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domingo, 10 de agosto de 2008

El yacimiento permitió hallar un jarrón único en el mundo

Los arqueólogos localizaron una bandeja cuya tipología solo tiene réplica en París
Autor:
J. L

Los arqueólogos son los mejores montadores de puzles del mundo. En los trabajos realizados en la finca de Mirambel lograron reconstruir una crátera (jarrón) única en todo el mundo romano, a partir de treinta pequeñas piezas encontradas en diferentes momentos de la excavación. Algunas de estas piezas ya fueron localizadas a comienzos del siglo pasado en los sondeos realizados por la familia Mirambell.
El hallazgo fue presentado a la comunidad científica durante la celebración del congreso internacional de cerámica tardorromana de Parma-Pisa, en Italia.
«Se trata de una especie de crátera de grandes dimensiones», explicó el arqueólogo Fermín Pérez, en el congreso italiano. «A partir de 30 fragmentos se ha podido reconstruir el perfil completo de la pieza, excepto el apoyo y, sobre todo, la composición decorativa que cubre la totalidad de la pared», se recoge en las actas del encuentro dedicado a la cerámica tardorromana.
Sobre un fondo blanco se van sucediendo los diferentes motivos geométricos y figurativos en tonos rojizos. Por todo el cuello de la crátera aparecen perdices en movimiento, de diferentes tamaños entre un paisaje vitivinícola. Una gran carena da paso a la panza de la crátera totalmente pintada y organizada en dos frisos corridos o metopados. «El superior, denominado friso figurativo, está compuesto por caballos y de tipo mitológico, con la presencia de un centauro, separados entre sí por motivos esquemáticos que simbolizan vegetación», añade el acta del congreso.
Debajo, aparece un friso geométrico, compuesto por la sucesión de motivos simples, como aspas y ajedrezados. «La complejidad formal de la pieza y su abigarrada decoración pintada inciden en una función ornamental o religiosa. Si le sumamos su excelente calidad, de pasta y de acabado, todo parece indicar que se trata de una pieza foránea, importada probablemente por vía marítima», explicó el arqueólogo Fermín Pérez en el congreso.
Vajilla tunecina
No es la única pieza importante hallada en este yacimiento, ya que la mayor parte de la vajilla de la casa es de gran calidad y procedente de Túnez. «La exclusividad de esta vajilla, y otros detalles como la presencia de una grandes termas, hace pensar que los propietarios de esta villa pertenecía a la clase más pudiente económicamente», señaló el arqueólogo, ayer durante la presentación de la villa a los medios de comunicación.
«Hay una pieza, una pequeña parte de una grande fuente, que solo hay otra en el mundo, y está depositada en el museo romano de París, pero que no se encontró nada igual en importantes yacimientos como el de Marsella o de otras ciudades italianas en la misma época que aquí», señaló hace algunos meses el arqueólogo Fermín Pérez Losada.
Todas estas piezas están ahora en los laboratorios de la Universidade de Vigo, pero está previsto que dentro de unos meses estarán ubicados en las salas de arqueología del Museo Municipal Quiñones de León de Castrelos.
Tomado de: http://www.lavozdegalicia.es/vigo/2008/08/09/0003_7047398.htm

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