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jueves, 2 de octubre de 2008

Un grupo humano vivió hace unos 4.000 años en la cueva Fuentebuena

/GUILLERMO HERRERO

La Junta de Castilla y León financia un proyecto de investigación en la cavidad descubierta casualmente en mayo de 2003.Guillermo Herrero - Matabuena
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-->La cueva Fuentebuena (Matabuena), descubierta fortuitamente en mayo de 2003 al iniciarse las obras de construcción de un frontón, albergó un grupo humano hace unos 4.000 años, en la etapa conocida por los arqueólogos como Edad del Bronce inicial o antigua. A tal conclusión han llegado los técnicos de la empresa Alacet Arqueólogos S.L. que iniciaron, hace dos semanas, un proyecto de investigación financiado por la Junta que pretende, en una primera fase, conocer la potencialidad del yacimiento. Previamente, un grupo de espeleólogos federados de Valladolid realizó, también por encargo de la administración regional, una topografía exhaustiva de la cueva, en proceso de ultimación. Los arqueólogos, todavía a la espera de recibir el ‘mapa’ en detalle de Fuentebuena, han decidido, como primer paso, hacer una cata en el exterior de cavidad. Y los resultados no han tardado en llegar. A pesar de que la explanación efectuada en 2003 se llevó “mucha tierra” —según lamentan los arqueólogos—,la excavación actual ha permitido descubrir una estratigrafía donde se puede apreciar “un gran basurero”, esto es, un pozo en el que los habitantes de Fuentebuena echaban sus desperdicios, entre los que hay un elevado número de fragmentos cerámicos (hechos a mano y, mayoritariamente, sin decoración), huesos generados por la alimentación de los pobladores y elementos de industria lítica, aunque de momento no ha aparecido ningún útil elaborado en sílex. “Los hallazgos, especialmente los cerámicos, nos remiten a la Edad del Bronce inicial, en torno al 1.800 antes de Cristo”, señala Óscar Alonso, de Alacet Arqueólogos. Por lo que respecta al interior de la cavidad, donde todavía no se ha realizado intervención alguna, las paredes conservan una importante colección de arte esquemático. Así, los contadísimos visitantes que han accedido a Fuentebuena apreciaron en sus paredes múltiples líneas paralelas, formando parrillas, de controvertida interpretación. Este tipo de arte, frecuente en las cuevas del piedemonte de la Sierra de Guadarrama, suele estar asociado a enterramientos o deposiciones (en esta etapa prehistórica era habitual colocar los cadáveres dentro de cavidades, pero sin echar luego tierra encima). A pesar de esta tendencia, en Fuentebuena no ha aparecido en superficie, hasta la fecha, ningún resto humano, “aunque hasta que no se excave en el interior no se va a saber si tuvo una finalidad funeraria”, advierte Alonso. Otro de los objetivos planteados en el estudio es el de fijar las entradas que tuvo Fuentebuena mientras fue habitada. Aunque en el exterior de la boca descubierta en 2003 hay ocupación humana, lo que demuestra que tal acceso fue utilizado, los técnicos estiman, al resultar “extraño” una entrada orientada al norte, que pudo haber otra, mirando al sureste, y todavía no ubicada sobre el terreno. Las amplias dimensiones de Fuentebuena —cerca de un kilómetro de longitud— están dificultando enormemente esta tarea. “Pese a que estamos en los albores de la investigación, ya podemos afirmar que el yacimiento es interesantísimo —asegura Alonso—; el hecho de que Fuentebuena haya permanecido sellada desde el siglo XVII ha preservado su interior”. En el mismo sentido, el arqueólogo insiste en que la cueva de Matabuena “dará luz” sobre la Edad del Bronce en Castilla y León.
Una cavidad que ha permanecido intacta desde el siglo xvii hasta el año 2003• El hallazgo. Las labores de desmonte efectuadas al iniciarse un frontón dejaron al descubierto una gran cueva, en la que penetró el 10 de mayo de 2003 un decorador berciano afincado en la localidad de Matabuena, José Luis Rey, quien desde el primer momento intuyó la importancia de la cavidad, informando seguidamente al entonces arqueólogo territorial, Luciano Municio. Éste último, tras visitar Fuentebuena, ordenó el sellado de la boca, para garantizar su estado de conservación. • Historia de la cueva. Además de la ocupación en la Edad del Bronce, Fuentebuena estuvo abierta —al parecer durante un corto periodo de tiempo, en el siglo XVII—. Luego quedó sellada. De esta última etapa se conservan inscripciones, alguna de ellas tan curiosa como una en la que se lee “(Aquí) cagose (nombre)”. A diferencia de otras cuevas con ocupación durante la Edad del Bronce que permanecieron después abiertas, el hecho de que la de Fuentebuena estuviera cerrada en los últimos siglos ha impedido su expolio. “Hay muy pocos yacimientos de la Edad del Bronce que permanezcan intactos, de ahí el valor de Fuentebuena”, resalta Alonso. • Futuro uso. Para los arqueólogos de Alacet, Fuentebuena “tiene interés para los investigadores”, dudando que pueda convertirse en un atractivo turístico a similitud de la cueva de los Enebralejos, en Prádena. No obstante, Alonso estima que la rentabilidad científica y la social “deben ir de la mano”, y se podría crear un centro de interpretación de la cavidad o un pequeño museo.
Tomado de: http://www.eladelantado.com/ampliaNoticia.asp?idn=71534&sec=2&offset=0

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