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jueves, 1 de mayo de 2008

Hallan en un galpón de Múnich un tesoro precolombino en disputa

Piezas precolombinas decomisadas en Costa Rica en el año 2000

BERLIN (AFP) — Un tesoro precolombino valorado en 100 millones de dólares (65 millones de euros), que fue expuesto en España en 1997 y cuya propiedad reivindican varios países latinoamericanos y un coleccionista de Costa Rica, fue decomisado en Múnich, anunció el miércoles la policía alemana.
Unas 1.000 máscaras, esculturas en oro, joyas y piedras preciosas componen ese tesoro maya, azteca e inca hallado la semana pasada en un galpón de Múnich (sur de Alemania), incautado a pedido de las autoridades de Costa Rica.
El gobierno costarricense afirma que las piezas pertenecen a su país, pero también a Perú, Colombia, Panamá, Guatemala y El Salvador, indicó la policía criminal de Baviera en un comunicado.
Aunque un coleccionista costarricense de 66 años, Leonardo Augustus Patterson, residente en Alemania, ex diplomático de la ONU que según algunos medios de comunicación tendría nacionalidad alemana, y que organizó el transporte de los bienes en litigio desde España hacia Baviera, asegura que el tesoro le pertenece.
La colección fue expuesta en 1997 en Santiago de Compostela (Galicia, noroeste de España), pero las autoridades de Múnich investigan si fue exportada ilegalmente a Alemania.
El diario guatemalteco Prensa Libre, que días atrás evocaba un tesoro que "parecía haber salido de una película de Indiana Jones", ha recordado que el citado coleccionista es conocido en Centroamérica como un "ladrón de tesoros".
Para el diario español El País, Patterson "supuesto mecenas a medio camino entre el coleccionismo y el contrabando", ya fue condenado en los años 80 en Estados Unidos por importación ilegal de piezas arqueológicas.
Y sin embargo, la policía alemana precisó que "hasta ahora, no hay informaciones que permitan afirmar que estos objetos fueron robados".
Al parecer, las piezas incautadas en Alemania son sólo una parte de la colección presentada al público en 1997 en Santiago de Compostela, que por entonces visitó la premio Nobel de la Paz, la líder indígena guatemalteca Rigoberta Menchú.
Según El País, por entonces, el gobierno de Galicia, que dirigía el jefe del Partido Popular (PP, derecha), Manuel Fraga, patrocinó la exposición, estuvo a punto de comprar la colección por 18 millones de euros.
Pero la operación naufragó por el informe de una arqueóloga experta "alertó sobre la dudosa procedencia de las piezas".
Después de la exposición en Santiago de Compostela, que también visitaron las autoridades gallegas, las piezas no fueron devueltas a sus países de origen y fueron colocadas en ese "almacén acorazado" por el comisario de la exposición, huido de la justicia en diciembre pasado y procesado en Perú.
Entre esas piezas figuran 10 vasijas de cerámica procedentes de culturas de la costa norte de Perú y 21 piezas de oro y cobre originarias de la tumba del "señor Sipán", perteneciente a la cultura Mochica, que fue saqueada en 1986.
Al cabo de diez años, esas piezas fueron recuperadas por la brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional española.
Muchas de esas piezas son reclamadas por Perú.
Según la Ley de Patrimonio español, tras diez años de permanencia en España, las obras pasan a englobar el patrimonio del Estado, recordaba este miércoles El País.
A principios de marzo y ante el temor de que la preciosa colección fuera dispersada en varios países de América Latina -Guatemala y México, en particular, pidieron a España la restitución de algunas de las obras- Patterson las llevó a Alemania.
Pero según la policía alemana no contaba con las autorizaciones necesarias.
De momento, sobre Patterson no pesa ninguna investigación de la justicia alemana, que deberá determinar quiénes son los verdaderos dueños de las piezas arqueológicas.
La tarea se anuncia compleja, anticipó a la AFP un portavoz de la policía de Múnich. Hasta entonces, el tesoro estará en Baviera, pero en lugar secreto.
Tomado de: http://afp.google.com/article/ALeqM5gAOeXmmDOg-egljuoJlgtpEp863g



