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domingo, 21 de septiembre de 2008

El aceite plantó la semilla del faro

José María Bello, director del Museo Arqueolóxico, posa en la torre de Hércules
Autor de la imagen: KOPA

La edificación del símbolo de la ciudad está ligada al suministro a las tropas romanas destacadas en Britannia a través de la ruta marítima entre Sevilla, A Coruña y Exeter
Autor:
Rubén Ventureira

¿Qué llevó a los romanos a levantar en este rincón perdido del Finisterrae un «faro altísimo», como lo describió Paulo Orosio en el siglo V d.C.? «Tengo claro que fue una decisión de Estado, tomada en Roma al más alto nivel», sentencia José María Bello. ¿Y qué razón justificaría esta carísima obra? «Sobre todo, el aceite de oliva», sorprende este experto.
Ya dejó escrito Paulo de Orosio, el único autor antiguo que hace referencia al faro coruñés, que la construcción de la Torre estaba relacionada con la ruta marítima a Inglaterra. Julio César fue el primer emperador que envió tropas a Britannia (Gran Bretaña). Sus sucesores perseveraron con menos ahínco hasta que llegó Claudio y se lo tomó muy a pecho. «Mandó a las islas a cerca de 50.000 hombres, un gran ejército», apunta el director del Arqueolóxico. Corría el año 43 d.C.
A esas legiones había que surtirlas de alimentos. La dieta de los romanos estaba fundamentada en el vino, el trigo y, sobre todo, el aceite. «Por el contrario, la de los británicos estaba basada en la grasa y la cerveza, al igual que la de los gallegos». El aceite, que no se daba en aquellos lares isleños, lo importaban de Bética (Andalucía). Lo transportaban en grandes ánforas olearias. ¿Hasta dónde? ¿Y cómo? Un estudio de los catalanes César Carreras y Pedro Paulo A. Funari sobre la distribución romana del fruto de la oliva permitió a Bello conocer los puntos de Gran Bretaña a los que más se enviaba. «La mayor concentración de restos de ánforas olearias se da en cuatro puntos, que coinciden con asentamientos militares». A Bello le interesa el situado más al oeste, en la ciudad costera de origen celta entonces llamada Isca Dummoniorum (hoy Exeter). «A los otros asentamientos el aceite llegaba a través del canal de la Mancha, pero Carreras y Funari sostienen que a Isca, tan esquinada, podían transportarlo por mar a través del océano Atlántico».
Justo cuando se lanzan a la conquista de Britannia, en el siglo I, los romanos levantan la Torre, según las piezas arqueológicas analizadas por Bello. No cree que sea una casualidad. «El puzle encaja. La hipótesis de Carreras y Funari, en la que me apoyo, es que había una ruta marítima atlántica, algo ya sostenido por Paulo Orosio. A partir de ahí, podemos suponer que el aceite y los demás productos los traían en barco desde Hispalis [Sevilla] hasta la ciudad, que era el puerto de apoyo antes de dar el salto a Britannia. Por eso los romanos deciden levantar un faro en esta esquina».
Tomado de: http://www.lavozdegalicia.es/coruna/2008/09/21/0003_7159193.htm


Las nuevas pistas apuntan a la época del emperador Claudio

En el triunvirato de probables constructores de la torre de Hércules figuran Claudio, Nerón y Vespasiano, según las conclusiones de Bello. El primero fue el gran impulsor de la conquista de Britannia, lo que parece reforzar su candidatura a creador del faro coruñés. Esa operación militar se inició en el 43 d.C. Los restos arqueológicos de terra sigillata hallados en la Torre están datados entre el 41 d.C. y el 79 d.C. Por tanto, la fecha de construcción del faro se podría situar entre el 43 d.C. y el 79 d.C. «Quizá la ordenó levantar el emperador Claudio y la acabó Vespasiano. Están separados por 15 años, pero no olvidemos que se trata de una gran obra pública al final del mundo conocido, así que llevaría su tiempo», concluye José María Bello.
Además, Claudio ha ganado más puntos recientemente. En las conferencias en torno a la Torre que la Consellería de Cultura organizó hace unos meses en la ciudad, un profesor portugués, Jorge de Alarçao, expuso la existencia de un cierto paralelismo arquitectónico entre el faro herculino y el criptopórtico romano de Coimbra, semejanzas que incluso hacen pensar que son obra de la misma mano, según este estudioso luso.
Conexión portuguesa
De Alarçao añadió un dato fundamental: investigaciones recientes han determinado que el criptopórtico se levantó en la época de Claudio. Casualmente , Coimbra es la ciudad en la que nació el arquitecto constructor del faro coruñés, Sevio Lupo.

Tomado de: http://www.lavozdegalicia.es/coruna/2008/09/21/0003_7159194.htm

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