’ Espigol. La fortaleza inicial fue poblándose y su urbanismo ampliándose y las nuevas construcciones fueron superponiéndose hasta que a finales del siglo I aC quedó totalmente abandonada”.La información sobre estos descubrimientos se hizo pública ayer sábado en el marco del Cap de Setmana Ibéric, unas jornadas que tienen como objetivo dar a conocer esta cultura prerromana que en nuestras comarcas y en toda Catalunya, fue muy importante. Los trabajos consistieron en abrir y excavar diversas habitaciones de cuatro barrios y realizar un sondeo en profundidad para poder datar correctamente el origen de la muralla interior. A partir de estos trabajos los investigadores han llegado a conocer con bastante exactitud cómo era la vida cotidiana de los íberos.“En cuanto al sondeo de la muralla interna hemos podido saber que aquella que hasta ahora se creía que fue construida entre los siglos V y IV a. de C., en realidad lo fue en una época mucho más antigua, a principios del siglo VII a de C., es decir hace unos 2.800 años”, explicó el arqueólogo. Para Principal, “la noticia más importante es que hay que replantearse toda la estructura interna de la ciudad Ibérica y que los orígenes de la ciudad se remontan a mucho antes de lo que conocemos como la cultura ibérica”.Para el alcalde Amadeu Ros, “estos descubrimientos darán un nuevo empuje a la investigación del yacimiento que cuenta con un ambicioso proyecto de divulgación”.
Tomado de: http://www.lamanyana.es/web/html/lanoticia.html?id=85782&seccio=Comarcas&fecha=2008-10-05&sortida=03:00:00