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Alemania decomisa 457 piezas arqueológicas costarricenses


Estos incenciarios son piezas arqueológicas costarricenses que forman parte de la “Colección Patterson”. La policía alemana se incautó ayer de 1.200 piezas de dicha colección que iban en un furgón. Museo Nacional para LN

Salieron de forma irregular de España; desde el lunes están en poder de la Policía
En la colección hay también piezas reclamadas por México y Guatemala
Andrea Solano, Pablo Fonseca y agencias ansolano@nacion.com
La policía de Múnich (Alemania) decomisó ayer 1.200 piezas de arte precolombino, entre las cuales se encuentran 457 que el Museo Nacional de Costa Rica reclama como propiedad del Estado.
Otros países, como México, El Salvador, Guatemala y Perú aseguran ser dueños de otras piezas.

Este tesoro arqueológico, valorado en $100 millones, fue hallado en un camión de mudanzas que viajó de España a Alemania de forma irregular y por razones que aún se desconocen.
El conjunto incautado forma parte de la “Colección Patterson”, la colección privada de arte precolombino más grande del mundo y perteneciente al costarricense Leonardo Patterson.
Patterson ha dicho que obtuvo estas piezas de forma legal.
La colección reúne valiosos objetos de manufactura azteca, inca y maya. Se incluyen vasijas de cerámica, jade y oro.
Nacido en Costa Rica, pero naturalizado alemán, Patterson despertó polémica desde que la colección se exhibió por primera vez en Santiago de Compostela (España), en 1997.
Desde entonces, países como Guatemala, México, El Salvador, Perú y Costa Rica han reclamado como suyas algunas de las piezas de esa colección.
Alemania firme. Las autoridades de Múnich dijeron que mantendrán incautadas las piezas hasta que se aclare su procedencia y se compruebe quiénes son sus legítimos propietarios.
“No existe documento alguno que pruebe que pasaron las correspondientes aduanas legalmente. Hemos sabido, entretanto, que las autoridades de varios países latinoamericanos las buscan y reclaman desde hace tiempo; pero también hay un coleccionista privado de Costa Rica que afirma que son suyas”, explicó a la agencia EFE Karl-Heinz Segerer, del Departamento Bávaro de lo Criminal.
La Nación quiso conocer la versión de Leonardo Patterson sobre este tema, pero su abogada, Sara Quirós, no devolvió las llamadas. La policía alemana tampoco quiso ampliar detalles acerca del caso, según informó la Embajada germana en Costa Rica.
Reclamo sin validar. El director del Museo Nacional, Francisco Corrales, aseguró que esa institución formuló una denuncia en el 2007 con el fin de identificar y recuperar las 457 piezas precolombinas costarricenses de la “Colección Patterson”.
Según Corrales, las gestiones se han hecho por la vía diplomática y no por la judicial.
Sin embargo, hasta el momento el reclamo de Costa Rica no tiene validez legal ante las autoridades españolas, según el diarioPrensa Libre, de Guatemala.
De acuerdo con Corrales, tras conocerse el decomiso en Múnich, se apresurará el envío de una “comisión rogatoria” a España.
“Este es un documento que debe enviar el Ministerio Público en el cual se justifica la solicitud (de reintegro de las piezas) a partir de evidencia que le proporcionamos”, afirmó Corrales.
Corrales dijo que el museo también está en contacto con la Policía Internacional (Interpol), para colaborar en el caso.

El origen
Noviembre de 1996. En Santiago de Compostela (España) se expone por primera vez la “Colección Patterson”. Entre los invitados de honor estuvo el actual presidente Óscar Arias. Leonardo Patterson escribió en el catálogo de la muestra: “Mi colección jamás había sido mostrada en una exhibición global y un libro. Nunca lo quise así, y no me gustaría repetir la experiencia”.
1997. Una arqueóloga del gobierno de Galicia concluyó que las piezas de la colección eran robadas, frustró una posibilidad de compra por 18 millones de euros y dio inicio a reclamaciones internacionales, especialmente de Perú.
1997. Patterson contrató a Mudanzas Boquete en España la custodia de su colección.
30 de agosto del 2007. El Museo Nacional de Costa Rica recibe un disco de la Interpol con imágenes de objetos incautados en la colección para determinar si existían piezas costarricenses. El museo determinó que había 457 piezas ticas que salieron del país de forma ilegal.
Setiembre del 2007. México, Guatemala, El Salvador y Perú empiezan a reclamar que en la colección también hay piezas que les pertenecen.
31 de diciembre del 2007. Varias piezas de la colección fueron entregadas al embajador de Perú en España.
3 y 4 de marzo del 2008. Dos extranjeros pasaron por la bodega de Patterson, pagaron el alquiler y retiraron la mayor parte de la colección.
28 de abril del 2008. La policía alemana decomisó en Múnich 1.200 piezas de la colección.

Tomado de: http://www.nacion.com/ln_ee/2008/mayo/01/aldea1519517.html

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Personal del MNA ligado con traficanteEl arqueólogo Felipe Solís y la curadora Martha Carmona participaron con textos en un catálogo con el cual Leonardo Patterson buscaba legitimar piezas robadas

Julio AguilarEl UniversalJueves 01 de mayo de 2008

Leonardo Patterson, el más importante saqueador y traficante de vestigios arqueológicos en México, ha contado con la colaboración de arqueólogos e investigadores del país para sacar adelante sus proyectos de legitimar piezas.
Dos de estas personas laboran en el Museo Nacional de Antropología (MNA): el arqueólogo Felipe Solís, director de la institución, y Martha Carmona, curadora.
Como es usual entre traficantes poderosos, Patterson busca blanquear en Australia, Estados Unidos y Europa tanto falsificaciones como genuinas piezas de procedencia ilícita, a través de “certificados de autenticidad” extendidos por académicos e investigadores sin escrúpulos, con el fin de avalar ventas; también ha recurrido al montaje de exposiciones patrocinadas por instituciones, así como a la publicación de catálogos con textos firmados por especialistas.
El éxito de esas estrategias legitima piezas de procedencia oscura y, por tanto, aumenta su valor en el mercado. Ésas fueron las razones por las que en 1997 Patterson buscó montar en España El espíritu de América prehispánica: 3000 años de cultura, una exposición patrocinada por la Universidad de Santiago de Compostela y el gobierno de Galicia, al que pretendía vender la colección completa.
Para la muestra, el traficante consiguió imprimir en Nueva York el catálogo Prehispanic America-Time and Culture, con imágenes de la mayoría de las piezas de la colección, así como textos de celebridades, historiadores y arqueólogos.
En ese volumen (casi imposible de conseguir) figuran los ensayos “Meso-American Cultures During the Post-Classic Period”, de Felipe Solís, y “The Classic Period in Meso-America”, de Martha Carmona. En 1997, él ya era subdirector del MNA y ella también laboraba en la institución.
Ambos fueron invitados a colaborar por el historiador español Mariano Cuesta Domingo, coordinador del proyecto financiado por Patterson. EL UNIVERSAL buscó al académico en la Universidad Complutense de Madrid para saber en qué términos invitó a colaborar a los especialistas mexicanos y por qué él mismo aceptó participar en un trabajo encargado por un hombre que ya en 1997 había tenido sonados problemas con la justicia de Estados Unidos, Canadá, Alemania y Suiza por tráfico y fraude. Cuesta Domingo no respondió los mensajes. En julio pasado, en medio del escándalo por la identificación de numerosas piezas robadas del patrimonio cultural peruano que figuraban en la colección de Patterson y la incautación de éstas, Cuesta Domingo declaró al diario El Correo Gallego: “No sabía nada de eso. Oí hablar del saqueo después de que se celebrara la exposición porque, si no, yo me hubiese marchado […] Tiempo después oí cosas, pero los comentarios entre coleccionistas son terribles, y el mercado del arte es un mundo totalmente ajeno al mío”.
En la ciudad de México, Felipe Solís respondió por correo electrónico sobre su colaboración en el catálogo: “(Cuesta Domingo) nos convenció de que escribiéramos textos muy generales de los periodos mesoamericanos para un libro y resultó que un día recibimos un ejemplar del catálogo en el cual se integran decenas de piezas falsas; algunas son ridículas recreaciones de la época prehispánica”.
Por su parte, Martha Carmona dijo por teléfono: “Yo he colaborado tanto y en tantas partes que no recuerdo de qué era el texto que me dice, pero en España seguro puede conseguir el catálogo; yo no tengo ningún ejemplar”.
Junto a los nombres de los mexicanos figuran en el catálogo, entre otros colaboradores, Nicholas M. Hellmuth, arqueólogo de no muy buena reputación en Guatemala debido a sus turbiedades, según arqueólogos consultados en México por este periódico, y Frederick J. Dockstader, un hombre que, entre otros antecedentes, arrastró hasta su muerte la mala fama de haber enfrentado a la justicia de Nueva York, acusado de regalar a sus amigos piezas de las colecciones del Museo del Indio Americano cuando lo dirigía.
En círculos académicos de Estados Unidos y de Europa, la aparición del catálogo fue un suceso por la cantidad de objetos expoliados y las falsificaciones que consignaba.
“Publicamos una carta para llamar la atención sobre el gran número de piezas falsas en el ‘catálogo’ de la exposición de Santiago de Compostela. Dos colegas y yo fuimos demandados por Patterson, quien reclamaba alrededor de 63 millones de dólares por daños. Después Patterson y sus abogados neoyorquinos desistieron”, comentó por correo electrónico desde la Universidad de Yale el doctor Michael Coe, una autoridad en el estudio de las culturas maya y olmeca que denunció los fraudes del traficante, y desde Europa lo hicieron también los investigadores Ursula Dyckerhoff, Nicolai Grube y Karl Herbert Meyer. En México, Solís y Carmona callaron todos estos años.
Debido a las denuncias que se publicaron en revistas científicas como la alemana Mexicon, el gobierno de Galicia se abstuvo de adquirir la colección y Patterson envió los objetos a Mudanzas Boquete, en donde permanecieron más de una década hasta marzo pasado, cuando se los llevó en un tráiler, burlando a la policía española.

Tomado de: http://www.eluniversal.com.mx/cultura/55959.html

1 comentario:

  1. Quiero manifestarles que los señores abogados Sara Quiros y Victor Ledezma del señor Leonardo Patterson. se apersonaron a una Empresa de nombre BALLENAS situada en Puntarenas Costa Rica, ofreciendo comprarla, esto entre los años 2006 y 2007 y el señor Patterson ofrecio la suma de 25.000 dolares como enganche y que en el trnscurso de 3 meses llegaria a cancelarla en su totalidad que llegaba en ese entonces a los 3.500.000 dolares y manifesto que la condicion era que la Empresa dejara sus labores Pesqueras y se votaran a todo el personal, cosa que se hizo y dicho señor nunca regreso, quiero manifestarles que el señor Patteron y sus abogados ya mencionados siempre llamaban y pedian mas tiempo cosa que nunca se cumplio y ni volvieron a comunicarse con nosotros. Quiero agregar que estos señores son los culpables de que muchos personas unas 100 quedaran sin empleo y una empresa quebrada.

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